martes, 20 de julio de 2021

Ecorregión Cafetera: Minería y Medio Ambiente

 Ecorregión Cafetera: Minería y Medio Ambiente




Por: Gonzalo Duque-Escobar*


Ahora que avanzan las consultas populares mineras en Caldas, como instrumentos que deben garantizar la autonomía territorial y la democracia participativa, ¿por qué no exigir la institucionalidad del proceso de consulta creando un órgano técnico consultivo departamental de carácter participativo y permanente, donde concurran expertos representativos de los actores sociales del territorio? Lo anterior para incorporar de forma adecuada en el POT las áreas de actividad minera que resulten viables y para prevenir los mecanismos de consulta sin base social representativa en procesos que temporalmente superan un mandato.

***



Imagen. Colombia: Territorios indígenas V.S. Títulos mineros. https://geoactivismo.org / y Yacimientos mineros, en www.mpdi.com

Preámbulo

Sabemos que, desde el punto de vista del bien explotado, la minería no es sostenible, dado que el recurso extraído no se recupera; no obstante, podemos hablar de una minería limpia, socialmente responsable, y que sea productiva transformando la materia prima, si en lugar de enclaves económicos optamos por apalancar el desarrollo, y como tal por el respeto de los derechos bioculturales del territorio y por el desarrollo tecnocientífico de nuestras fuerzas productivas. Esta premisa, que resulta fundamental para el caso de América Latina y Colombia, dado que la región tiene una participación relevante en las reservas mundiales de los principales minerales metálicos, también aplica al Eje Cafetero donde, según el inventario minero de Ingeominas (1974), se da razón de 120 yacimientos distribuidos así: 124 en Caldas, 60 en el Quindío y 36 en Risaralda.

América Latina se ha convertido en destino importante de inversiones para la explotación minera. Junto con la abundancia de minerales, la región ofrece condiciones atractivas para empresas extractivas, lo que explica el crecimiento de las exportaciones de materias primas mineras, que en peso casi se duplicaron en los últimos 20 años. De acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL, Chile es el principal productor de cobre, Brasil el tercero de hierro, México el mayor productor de plata, y Perú está entre los primeros de plata, cobre, oro y plomo. No obstante, con la pandemia han caído las inversiones extranjeras en Latinoamérica un 45%, por encima del 35% de la media mundial según la ONU.

 

***

América Latina

Imagen: Izq. Incidencia económica y potencial de la minería en América Latina. https://revistas.udca.edu.co/ Der: producción de minerales 2005-2018, en millones de toneladas métricas. https://es.statista.com/    

En Latinoamérica, donde la extracción ha aumentado 6 veces entre 1970 y 2017, Brasil, Chile, México y Perú concentran el 85% de las exportaciones de minerales y metales a nivel global; y así se haya ganado participación en las reservas de oro, plomo, níquel, plata y zinc, y se haya perdido en cobre, litio, hierro, estaño, bauxita y alúmina, a nivel mundial cuenta con el 61% de las reservas de litio (Chile 48,2% y Argentina 12,8%). Adicionalmente el flujo de ingresos de inversión extranjera directa IED en minería, se concentró en Chile (40%), Brasil (24%), México (15%) y Colombia (14%).

Ahora, así en la producción aurífera el rol de América Latina sea discreto, para entender el caso colombiano, aunque el país aparezca sólo en el puesto 21 como productor del preciado metal, se requiere conocer el contexto regional del sector, ya que entre 2016 y 2019 con 45 toneladas de oro como promedio anual, a nivel de Latinoamérica somos el quinto productor, superados sólo por Perú, Brasil, México y Argentina, lo que significa que contamos con un PIB minero donde el sector metalífero no sólo ofrece posibilidades significativas, sino que también enfrenta grandes desafíos.

En primer lugar, así como en América Latina y el Caribe las nuevas tecnologías de extracción minera, especialmente las que conllevan cianuro y ácido sulfúrico son las que más afectan territorios y comunidades por el alto impacto sobre recursos vitales como el agua y la biodiversidad, en Colombia con el mercurio en actividades extractivas ilegales ocurre lo mismo; de ahí la represión de las protestas comunitarias ante proyectos mineros que generan conflictos socio-ambientales en América Latina, donde las manifestaciones se enfrentan con represión, criminalización y judicialización de la protesta.

Segundo, para advertir las características del subdesarrollo, basta mirar la composición promedio 2015-2017 del valor de las exportaciones de minerales y metales, por grado de elaboración y por regiones, para comprender la vulnerabilidad al deterioro de los términos de intercambio. Para América Latina y Caribe: Productos Primarios (PP) 37%, Productos Semielaborados (PS) 43% y Productos Elaborados (PE) 20%; para África: PP 21%, PS 57% y PE 23%; contrariamente para EE UU y la Unión Europea PP 6 y 3%, PS 43 y 26% y PE 51 y 71%; y para el mundo: PP 9%, PS 38% y PE 53%.

Y tercero, las fluctuaciones fiscales por la volatilidad de los precios de productos con bajo nivel de transformación en estos países minero-dependientes. Según la CEPAL, los ingresos tributarios y no tributarios por explotación de minerales en lo corrido del siglo variaron dramáticamente, alcanzando mínimos de 0,20% en 2002 y 0,25% en 2016, y máximos de 1,58% en 2007 y de 1,35% en 2011. Como referente, durante el boom de 2007, dichos ingresos en Colombia tuvieron una participación del 0,5% en el PIB, y en el caso de Chile donde las concesiones son regresivas al privilegiar el mercado por sobre la propiedad del Estado, aportaron 8,1% al PIB.

***

El caso de Colombia


Imagen: Colombia Izq. Regalías por producto minero. Der: Exportaciones y PIB Minero 2010-2020. https://www.valoraanalitik.com/

Entonces: ¿qué hacer en el país para sortear los devenires en materia fiscal, prevenir situaciones de enclaves mineros, y evitar conflictos en los que las explotaciones ilegales pasan factura al medio ambiente y comunidades que sufren desplazamientos y la desaparición de sus líderes? La respuesta es simple; habrá que fortalecer el Estado para lograr metas en crecimiento, pero con desarrollo, lo cual exige no sólo una minería legalizada con equidad social y ambientalmente responsable, sino también con valor agregado, y que parta de la gobernanza minera y del respeto de los derechos bioculturales en los territorios.

El conflicto en la minería asociado a confrontaciones entre modelos de sostenibilidad ambientales, puede ser visto desde perspectivas sociales, ambientales y políticas, entre otras. Así, por ejemplo: los grandes conflictos de Colombia, pasan por los temas energéticos, mineros y de infraestructura. Igualmente, una de las locomotoras del Plan de Desarrollo “Prosperidad para todos”, contempla la minería. Y dado que en las últimas décadas el sector minero se ha caracterizado por sus graves problemáticas ambientales y sociales, tras haber “ablandado la legislación ambiental” para atraer la inversión extranjera, en Colombia se presenta por el gobierno como fórmula concesionar las áreas mineras del país.

Con la hidrovía del Magdalena extendida al Tolima Grande, y el Ferrocarril del Pacífico entre Urabá y Buenaventura transitando por el Corredor del Cauca, ambos sistemas articulados con el Ferrocarril Cafetero, es viable desarrollar las hidrovías y trenes en la región andina, para exportar commodities en lugar de materias primas por sendos corredores logísticos de Colombia, gracias a la calidad y abundancia del carbón colombiano que podría ser exportado, pese a un escenario de precios bajos en los energéticos, del agotamiento del petróleo y de las restricciones a los combustibles fósiles por el calentamiento global.

Si en razón al cambio climático a nivel mundial habrá que reducir durante las próximas décadas el 80% del carbón, la mitad del gas y un tercio del petróleo, como quiera que en Europa sólo quedan las turberas tras décadas de explotación y agotamiento, Colombia tiene una oportunidad para exportar un carbón de calidad dadas sus voluminosas reservas, por lo menos en los próximos 40 años.

En la oferta mundial exportable de carbón térmico durante 2013, Colombia ocupó el sexto lugar con un volumen exportado de 46 Mt, correspondiente al 8,61% del total mundial exportado. Ya en 2020, por factores como la pandemia con 49.5 millones de toneladas pasó al quinto lugar, contra 82.4 millones de toneladas del año 2019. Según la UPME, las reservas medidas del país suman 6.648 millones de toneladas (MT) medidas: en efecto se trata de un carbón duro, de alto poder calorífico y bajo contenido de azufre. De ellas, la del carbonífero de Antioquia que  involucra a la Ecorregión Cafetera, cuenta con 90 MT de un carbón de 5000 calorías por kilogramo, mineral subbituminoso que se califica como combustible térmico clase 1A; las de la costa norte colombiana explotadas por el Cerrejón (3.670 MT) y la Drummond (1538 MT), empresas que juntas exportan 60 MT año, al igual que las existentes en Córdoba estimadas en 381 MT, son de 6000 calorías por kilogramo, y finalmente el mineral de Boyacá–Cundinamarca cuyas reservas suman 412 MT, es aún mejor: 7000 calorías por kilogramo.

 

***

El caso del Eje Cafetero

Imagen: Dinámica del PIB en el Eje Cafetero 1976-2010. JI Morales G. In Blog de GDE.

En Caldas, donde al 2021 se han otorgado 367 títulos mineros en 26 de los 27 municipios, y actualmente se tienen 262 solicitudes de propuestas de concesión, para la Agencia Nacional de Minería 42 equivalentes al 16 % de las propuestas, que tienen viabilidad técnica, fueron viabilizadas. Actualmente los principales minerales explotados en el departamento, son metales preciosos, materiales de construcción y, en menor proporción, asfaltita, piedra caliza, mármol y arcillas: los escenarios que históricamente han  merecido atención, son: Marmato, un pueblo colonial anclado en la montaña y situado en la vertiente occidental del río Cauca sobre el macizo de los Mellizos de la cordillera Occidental, y el sector de la mina de Tolda Fría ubicada en la Vereda Montaño, adscrita al Distrito Minero Manizales-Villamaría, vecina al PNNN y a la Reserva Forestal Protectora de Chec, cuyo sistema de explotación subterráneo, al llegar la gran minería industrializada, con las perforaciones profundas penetrando la cuenca hidrogeológica, logrará alterar la dinámica y dirección del flujo subterráneo conectando estructuras geológicas permeables, y comprometer con ello fuentes de agua y ecosistemas de áreas protegidas vitales en cuencas hidrológicas vecinas.

En las microcuencas de la Q. Manizales y la Quebrada La María existe minería casi desde la fundación de la ciudad. A pesar de la vecindad al Parque Nacional Natural de los Nevados y a la primera fuente de agua de Manizales (Q. Gallinazo), una pequeña minería, limpia y de carácter artesanal, puede resultar viable en caso de incorporar prácticas amigables con el medio ambiente. Igual ocurre con Marmato: donde cientos de familias de etnias mayoritariamente negras, mulatas e indígenas cuya historia cruza páginas enteras de la historia del oro en Colombia, podrían quedar sin pasado ni futuro en caso de perder sus raíces ancestrales y culturales, para dar paso a la gran minería de cielo abierto. Actualmente, con la prórroga de 30 años del contrato a la minera Caldas Gold en este poblado que es el cuarto municipio más viejo de Colombia, su producción anual de 24.000 onzas de oro se podrá doblar, y triplicar la de plata que llega a 30.000 onzas al año. Soportados en la cultura del alto occidente de Caldas, los marmateños pueden reconvertir su actividad implementando una minería asociativa, limpia y con valor agregado.

Para elevar el PIB del sector primario en el Eje Cafetero, transformando en commodities estratégicos algunos minerales, entre otros las jaguas y fraguas del oro, las calizas que afloran por Neira y en Victoria, o las arenas silíceas y el manganeso del Eje Cafetero, se requiere hacer uso del importante potencial hidroenergético de Caldas y Risaralda, implementar dos plataformas logísticas equipadas de polígonos industriales y zonas francas en los nodos logísticos del Magdalena Centro y del Corredor del Cauca, construir el ferrocarril Cafetero entre La Dorada y el Km 41 para integrar ambos nodos logísticos, y detonar la locomotora del carbón andino para financiar el desarrollo ferroviario y proveer de carga la hidrovía del Magdalena.

Como quiera que el Eje Cafetero cuenta con 220 explotaciones y depósitos metalíferos y no metalíferos, y de minerales preciosos y no preciosos, dicho potencial - cuyas reservas según el “Plan Minero-Industrial de Caldas 2006-2016” requieren estudios de cuantificación y caracterización-, podría aprovecharse para obtener commodities estratégicos que provendrían de varias plantas ubicadas en el Magdalena Centro y Corredor del Cauca vecino al Eje Cafetero, de contarse con el sistema ferroviario y la hidrovía del Magdalena como modos de transporte, y del aprovechamiento responsable del potencial hidroenergético aún por explotar con proyectos a filo de agua en la cuenca del San Juan (Risaralda) y el Oriente Caldense, dos escenarios excedentarios en aguas superficiales y subterráneas. Al respecto, debo añadir que, mientras las empresas manufactureras del país encuentran opciones emplazadas en los puertos y no en las regiones mediterráneas, las de transformación de materias agrícolas y mineras deben quedar cerca de las fuentes proveedoras de la materia prima, por razones logísticas.

***

El Plan Minero Energético de Caldas



Imagen: Extractivismo minero, biomas y usos del suelo, en Caldas. Web Catastro Minero Colombiano y Corpocaldas. En Extractivismo y Corpocaldas.

El Plan Minero Energético de Caldas 2006-2016, elaborado por el eminente investigador Gabriel Poveda Ramos, rescata la existencia de filones de oro interesantes en Manizales, Manzanares, Marmato, Riosucio y Supía, y agrega que de las jaguas de los beneficios y de las gangas de las explotaciones de estos y otros lugares -caso Pensilvania y Samaná-, se podría obtener apreciables cantidades de sulfuros de zinc, de plomo, de hierro, de cobre, de antimonio y de arsénico, o de zinc metálico y sus derivados. Y sobre el manganeso de Apía y Viterbo, el investigador califica el yacimiento minero-metálico como el más importante de Caldas, y considera su eventual aprovechamiento. Similarmente, señala la existencia de arenas silíceas de alta pureza en cuarzo (SiO2) en Pueblo Rico y el Valle del Cauca, y posiblemente en el distrito minero Riosucio-Supía-Quinchía, a las que sumaría las de Cerro Bravo, materiales que podrían explotarse y complementarse con otras de Antioquia y Tolima para implementar industrias de transformación en silicato de sodio, sílice-gel y carburo de silicio.

Adicionalmente, entre los principales prospectos para el Plan Minero de Caldas 2006-2016, se consideran los materiales calcáreos al anunciar que parece inferirse una inmensa cadena de yacimientos de calizas en el oriente caldense, que parte desde el centro de Tolima y llega al nordeste de Antioquia, y cuyos mayores prospectos requieren ser ubicados, al igual que los existentes en la otra vertiente de la cordillera entre Manizales y Aguadas. De los yacimientos de caliza y mármol de las dos franjas calcáreas que recorren a Caldas de Sur a Norte: la de La Victoria-La Dorada-Río La Miel, y la de Neira-Aranzazu-Salamina, aforando su calidad, dispersión y cantidad, podrían proveerse materias primas para una industria de carburo y fosfatos fertilizantes, misma que en un plano de mayor nivel de desarrollo daría origen a plantas de acetileno, cianamida, cloruro químicamente puro y cemento.

En Caldas, no existen zonas declaradas para comunidades étnicas, ni solicitudes en trámite. Igualmente, en cuanto a áreas de Reserva Especial, aunque al 2017 no se registraba ninguna declarada en el departamento, aparecían 11 áreas de Reserva Especial en trámite.

***

Epílogo



Imagen: Exportaciones colombianas de commodities y no commodities 2005-2018. Anif en https://gerente.com/co/

Entendido el territorio como un sujeto de derechos, la ecorregión del Eje Cafetero, donde persisten: 1- la amenaza por factores mineros tanto legales como informales; 2- la sobreexplotación del patrimonio hídrico, en especial para el uso hidroenergético o las dinámicas de la agroindustria – como el caso del aguacate-; y 3- la expansión urbana tal cual se advierte en la ZFA de Río Blanco, es un frágil territorio que, en el marco del cambio climático y de la profunda crisis cafetera, requiere de políticas de especial protección, razón por la cual se propone expandir las áreas de interés ambiental y declarar PNN las cuencas altas del Río Quindío y del Chinchiná – Guacaica, al igual que la declaratoria del PCC de Colombia como Sujeto de Derechos bioculturales.    

El Eje Cafetero como corredor ambiental con sus ecosistemas cafetero y de páramo, con su vocación agropecuaria comprometida por conflictos del uso del suelo, y donde su potencial bioturístico y ecológico se subraya por la biodiversidad y las áreas de interés geológico y paisajístico, exige el aprovechamiento del amplio marco constitucional para lograr protección de su patrimonio natural y cultural, como factores fundamentales para la pervivencia de la vida y la cultura, haciendo del medio ambiente un elemento estratégico para el desarrollo humano, social y económico.

Al examinar el alto impacto de la producción de oro y plata en el Eje Cafetero, sobre la estructura ecológica de soporte para el desarrollo agroindustrial y turístico del territorio, debe reclamarse no solo una mayor gestión de los entes de controles de los organismos de inspección y vigilancia del Estado -ya que parecen haber sido permisivos con las dinámicas y el desarrollo de las actividades mineras-, sino también la participación de la comunidad académica aportando pensamiento crítico para facilitar los procesos de apropiación social y defensa del territorio por parte de las comunidades de base que lo habitan.

Para esta situación conflictiva, habrá que subrayar la inconveniencia no solo de la política ambiental del gobierno nacional materializada en el Plan Nacional de Desarrollo, sino también de una legislación que se ha adaptado a los propósitos de la economía extractiva, donde el crecimiento económico que prima sobre el desarrollo, se soporta en la generación de ingresos y mayor rentabilidad de los recursos mineros, a costa de los ecosistemas y de la cultura que caracteriza la ecorregión cafetera.

Y en cuanto a las consultas populares mineras, como instrumentos que deben garantizar la autonomía territorial y la democracia participativa, la Sentencia SU-095 del 2018 de la Corte Constitucional, además de señalar que los títulos mineros no dan un derecho ilimitado sobre el aprovechamiento de los recursos naturales, también deja sin validez la participación ciudadana cuando se trate de la prohibición o regulación de la actividad minero energética en los entes territoriales, donde existen competencias concurrentes entre los municipios y la Nación.

Al respecto, el instrumento de coordinación entre las autoridades nacionales y locales, es el plan de ordenamiento territorial POT, puesto que allí concurren ambos niveles de autoridad, toda vez que para el sometimiento del POT ante los concejos municipales, se debe contar con la autorización previa de la respectiva corporación autónoma regional como autoridad con funciones delegadas del Ministerio de Ambiente. Siendo así, para prevenir los mecanismos de consulta sin base social representativa en procesos que temporalmente superan un mandato, ¿por qué no exigir la institucionalidad del proceso de consulta creando un órgano técnico de consulta departamental de carácter participativo y permanente, donde concurran expertos representativos de los actores sociales del territorio? 

***

Gonzalo Duque-Escobar, Profesor de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. http://godues.webs.com Documento del Museo Interactivo Samoga; Manizales, Julio 20 de 2021. Portada: Valle de Cocora- Salento, Quindío.

***

Fuentes bibliográficas

Agua pasó por aquí, cate que no la vi. Gonzalo Duque Escobar. Museo Samoga. Manizales, Julio 17 de 2021. 

Agua y Clima en Colombia. Ponencia para la Semana Ambiental de Manizales- Corpocaldas_ Aguas de Manizales. Gonzalo Duque Escobar. U.N. de Colombia.

¿Ajustes a locomotora energética de Colombia? Universidad Nacional de Colombia. La Patria. Manizales, 2018/09/10]

Análisis del comportamiento del PIB minero. Dirección de Minería Empresarial 2019. Minenergía. Colombia.

Anotaciones para un crecimiento previsivo y con desarrollo. Duque Escobar, Gonzalo (2011) La Patria. Manizales.

Arco Energético para el Eje Cafetero. Duque Escobar, Gonzalo (1994). Boletín Ambiental N°18. Idea UNAL Sede Manizales.

Bosques, Cumbre del Clima y ENSO. Duque Escobar, Gonzalo (2018) Centro Cultural de Banco de la República. Manizales.

Arroyo Bruno, entre la muerte negra y la vida wayuu. Duque Escobar, Gonzalo (2017) La Patria. Manizales

Carbón andino colombiano. Duque Escobar, Gonzalo (2015) La Patria. Manizales

Colombia prohíbe el uso de mercurio en la minería.  Antonio José Paz Cardona (2018) Noticias ambientales MONGABAY.

Consultas populares mineras, ¿en qué quedó la autonomía territorial y la democracia participativa? Johanna Giraldo Gómez (2018). Ámbito Jurídico.

Corredor Bimodal Cafetero: un Tren Andino y una Ferrovía para integrar la región andina de Colombia. Duque-Escobar, Gonzalo (2021). U.N. de Colombia -SMP Manizales.

CTS, Economía y Territorio. Gonzalo Duque Escobar (2020), Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales.

De La Colosa a La Habana: conflicto por la producción del territorio en Colombia. Patricia Sánchez –García (2014) Universidad de los Andes. 

Desarrollo energético y clima salvaje. Gonzalo Duque Escobar (2015), Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales.

Desempeño del sector minero 2018. Superintendencia de Sociedades (2018) Bogotá D.C.

Deuda histórica con el Pacífico Colombiano. Duque Escobar, Gonzalo (2017) La Patria. Manizales.

Dinámica económica del Eje Cafetero. Duque-Escobar, Gonzalo (2020). U.N. de Colombia.

Dinámicas Territoriales y Paisaje Cultural Cafetero PCC. Duque-Escobar, Gonzalo (2020). Cátedra Unesco, U.N de Colombia.

Doscientos años de regresiones rurales. Gonzalo Duque Escobar (2019), Boletín 157 del IDEA Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales.

Ecología política de la minería en América Latina. Delgado, Gian Carlo – Compilador (2010) Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México.

Economías de enclave suramericanas, extractivismo y el rol chino en la región. Andrés Raggio (2015). FCS- UdelaR, Uruguay.

Economía colombiana: crisis y retos. Gonzalo Duque Escobar (2020), Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales.

Ecorregión Cafetera: evaluación ambiental del territorio. Gonzalo Duque Escobar. Museo Samoga. Manizales, 26 de abril de 2021.

Eje Cafetero: Aeropuerto del Café y Ciudad Región. Gonzalo Duque-Escobar (2021) Especial para el Instituto de Estudios Urbanos IEU de la U.N. de Colombia

Eje Cafetero minero-energético. Universidad Nacional de Colombia. Manizales, Noviembre 24 de 2019. Especial para Eje 21.

El Censo Minero Departamental 2010-2011. Minminas, República de Colombia.

El extractivismo minero en América Latina. Manuel Ignacio Martínez Espinoza (2019) a Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, en Dialnet.

El ferroníquel de Cerro Matoso. Joaquín Viloria De La Hoz. (2009) Documentos de Trabajo Sobre Economía Regional N° 117. B de la R. Cartagena.

Estado de situación de la minería en América Latina y el Caribe. Alicia Bárcena (2018). Secretaria Ejecutiva, NNUU-CEPAL.

Estado, territorio y pueblos indígenas en Colombia. Marcela Velasco septiembre (2013). Razón Pública. Bogotá.

Explotación de recursos naturales y conflicto en Colombia. Luis Eduardo Sandoval; Margarita Marín; Ana María Almanza. Universidad Militar Nueva Granada. Revista de Economía Institucional. Bogotá. 

Geología económica del Eje Cafetero. Duque Escobar, Gonzalo (2010). Blog de Godues.

Geotecnia para el trópico andino. Carlos Enrique Escobar Potes y Gonzalo Duque-Escobar (2020) U.N. de Colombia.

Gobernanza forestal para la ecorregión andina. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Revista Civismo Nº 464. SMP Manizales.

Historia e institucionalidad en la minería colombiana. Simón Gil Arango; Juan Sebastián Cubillos; Guillermo Andrés Martínez M. (2016). U.N. de Colombia.

Justicia y conflictos ambientales en Colombia. Fabián Méndez (2012). Escuela de Salud Pública GESP Universidad del Valle.

La caída de la inversión extranjera. Duque-Escobar, Gonzalo (2021). La Patria, Manizales.

La Colosa: un profundo dilema entre ecosistemas y desarrollo. César Picón Arciniegas (2013). Universidad de Ibagué. Tolima.

La expansión de la economía de enclaves en América Latina y la ficción del desarrollo. Falero, Alfredo (2015) Rev. Mexicana de Ciencias Agrícolas, México.

La minería borra relaciones de pueblos indígenas con sus territorios. (2015) — Agencia de Noticias UN-Bogotá.

La minería sin control. Defensoría del Pueblo (2015) Bogotá.

La minería y los principios de precaución y prevención en las políticas públicas ambientales en el Eje Cafetero. Gómez Bautista, Jorge Alfredo (2013) JURÍDICAS. No. 1, Vol. 10, pp. 225-238. Manizales: Universidad de Caldas.

La paz y la protección ambiental en Colombia. Lorenzo Morales (2017). Centro de Estudios en Periodismo (CEPER) de la Universidad de los Andes.

La pequeña minería en Colombia. L Guiza (2013) Dyna rev.fac.nac.minas [online]. 2013, vol.80, n.181.

Manual de geología para ingenieros. Duque-Escobar, Gonzalo (2020) U.N. de Colombia.

Marco normativo para la minería ilegal como actividad no regulada en Colombia y caso Chocó. Claudia P. Sánchez M.(2014). U. M. Nueva Granada.

Minería en América Latina y El Caribe, un enfoque socioambiental. Ricardo Viana Ríos (2018) DOI: 10.31910/rudca.v21.n2..1066.

Minería en Colombia: ¿a qué precio?. PBI Colombia. Boletín informativo no 18. Noviembre de 2011.

Minería en Colombia: derechos, políticas públicas y gobernanza. Contraloría General de la República (2013). Colombia

Minería en la ecorregión del Eje Cafetero. Gonzalo Duque-Escobar. Universidad Nacional de Colombia. Manizales, Junio 17 de 2020.

Minería ilegal se desplaza a nuevas zonas. Fuente: El Tiempo. Mayo de 2013. Bogotá.

Minería, Medio Ambiente y Paisaje Cultural Cafetero en el Municipio de Quinchía, Risaralda: un reto hacia la sustentabilidad. Katherine Pardo Celis y Eliana Marcela Salazar Martínez (2013) Universidad Tecnológica de Pereira.

Momento oscuro para el carbón colombiano. Revista Gerente 2019.

Navegando el Río Grande de la Magdalena. Gonzalo Duque-Escobar (2020). Documento del Museo Interactivo Samoga. U.N. de Colombia.

Oro de Marmato: miseria o desarrollo.  Universidad Nacional de Colombia [Ref: La Patria, Manizales 2011.04.11]

Paisaje Cultural Cafetero PCCC: disrupciones y derechos bioculturales. Gonzalo Duque-Escobar (2021). Asamblea Departamental de Caldas.

Pensar el cambio socioambiental: un acercamiento a Santurbán. Álvaro Acevedo Tarazona y Andrés David Correa Lugos. (2019) Revista Colombiana de Sociología. Vol. 42 Núm. 1

Plan Nacional de Desarrollo Minero con horizonte a 2025. UPME 2017. Ministerio de Minas de Colombia.

Preservación Ambiental e Hídrica dentro de la Declaratoria del PCC de Colombia. Duque Escobar Gonzalo (2019). Teatro Fundadores. Manizales.

Procesos de Control y Vigilancia Forestal en la Región Pacífica y parte de la Región Andina de Colombia. Duque Escobar, Gonzalo and Moreno Orjuela, Rubén D. and Ortiz Ortiz, Doralice and Vela Murillo, Norma P. and Orozco Muños, José M (2014) Carder- Corporación Aldea Global, All CARs

Proyecto Quebradona. Fabian Hoyos y Jorge Eduardo Cock. (2019). Medellín Antioquia. En Calameo.

¡Que se nacionalice la Drummond! Gonzalo Duque-Escobar (2020). Documento del Museo Interactivo Samoga. U.N. de Colombia.

Realidad y conflictos en el Páramo de Santurbán. Jorge Castellanos Pulido (2017) Bucaramanga, Indepaz – Santander.

Rentas mineras por países (% del PIB). Banco Mundial, 2011.

Retos ambientales y logísticos en la hidrovía del Magdalena. Gonzalo Duque Escobar (2021). Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

Riesgos para el agua en la ecorregión cafetera de Colombia. Duque Escobar, Gonzalo (2018) UN Periódico. ISSN 16570987.

Salud y trabajo: minería artesanal del carbón en Paipa, Colombia. Juan Manuel Ospina Díaz; Gustavo Manrique Abril;José Alfredo Guío Garzón. (2010) Av.enferm.,XXVIII.

Violación de Derechos Ambientales en Río Blanco. Gonzalo Duque-Escobar (2021). Conferencia en Universidad Luis Amigó. Manizales.



No hay comentarios: