martes, 26 de noviembre de 2019

Socios Activos de la SMP de Manizales 2019

SOCIOS ACTIVOS ACTA 19 DE J. D. SMP DEL 7/10/2019.
APELLIDOS Y NOMBRES
1 ADELA MARÍA CEBALLOS PEÑALOZA  
2 ALBEIRO VALENCIA LLANO
3 ÁLVARO SALAZAR MARÍN 
4 ANTONIO FRANKLIN MUÑOZ GIRALDO 
5 CARLOS ARTURO CASTAÑEDA GARCIA 
6 CLAUDIA TORRES ARANGO  
7 CONSUELO DUQUE RENDÓN 
8 DANIEL FELIPE MESA SALGADO 
9 DORIAN HOYOS PARRA 
10 EDISON ARISTIZÁBAL MEJÍA
11 ESPERANZA OCAMPO CRUZ 
12 FERNANDO RODRÍGUEZ MUÑOZ
13 GERMAN CONDE BETANCUR
14 GONZALO DUQUE ESCOBAR 
15 HERMAN ESTRADA MEJÍA 
16 JOSÉ ERNESTO QUINTERO GIL 
17 JOSÉ NICOLÁS CASTAÑO GARCÍA 
18 JOSÉ RUBIEL LÓPEZ MONTES 
19 LILIA SERNA BETANCUR 
20 LUIS ANÍBAL MARÍN ARENAS
21 LUZ ADRIANA ARIAS ARISTIZÁBAL
22 LUZ MAGALI SALGADO CAÑÓN 
23 LUZ MARÍA OCAMPO CRUZ
24 MARINA JIMÉNEZ BUITRAGO 
25 MARTHA SERNA BETANCUR
26 MÓNICA ALEJANDRA GONZÁLEZ GARCÍA 
27 NIDIA CASTILLO URIBE  
28 OSCAR GAVIRIA VALENCIA 
29 ROCIO CASTAÑEDA LOAIZA
30 ROSA ELENA ARIAS SALDARRIAGA 
31 RUBY FLÓREZ SALDARRIAGA 
32 SANTIAGO ESPINOSA CHICA 

lunes, 25 de noviembre de 2019

Eje Cafetero minero-energético

Portada: Paisaje Cafetero. Obra del Maestro Luis Guillermo Vallejo.
Por Gonzalo Duque-Escobar *
Para elevar el PIB del sector primario en el Eje Cafetero, transformando en commodities estratégicos algunos minerales, entre otros las jaguas y fraguas del oro, las calizas que afloran por Neira y en Victoria, o las arenas silíceas y el manganeso del Eje Cafetero, se requiere hacer uso del importante potencial hidroenergético de Caldas y Risaralda, implementar dos plataformas logísticas equipadas de polígonos industriales y zonas francas en los nodos logísticos del Magdalena Centro y del Corredor del Cauca, construir el ferrocarril Cafetero entre La Dorada y el Km 41 para integrar ambos nodos logísticos, y detonar la locomotora del carbón andino para financiar el desarrollo ferroviario y proveer de carga la hidrovía del Magdalena. Todo esto es viable pese a un escenario de precios bajos en los energéticos, del agotamiento del petróleo y de las restricciones a los combustibles fósiles por el calentamiento global, gracias a la calidad y abundancia del carbón colombiano. Veamos:
Desarrollo Minero-Energético.
Imagen 1: Caldas: áreas mineras solicitadas y tituladas al 2017
De conformidad con el “Inventario minero nacional” (Ingeominas 1972), el Eje Cafetero cuenta con 220 explotaciones y depósitos metalíferos y no metalíferos y de minerales preciosos y no preciosos: 124 en Caldas, 60 en el Quindío y 36 en Risaralda. Dicho potencial según el “Plan Minero-Industrial de Caldas 2006-2016”, cuyas reservas requieren estudios de cuantificación y caracterización, podría aprovecharse para obtener commodities estratégicos que provendrían de varias plantas ubicadas en los nodos logísticos del Magdalena Centro y del Eje Cafetero.
Lo anterior gracias a las posibilidades de la ecorregión relacionadas con su posición geoestratégica, desarrollando el sistema ferroviario y la hidrovía del Magdalena como modos de transporte que reducen fletes 6 y 3 veces respecto a la tractomula, y aprovechando un potencial hidroenergético aún por explotar con proyectos a filo de agua en la cuenca del San Juan (Risaralda) y el Oriente Caldense, dos escenarios excedentarios en aguas superficiales y subterráneas. Añade el estudio que previamente habrá que cuantificar y caracterizar las cantidades de materias primas existentes, para asegurar suficiencia alimentando cada planta por 20 a 25 años.
El Dr. Gabriel Poveda Ramos autor del estudio, rescata la existencia de filones de oro interesantes en Manizales, Manzanares, Marmato, Riosucio y Supía, y agrega que de las jaguas de los beneficios y de las gangas de las explotaciones de estos y otros lugares -caso Pensilvania y Samaná-, se podría obtener apreciables cantidades de sulfuros de zinc, de plomo, de hierro, de cobre, de antimonio y de arsénico, o de zinc metálico y sus derivados.
Sobre el manganeso de Apía y Viterbo, el investigador califica el yacimiento minero-metálico como el más importante de Caldas, y considera su eventual aprovechamiento. Similarmente, señala la existencia de arenas silíceas de alta pureza en cuarzo (SiO2) en Pueblo Rico y el Valle del Cauca, y posiblemente en el distrito minero Riosucio-Supía-Quinchía, las que podrían explotarse y complementarse con otras de Antioquia y Tolima para implementar industrias de transformación en silicato de sodio, sílice-gel y carburo de silicio.
Adicionalmente, entre los principales prospectos para el Plan Minero de Caldas, considera los materiales calcáreos al anunciar que parece inferirse una inmensa cadena de yacimientos de calizas en el oriente caldense, que parte desde el centro de Tolima y llega al nordeste de Antioquia, y cuyos mayores prospectos requieren ser ubicados, al igual que los existentes en la otra vertiente de la cordillera entre Manizales y Aguadas.
De los yacimientos de caliza y mármol de las dos franjas calcáreas que recorren a Caldas de Sur a Norte: la de La Victoria-La Dorada-Río La Miel, y la de Neira-Aranzazu-Salamina, aforando su calidad, dispersión y cantidad podrían proveerse materias primas para una industria de carburo y fosfatos fertilizantes, misma que en un plano de mayor nivel de desarrollo daría origen a plantas de acetileno, cianamida, cloruro químicamente puro y cemento.
¿Y respecto a los carbones de la vecindad?
Imagen 2: Colombia: reservas carboníferas medidas en millones de toneladas
El Mapa de reservas de carbón de Colombia de la UPME, muestra que las reservas medidas del país suman 6.648 millones de toneladas (MT) medidas: en efecto se trata de un carbón duro, de alto poder calorífico y bajo contenido de azufre. De ellas, la del carbonífero de Antioquia que nos involucra, cuenta con 90 MT de un carbón de 5000 calorías por kilogramo, mineral subbituminoso que se califica como combustible térmico clase 1A; las de la costa norte colombiana explotadas por el Cerrejón (3.670 MT) y la Drummond (1538 MT), empresas que juntas exportan 60 MT año, al igual que las existentes en Córdoba estimadas en 381 MT, son de 6000 calorías por kilogramo, y finalmente el mineral de Boyacá–Cundinamarca cuyas reservas suman 412 MT, es aún mejor: 7000 calorías por kilogramo. Fuente: UPME.
Si en razón al cambio climático a nivel mundial habrá que reducir el 80% del carbón, la mitad del gas y un tercio del petróleo, materias que se destinan como combustible, como quiera que en Europa sólo quedan las turberas tras décadas de explotación y agotamiento, y que el presupuesto nacional de Colombiano depende de energéticos, sólo tenemos 40 años para explotar nuestro carbón gracias a que es un mineral abundante y de alta calidad, y que se podría aprovechar la pequeña brecha que quedará para satisfacer un demanda preferencial en países industrializados que lo requieren para alimentar industrias de alto consumo energético con bajas emisiones, mientras se desarrollan nuevas alternativas energéticas.
El Ferrocarril Cafetero
Imagen 3: Corredor Bimodal Cafetero con túnel corto para tren y carretera, sobre planos de CIVILTEC.
Esta propuesta trata de un proyecto de infraestructura estratégica que articula la Hidrovía del Magdalena con el Corredor Férreo del río Cauca, inscrito en el Plan Nacional de Desarrollo 2014/2018 y financiable con la salida de 30 mil toneladas diarias de carbón andino de alta calidad (6000 a 7000 calorías por kg) a la cuenca del Pacífico. Incluye el Túnel Cumanday para cruzar la Cordillera Central mediante una línea férrea entre La Dorada y el Km 41, conformando un corredor de longitud suficiente km para lograr una pendiente no mayor 5%.
La línea férrea en trocha angosta (914 mm) para un tren de tracción eléctrica con doble locomotora, parte de Perico (Caldas) a 200 msnm toma la margen sur del río Guarinó, para cruzar la Cordillera Central construyendo el Túnel Cumanday de más de 20 km de longitud a una altitud inferior a 2000 msnm, y baja por la margen norte del río Guacaica hasta llegar al Km 41 a 1000 msnm, razón por la cual habría que pensar en varias rampas helicoidales para suavizar su pendiente o en su defecto extender la longitud del tunelado.
El ferrocarril se articula con el Sistema Ferroviario Central antes Ferrocarril del Atlántico Neiva – Santa Marta), una línea que opera actualmente hasta La Dorada, y con el Ferrocarril del Pacífico cuya línea rehabilitada entre Buenaventura y Yumbo actualmente no está operando, aunque podría contemplar una nueva variante férrea con túneles y viaductos, la de Loboguerrero-Buenaventura para llegar al mar economizando recorrido y sin remontar la cordillera Occidental.
Si la cordillera Central de Colombia sólo se estrecha en el sector de La Línea-Cajamarca y en el sector Guacaica-Guarinó, el Túnel Cumanday aprovecharía las rocas cristalinas y estables del Stock de Manizales por el costado norte de Cerro Bravo, para lograr un tunelado con autosoporte en una longitud importante, respecto a la opción de cruzar por La Línea donde los materiales son incompetentes y problemáticos.
El Nivel de desarrollo del proyecto se encuentra prácticamente en Fase 1 (cerca del 90%) dado que faltaría precisar la ruta y longitud de tunelado. Un trazado aproximado aprovechando diseños viales del Instituto Nacional de Vía INVIAS, pero para un túnel corto y bimodal es el de la figura anterior.
Problema que resuelve
. A- Integra el sistema de transporte de carga de la Región Andina, al establecer un puente ferroviario entre la Hidrovía del Magdalena y el Corredor Férreo del Río Cauca.
. B- Abre ventanas para la conexión con Urabá por Bolombolo y con el Meta por el Altiplano a Puerto López, creando así las condiciones para dos corredores logísticos: uno N-S entre Urabá y Buenaventura y otro W-E desde el Pacífico al Atlántico, por la Hidrovía Meta–Orinoco.
. C- El Túnel Cumanday para pasar del Guacaica al Guarinó facilita la integración del Altiplano y el Norte del Valle, que son los centros de gravedad de las dos subregiones de la Región Andina de Colombia, donde se genera el 70% de la carga y el 70% del PB nacional
. D- Si se extiende el corredor férreo hasta Buenaventura construyendo la variante de Loboguerrero, se podrá transportar la carga contenedorizada al Pacífico a un costo de U$700 por TEU, en lugar de U$2100 que es la alternativa por el modo carretero.
. E- Al reducir los costos del transporte de carga 3 veces respecto al modo carretero, además de fortalecer el Sistema Intermodal y la hidrovía del Magdalena, se hace viable la salida del carbón andino a la cuenca del Pacífico e incrementan más de 6 veces las exportaciones
. F- El Ferrocarril Cafetero con las economías modales, por cada reducción porcentual en los costos de transporte, logra que las exportaciones puedan crecer más de 3 veces de conformidad con el estudio “Destrabando las arterias…” BID (2010).
G- Esta propuesta detona en sus dos nodos de conectividad, las mayores plataformas logísticas de la Región Andina de Colombia, una entre Honda y la Dorada y otra entre el Km41 y La Virginia, con posibilidad de incorporar polígonos industriales.
* Profesor de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales http://godues.webs.com  Manizales, 24 de Noviembre de 2019.
Fuentes:
CARBÓN ANDINO COLOMBIANO. Duque Escobar, Gonzalo (2015) La Patria.
¿CUÁL ES EL MEJOR SISTEMA DE TRANSPORTE PARA COLOMBIA?  Duque Escobar, Gonzalo (2017) [Objeto de aprendizaje – Teaching Resource] U.N. de Colombia.
DESARROLLO MINERO-ENERGÉTICO DE CALDAS. Duque Escobar, Gonzalo (2014) La Patria. Manizales.
DOS PLATAFORMAS LOGÍSTICAS PARA LA ECORREGIÓN. Duque Escobar, Gonzalo (2017). La Patria, Manizales.
EJE CAFETERO: FORTALEZA MINERO-INDUSTRIAL Y POSIBILIDADES AGROPECUARIAS. Duque Escobar, Gonzalo (2012) La Patria. Manizales.
EL AGUA EN LA BIORREGIÓN CALDENSE. Duque Escobar, Gonzalo (2014) La Patria, Manizales.
EL FERROCARRIL CAFETERO. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Blog del Autor, Manizales.
EL REGRESO DEL TREN A LA ECORREGIÓN CAFETERA. Duque-Escobar, Gonzalo (2015).
ENERGÍA… A RECUPERAR LA SENDA PERDIDA. Duque Escobar, Gonzalo (2012) La Patria. Manizales.
FUNDAMENTOS DE ECONOMÍA Y TRANSPORTES. Duque Escobar, Gonzalo (2006) U. Nacional de Colombia.
GEOLOGIA ECONOMICA DEL EJE CAFETERO. Duque Escobar, Gonzalo (2010). Blog del autor.
MANUAL DE GEOLOGÍA PARA INGENIEROS. Duque Escobar, Gonzalo (2017) Universidad Nacional de Colombia – Sede Manizales, Manizales, Colombia.
MAGDALENA CENTRO COMO NODO ANDINO INTERMODALDuque Escobar, Gonzalo (2016) [Objeto de aprendizaje – Teaching Resource] U.N. de Colombia.
LOGÍSTICA DEL TRANSPORTE PARA LA RAP DEL EJE CAFETERO. Duque Escobar, Gonzalo (2019) [Objeto de aprendizaje – Teaching Resource]
PACÍFICO COLOMBIANO. Duque Escobar, Gonzalo (2016) [Objeto de aprendizaje] U. N. de Colombia.
¿PARA DÓNDE VA EL MAGDALENA?: ELEMENTOS SOBRE LOGÍSTICA Y TRANSPORTE VERDE.  Duque Escobar, Gonzalo (2015) In: III Foro público, miércoles 23 de septiembre de 2015.Honda, Tolima.
PLATAFORMAS LOGÍSTICAS Y TRANSPORTE INTERMODAL EN COLOMBIA. Duque Escobar, Gonzalo (2017) In: Conferencia Martes de SAI (Medellín) y Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño (Río Negro).
PRESERVACIÓN AMBIENTAL E HÍDRICA DENTRO DE LA DECLARATORIA DEL PCCC. Duque Escobar, Gonzalo (2019). In: Encuentro Regional de EAT de la Ecorregión Cafetera de Colombia, Centro Cultural y de Convenciones T. Fundadores.
PROSPECTIVA ENERGÉTICA DEL EJE CAFETERO. Duque Escobar, Gonzalo (1991) Documento de trabajo “CALDAS SIGLO XXI”. CRECE. Manizales, Colombia.
SISTEMA FERROVIARIO PARA LA REGIÓN ANDINA DE COLOMBIA. Duque Escobar, Gonzalo (2015) In: Conmemoración del Día del Medio Ambiente, Viernes 12 de Junio de 2015, Instituto Universitario de Caldas. Manizales, Colombia.
UN CONTEXTO PARA EL PUERTO DE AGUAS PROFUNDAS EN TRIBUGÁ, COLOMBIA.  Duque Escobar, Gonzalo (2007). Documento U.N. de Colombia-SMP Manizales.
UN PLAN MAESTRO DE TRANSPORTE “MULTI” PERO NO INTERMODAL. Duque Escobar, Gonzalo (2016) La Patria, Manizales, Colombia.
Enlaces ambientales U.N.:
Acuerdo Climático: avance necesario pero insuficiente.

El agua en Colombia: glosas.
Módulo para la Maestría Medio Ambiente y Desarrollo.

lunes, 21 de octubre de 2019

Un país con grandes retos ambientales


Por Gonzalo Duque-Escobar*
En Colombia, el segundo país latinoamericano en abundancia de agua y el segundo más biodiverso del mundo, sabiendo que solo tratamos el 11% del agua utilizada y que hemos deteriorado 27  tipos de ecosistemas de 85 identificados, caben dos preguntas: dadas las problemáticas relacionadas con minería ilegal, deforestación, pérdida de ecosistemas y contaminación de ríos y suelos, ¿cómo enfrentar los conflictos socioambientales?; y, para no dejarle a las siguientes generaciones, montañas deforestadas y erosionadas, y ríos contaminados y sedimentados, en un patrimonio natural cuya degradación se traduciría en desastres, ¿qué hacer para reducir pasivos ambientales?
Como referente, un par de imágenes para ilustrar el problema colombiano: la primera, en el escenario urbano de la capital del país con siete millones de habitantes, que depositan a diario 6.400 toneladas de basura al relleno sanitario y que han convertido el río Bogotá en una alcantarilla, por la desbordada ocupación conflictiva del territorio en los fértiles suelos de la sabana, que en beneficio del mercado presiona la estructura ecológica secando humedales y arrasando reservas forestales; y la segunda para el medio rural en el Cauca, uno de los departamentos más azotados por la violencia que vive el país, por la implantación de un modelo de explotación agresiva de recursos mineros desconociendo derechos ancestrales y prácticas tradicionales del territorio, y la imposición de semillas transgénicas en detrimento de las nativas, que al entrar en conflicto con la dignidad y supervivencia de comunidades indígenas y afrodescendientes, estimulan los cultivos ilegales y dinamizan el problema.
Pero a la compleja problemática ambiental de Colombia, se suma ahora otro desafío: la amenaza del cambio climático, uno de los problemas más importante de nuestros tiempos relacionado con un modelo de desarrollo energívoro y consumista, que presiona e instrumentaliza la naturaleza a costa de los servicios ambientales y de la biodiversidad, y cuyo desafío supera las diferencias culturales y económicas de las regiones del país, a tal punto que el MADS y las demás instituciones afines han debido formular planes y estrategias integrales que enfrenten dicho problema, cuya responsabilidad es de todos.
Habrá que acelerar la transición hacia fuentes de energía más limpias y a bajo costo, reconvertir los sistemas de producción incorporando tecnologías amigables con el medio ambiente, y proceder a una gestión eficiente en el uso y manejo de suelos de cultivo y de aguas superficiales y subterráneas, que le ponga límites al mercado e involucre la cultura del saneamiento. Proteger los ecosistemas como bienes comunes de interés general, por ser soporte de la regulación hídrica comprometida por la deforestación y de la calidad del agua afectada por sedimentos y vertimientos, garantizaría un ambiente sano si dicha gestión, además de blindarse en políticas públicas, en el fortalecimiento institucional y en el cumplimiento de la ley, incorpora educación, investigación e incentivos.
En el caso de Manizales, la preocupación debe pasar por nuestras reservas forestales en las cuencas abastecedoras, amenazadas por megaproyectos mineros y urbanísticos que violan sus derechos bioculturales, al poner en riesgo los servicios ambientales y las especies que albergan; y en el de Caldas, por el alto nivel de deforestación fruto de un uso conflictivo del suelo en su escarpado territorio, donde al 2010 las coberturas en pastos y rastrojos del 40% contrastan con un precario 22% en bosques. Añádase, que los río Chinchiná, Otún y Quindío, entran en el top 10 de los más contaminados de Colombia, dados los vertimientos industriales y domésticos, y la huella hídrica gris de las zonas de producción ganadera, agrícola y minera.
Que sea esta la oportunidad para mencionar un proyecto fundamental e histórico para la historia ambiental de Manizales: la PTAR que se proyecta en los Cámbulos para tratar las aguas servidas del Sur de la ciudad, ladera que recibe 2/3 de la carga contaminante urbana estimada en cerca de 30 toneladas diarias, distribuidas así: 20 de origen residencial vertidas por igual a las cuencas Olivares y Chinchiná, y 10 más provenientes de la zona industrial. ¿Será conveniente unificar tratamiento de aguas en la misma PTAR incorporando el riesgo de socializar costos a través de tarifas compartidas entre ciudadanos dispuestos a recuperar el río, e industriales que podrían tratar aparte sus propios vertimientos?
*Profesor Universidad Nacional de Colombia http://godues.webs.com  [Ref.: La Patria. Manizales, 2019.10.21] Imagen: Colombia – Ecosistemas amenazados (IAvH) y Vulnerabilidad al cambio climático (WFP)
Enlaces U.N. de Colombia
Acuerdo Climático: avance necesario pero insuficiente.
Huella hídrica en Colombia