lunes, 19 de enero de 2026

El Río Grande de La Magdalena- Enlaces U.N-SMP

 El Río Grande de La Magdalena- Enlaces U.N-SMP

Por: Gonzalo Duque-Escobar*

·                     Agenda Ambiental Caribe: Reflexiones Ambientales

·                     Anotaciones a la navegación del Magdalena

·                     Barranquilla: medio ambiente e hidrovía del Magdalena.

·                     Colombia anfibia: del territorio al acuatorio del Magdalena.

·                     Colombia anfibia y los acuatorios del Magdalena

·                     Crisis y Opciones en el Río Grande de Colombia

·                     Cuenca alta de Yuma, el Río Grande de Colombia.

·                     Champanes y vapores por el Río Grande

·                     Dimensión Socioambiental del Río Grande de La Magdalena.

·                     El camino por el Río Grande de La Magdalena.

·                     El Magdalena: hidrovía, ecosistemas y territorio 

·                     El Río Grande de La Magdalena.

·                     El Río Grande en la Audiencia Ambiental Caribe de la PGN. 

·                     El Río Grande: navegación y derechos del territorio.

·                     El Río Grande, su ecosistema y la hidrovía.

·                     El territorio del río Grande de la Magdalena.

·                     La Gran Cuenca Magdalena-Cauca.

·                     La Hidrovía del Río Grande de La Magdalena

·                     La navegación del Magdalena y la Conurbación Honda-La Dorada.

·                     Magdaleneando hasta el Tolima Grande. 

·                     Mohán, sin bogas ¿pa’ onde va el río’? 

·                     Navegando el Río Grande de La Magdalena.

 

·                     Pacto por el Río Grande de La Magdalena.

·                     ¿Para dónde va el Magdalena?: logística y transporte verde. 

·                     Por la gestión integral del río Magdalena.

·                     Retos ambientales y logísticos en la hidrovía del Magdalena. 

·                     Río Magdalena: Historia y Derechos Bioculturales del Territorio.

·                     S.O.S por presión antrópica sobre el Río Grande. 

·                       Transporte de carga y corredores logísticos para Colombia.

·                     Un tren andino para la hidrovía del Magdalena.

·                      Yuma, el Río de Colombia impactando el territorio

·                      Yuma o Guaca-hayo: el Río Grande de Colombia


*Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía. Web:  https://sites.google.com/unal.edu.co/godues1 
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Luto en la música y academia colombiana: murió el maestro Guillermo Rendón García a los 90 años

 El compositor manizaleño Guillermo Rendón García (1935-2026) fue una figura indispensable en la historia de la música en Colombia. Hoy lo despedimos con recordando algunos de los caminos que recorrió, marcados por la complejidad de su pensamiento. Ban- Rep. El nombre del Museo Samoga, evoca su obra etnográfica y la de su Esposa Anielka María Gelemur QEPD, sobre la cultura Umbra del occidente del Eje Cafetero, cuya lengua aún persiste.

Su trabajo no se limitó a la composición. Se dedicó también a la investigación, la docencia y la escritura. Su obra musical reúne cerca de noventa piezas para orquesta, coro, solistas y distintos formatos de cámara.

En su música dialogan las diversas tradiciones de la música occidental, los formatos clásicos, el modernismo y múltiples reflexiones acerca de sonido como objeto físico, social y estético. El compositor e investigador deja un legado invaluable para la música y el pensamiento crítico en el país.“Llevo en mi obra marcas indelebles de mi entorno, mi familia, mis viajes, mi formación y mi concepción del mundo y de la vida. La investigación científica y artística me ha ayudado a desentrañar muchos de los problemas de la música”.

Así lo expresó el maestro manizaleño Guillermo Rendón García, quien murió el viernes a sus 90 años en su natal de Manizales.

Compositor, docente e investigador, Rendón García no solo dejó una obra musical extensa, sino una trayectoria intelectual que articuló arte, ciencia y pensamiento crítico.

Egresado como Licenciado en Música del Conservatorio y del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Caldas, su trabajo reflexionó de manera constante sobre la función del arte en los procesos de transformación social y el compromiso del creador con su tiempo.

Su obra musical reúne cerca de noventa composiciones en diversos formatos, pero también desarrolló una amplia labor docente en distintas instituciones del país y encontró en la escritura otra de sus vocaciones, con cerca de veinticinco libros publicados.

Sin olvidar que realizó investigaciones etnográficas y etnomusicológicas y, junto a su esposa Anielka Gelemur, contribuyó a la formación de una de las colecciones de arte rupestre más importantes del mundo.

Su valiosa obra se compone de unos veinticinco libros sobre arte, etnografía, lingüística, versología, historia y didáctica, entre los cuales se destaca Teorética del arte, de 1974, así como La lengua Umbra: descubrimiento, endolingüística, arqueolingüística, con una edición publicada e 2011, ambos disponibles en nuestras colecciones.

Su legado permanece en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, en la producción discográfica Retratos de un compositor, en las colecciones digitales y en los contenidos audiovisuales que hoy permiten seguir dialogando con su pensamiento y su música

El Colombiano.com. 19-01-2026.

Temas recomendados
Cultura, Música,  Ministerio de CulturaHistoriaManizales

viernes, 16 de enero de 2026

La historia del Cerro Sancancio

La historia del Cerro Sancancio


Por Gonzalo Duque Escobar* 
 
 A continuación, la historia geológica e importancia de Sancancio, el cerro tutelar de Manizales donde entran en conflicto la actividad antrópica con el actual uso del suelo y las funciones de sus laderas como áreas de protección, para soportar la propuesta de recuperarlo dada su importancia como bien común, declarándolo Área de Interés Ambiental AIA. Este precioso cerro símbolo de la ciudad, hermano del Volcán Tesorito y contemporáneo del Ruiz- ubicado al pie del río de Tacurumbí, hoy río Chinchiná-, es el resultado de una extrusión de magma de hace unos dos millones de años; época en la cual el territorio sobre el cual aparece la zona urbana de Manizales era un valle deprimido por el cual discurría el paleo-río Chinchiná, dado que el relieve era a nivel de Villamaría y de Morrogacho. 

 Entre tanto el complejo volcánico que se conformaba, transforma el relieve cordillerano, donde la construcción de volcanes progresaba de sur a norte, primero con potentes y sucesivos derrames de lava que en espesor acumularon cerca de un kilómetro, para luego entrando el Pleistoceno pasar a un nuevo ciclo de cataclismos con destrucciones importantes, hasta obtener su actual fisonomía: mientras las erupciones y procesos glaciares modificaban el relieve, al derretirse los enormes  hielos que en extensión superaban los mil kilómetros cuadrados, los potentes flujos de lodo que descienden de la alta cordillera por ambos costados de la cordillera, forman los grandes abanicos aluviales sobre los cuales se emplazan hoy las capitales cafeteras, Ibagué y otras poblaciones vecinas, como Santa Rosa y Mariquita, Para entonces, nuestro cerro tutelar fue testigo del gradual levantamiento del costado occidental de la Manizales, donde la fuerza tectónica que levanta el paleo-valle del Chinchiná formando el escarpe de La Francia, también es la misma que pudo exprimir el magma del domo volcánico de Sancancio, lo que explica por qué este cerro de 2222 msnm, en altura iguala a Villa Kempis y a Chipre. 

 Para entonces, nuestro cerro tutelar fue testigo del gradual levantamiento del costado occidental de la Manizales, donde la fuerza tectónica que levanta el paleo-valle del Chinchiná formando el escarpe de La Francia, también es la misma que pudo exprimir el magma del domo volcánico de Sancancio, lo que explica por qué este cerro de 2222 msnm, en altura iguala a Villakempis y a Chipre. Aún más, mientras el vulcanismo avanzaba y se conforma Cerro Bravo más al norte ubicándose a 22 kilómetros de Sancancio, al presentar este volcán una actividad eruptiva de mayor coeficiente explosivo y diez kilómetros más cercana que la del Ruiz, cubre las empinadas laderas del cerro con sucesivas capas de cenizas volcánicas, materiales de cobertura sobre los cuales se desarrollan los frágiles suelos que explican el carácter aterciopelado a sus escarpada topografía, lugar donde florecerán los bosques andinos que con sus raíces densas y profundas amarraron por siglos el suelo, gracias a un equilibrio que se mantuvo hasta que la acción humana depredadora con la tala lo destruye.

 Siendo esta la historia geológica del cerro tutelar de la ciudad, sólida estructura que no logró convertirse en volcán porque no explotó cuando el magma en estado semisólido y caliente se exprimió a la superficie, bajemos el telón de los procesos geodinámicos que dan cuenta de la construcción del relieve de la ciudad a partir del empuje tectónico compresivo que produce el levantamiento de los depósitos aluvio-torrenciales del abanico del Chinchiná, según se advierte en los flujos de lodo que afloran sobre los taludes de la Panamericana, La Francia y Olivares, para ver ahora de la mano del Historiador Albeiro Valencia Llano, los procesos de transformación antrópica que allí se han dado, aludiendo a los hechos fisiográficos del contexto. 

 Se trata de los asentamientos humanos que conocemos a partir de las crónicas de la conquista y de los relatos de la colonización: En primer lugar, a la llegada de los colonizadores hacia 1540, es Hernán Rodríguez de Sosa quien a órdenes de Jorge Robledo, entra a los dominios del cacique Tacurumbí pisando y divisando el territorio de la capital caldense, cacicazgo habitado por cerca de medio millar de indígenas Quimbayas según las crónicas de Fray Pedro Simón, y a juzgar por los yacimientos arqueológicos encontrados en Santa Inés y los relatos sobre la guaquería hecha en Sancancio. Y en segundo lugar, cuenta el citado historiador caldense, que en 1837 el señor Fermín López se establece al pie del cerro, hasta que toma la decisión de viajar hacia el sur del río Chinchiná buscando nuevas tierras para colonizar, sucediéndole en el terreno hacia 1843 Joaquín Arango Restrepo, quien le da nombre a Sancancio. 

 Con la colonización y sobre todo a partir de la fundación de Manizales empiezan las primeras presiones antrópicas que aún continúa sobre el majestuoso cerro, sin importar que el lugar que se mantuvo en forma durante los tres siglos que separan los tiempos del cacique y de la fundación de Manizales, pese a una época de lluvias consecuencia de un período frío del planeta ocurrido entre 1550 y 1850, durante el cual se dio una pequeña glaciación asociada a una baja actividad solar, con lo cual los nevados del complejo Ruiz-Tolima alcanzaron casi 100 kilómetros cuadrados de extensión, superficie siete veces superior a la de 1985 y diez veces mayor a la actual, dado el retroceso de los hielo como fenómeno asociado ahora al cambio climático. 

 Si el calentamiento global asociado al efecto de invernadero causado por el uso de combustibles fósiles y la producción de metano, entre otros gases, se expresa con fenómeno climáticos extremos, para que no se repitan las tragedias, invitamos a aprender la lección que nos ha dejado nuestro cerro tutelar con los deslaves, donde por acciones antrópicas como el desequilibrio de la base ecológica  y el régimen de lluvias modificado como factor contribuyente, para que no se repita lo ocurrido sobre el sector de Aranjuez: lugar donde con la tala del cerro vecino, al perderse las laderas de protección del barrio, las torrenciales lluvias que ha traído el cambio climático, al encontrar la abrupta topografía desprovista de la espesura del bosque andino, no se retuvieron, y entonces al convertirse en escorrentías desbordadas transformadas en torrentes, logran erosionar el suelo desprovisto de raíces para producir los destructores deslaves. 

 Finalmente, habida cuenta de lo que significan las laderas como estructuras de protección de la ciudad, y por lo tanto lo que representa Sancancio para esta sociedad urgida de una cultura ambiental que se podrá medir en lo que veamos en el cerro tutelar, toda vez que el desastre de Aranjuez es la consecuencia de haber destruido el bosque natural, recuperemos este símbolo natural del paisaje urbano más auténtico de la ciudad, si queremos hacer de esta la ciudad un emblema de los poblados de laderas establecidos en los Andes más septentrionales de América, razón por la cual proponemos su declaratoria como Área de Interés Ambiental para Manizales, para proceder a su adquisición y recuperación con el objeto de convertirlo en un bien público. 

 *El autor, es Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, e Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía. Web: https://sites.google.com/unal.edu.co/godues1  Documento del Museo Interactivo Samoga; Manizales, 23-04-2017.
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martes, 13 de enero de 2026

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* El autor: Gonzalo Duque Escobar, es Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía; y con autoría y coautoría de 20 textos y más de 500 videos y de 1300 documentos publicados en repositorios de la U.N. de Colombia y páginas propias, o en físico. Expresidente de la Red de Astronomía de Colombia RAC, Director del Observatorio Astronómico de Manizales OAM y Coordinador del Museo Interactivo Samoga donde es Autor de la Videoteca de Samoga. Además, es Socio de la SMP de Manizales donde Coordina la Revista Civismo, Socio Honorario de la SCIA adscrita a la Sociedad Colombiana de Ingenieros SCI, Miembro Correspondiente de la Academia Caldense de Historia, Miembro de la Corporación Aldea Global, Miembro del Observatorio para la Sostenibilidad del Patrimonio en Paisajes, Miembro de la Red de Veedurías Ambientales de Caldas, miembro del  Colectivo Urbano Tacurrumbí, pro Manizales y Miembro de Pro-Caldas.