miércoles, 17 de diciembre de 2008

REFLEXIONES SOBRE LA U.N. SEDE MANIZALES





Por Gonzalo Duque-Escobar*
 


Las presentes notas tienen como objetivo hacer un conjunto de reflexiones sobre la sede de la Universidad Nacional de Colombia en Manizales UNM, mirando en ella algunos aspectos organizacionales de la “Universidad que tenemos” y que ha llegado a sus 60 años, y proponer elementos para discutir sobre la “Universidad que queremos”. Si deseamos evaluar su capacidad académica y establecer una línea de base para procurar acciones proactivas hacia una visión concertada de su desarrollo, tendremos que examinar la Institución de dos maneras: en lo interno, por las características fundamentales y objetivos de la organización, y en lo externo por un conjunto de cambios estructurales que incidan sobre los diferentes factores académicos en los cuales se identifiquen las necesidades de cambio y fortalezas a mantener. 

  LA UNM COMO ORGANIZACIÓN 

 Una Organización es un sistema diseñado para alcanzar metas y objetivos. Es probable que de alguna manera se sepa cuales son los objetivos de esta Sede de la Universidad Nacional, pero no lo es que sus metas estén socialmente reconocidas y aceptadas. La organización está compuesta por uno o varios subsistemas interrelacionados, cada uno con funciones especializadas, además de los instrumentos adicionales necesarios para conectar sus funciones y alcanzar las metas buscando cumplir con cada grupo de objetivos, y operando desde cada uno de ellos. 

Al respecto, preocupa en la Sede la asimetría entre Departamentos de diferentes Facultades compuestas mayoritariamente por comunidades gremiales- que no escriben y de carácter cerrado- y otros integrados por comunidades científicas –de carácter propositivo y que propenden por el diálogo de saberes-. El bajo nivel de interacción de la Sede con los demás actores del desarrollo Regional, pasa no solamente por esta singular circunstancia, sino también por la del carácter premoderno que aún mantienen varios sectores y estructuras de nuestra sociedad. Entre las funciones de nuestra organización aparecen las que definen la misión de la Universidad: docencia, investigación y extensión.

 Se reconoce que la interrelación hacia adentro y hacia afuera, entre los diferentes grupos académicos que las ejercen, se da de forma notoria en la docencia, pero no igualmente en las otras dos funciones; esto hace pensar en la falta de objetivos en los que converjan los tres propósitos misionales de la Institución, más allá del simple ejercicio de la clase. Y para los casos en que esto se haya dado, reconociendo que las normas y leyes son instrumentos complementarios pero fundamentales para la Organización, también la Institución en todo su nivel ha presentado problemas estructurales para el buen desempeño de la función administrativa, en los asuntos relacionados con la gestión de la investigación y la extensión.

  Figura 1. 
Una universidad es una organización de seres humanos, programas y máquinas que busca alcanzar objetivos. 

  Los elementos 

 Ahora bien, los elementos de una organización son seres humanos (H), programas (P) y maquinas (M) y entre ellos, lo más importante para cualquier organización, se relaciona con los seres humanos. Además de las ventajas comparativas relacionadas con nuestros programas curriculares de pregrado y posgrado avalados por el buen nombre y carácter público y académico de nuestra Institución, y de la capacidad académica de varios grupos académicos y del nivel de dotación que alcanzan varios laboratorios y la biblioteca de la Sede, se reconoce el esfuerzo que hace la Universidad para aprovechar el relevo generacional en cualificar el recurso humano, pero también la falta de directrices y estrategias que hagan de ésta una actividad más productiva, en la que se avance a resolver deficiencias de masa crítica en recurso humano, para adquirir la capacidad académica e institucional que demanda el desarrollo socio-ambiental sostenido de la región, del territorio y de la cultura de su gente. 

 Pero el ambiente interno merece atención en la dimensión de la cultura organizacional: entre los factores preocupantes sobresale la debilidad de las organizaciones de base interactuando en términos proactivos para afianzar la calidad integral de la vida académica, y para preservar la integridad funcional de la academia en momentos de crisis, tal cual se evidenció en el primer semestre de 2008. 

Los seres humanos se reúnen en torno a objetivos de interés común. 

Entonces, salvo algunas excepciones, al hacer un balance juicioso de las actividades de los grupos de trabajo académico se encuentran enormes vacíos en torno a el dónde, cuándo, cómo y para qué se reúnen estos con los actores sociales, de forma periódica y sistemática. También esta deficiencia marca la gestión histórica de las dependencias que administran la investigación y la extensión de la Sede, porque tampoco la Empresa y el Estado lo han acostumbrado en esta región buscando el concurso de la Academia, salvo algunas experiencias importantes que ya empiezan a darse de forma sistemática. 


Los Programas: el carácter de la Sede históricamente afín al de un politécnico, marca una diferencia que obliga a encontrar mayores niveles de interacción con la Universidad de Caldas, como estructura par de complemento para la construcción de comunidades académicas propiamente dichas, sin las cuales resulta imposible cumplir a cabalidad la misión institucional. 

Pero en este aspecto, es evidente la deficiencia de la planeación académica integrada, máxime cuando se hacen esfuerzos que no consultan las fortalezas específicas según la vocación de cada institución, y que en la misma ciudad se abren programas académicos similares que compiten y duplican esfuerzos. Se propone crear masa crítica a partir de fortalezas y desarrollos internos, y por lo tanto desde la Sede, en las siguientes áreas: de las ciencias físicas, de la química, de la biotecnología, de los materiales, de la energía, de la informática, de la modelación matemática, de la planificación, del medio ambiente, del urbanismo, de la construcción, de la logística y de las ciencias económicas y de la administración. 

Y externamente, participar de la integración selectiva de esfuerzos con las universidades y centros de investigación del orden regional, para obtener desarrollos mancomunados que permitan integrar la “economía del conocimiento” y la “economía verde” hacia objetivos estratégicos, como la biotecnología, dado que esa opción hace uso de ventajas significativas de la oferta ecosistémica y cultural del Eje Cafetero. Insistir en el carácter politécnico de la Sede para sacar una ventaja competitiva, obliga a conceder una primacía como universidad responsable de las áreas sociales, a la Universidad de Caldas. 

 El grupo del Departamento de Ciencias Humanas con su Programa de Gestión Cultural y Comunicativa deberá establecer conexiones con los grupos académicos de las áreas de ciencias sociales y del comportamiento de la Universidad de Caldas, y articularse efectivamente con las actividades académicas de los grupos de trabajo de los departamentos de Administración por serle mas cercano, a partir de una línea de trabajo académico transversal que también haga posible la necesaria “humanización” de las ingenierías y la arquitectura. 

En estas condiciones, dicho programa se puede transformar en una fortaleza para los propósitos de cualificar el rol de la Sede como un politécnico. Además, un asunto de vital importancia es el de la consolidación de los procesos virtuales, para establecer comunidades académicas en red, para hacer visibles los productos académicos, y para articular a los actores académicos con sus pares y con los demás actores sociales, unos y otros como sujetos del desarrollo. Pero en un plano de mayor nivel desarrollo, la Sede debe propender por la creación de Centros e Institutos que se correspondan con sus mayores fortalezas académicas. 

El caso del Idea resulta útil para explorar esta alternativa, como fortaleza de la Sede, en la que las limitaciones organizacionales le han restado capacidad y desarrollo. Y sobre las Máquinas: en el aparte de la dimensión física, habrá que hacer de la existencia de los tres campus una ventaja real para los estudiantes por su ubicación con relación a las diferentes zonas y funciones urbanas, y proceder en ellos al mejoramiento de las características ambientales de Palogrande y El Cable, como parte del principal equipamiento urbano, universitario y deportivo, de la Ciudad; y con el de La Nubia, por su vecindad a la zona industrial, a partir de los desarrollos propuestos en el aparte anterior, se tendrá que potenciar las previsiones que se demandan para los nuevos enfoques de Manizales como “Ciudad del conocimiento”, en los que la liberación del espacio del aeropuerto ofrece oportunidades y genera nuevos retos en recurso humano y programas para la academia. 

 Al examinar los aspectos físico-locativos y de servicios, el equipamiento de la Sede en bibliotecas, redes de comunicación y laboratorios, debe marcar una diferencia aprovechable para establecer un balance de capacidades efectivas propias frente a las demandas del desarrollo regional, tanto socioeconómico como territorial, que hagan uso de la oferta ambiental y cultural de la región. Sobre esas diferencias se deben encontrar las fortalezas de complemento y falencias a resolver, para identificar las posibles alianzas estratégicas de la Sede y campos de acción a priorizar, entre los cuales urge resolver el lamentable funcionamiento de Internet y pobre volumen de publicaciones académicas en la Web. 

 Actualmente se requiere mejorar la capacidad operativa de la Sede, desarrollando y acreditando sus laboratorios para que puedan prestar servicios remunerados de alta calidad, y se hagan las inversiones que los mantengan actualizados. El buen uso de este estratégico recurso como también el de los bienes culturales que se generen en la academia, deberá cruzar además de los protocolos técnicos y de calidad, los de la ética en lo público. 

En los modelos de investigación moderna, se requieren dos escenarios: el de la academia acometiendo una fase intensiva en modelación matemática y recurso computacional, alimentada de datos de ensayos especializados, pruebas estandarizadas y modelos experimentales a nivel de laboratorio; y otro de complemento que le corresponde al sector empresarial, aportando escenarios y recursos para la investigación aplicada, en el cual se consolidan los desarrollos tecnológicos de carácter específico y estratégico, propios de cada sector. 

En el actual escenario de competitividad, las industrias deben crear su propio departamento de investigación y desarrollo para la transferencia e innovación tecnológica, apoyadas por la academia; de ahí que academia y empresa se tengan que complementar y hacer nuevos esfuerzos no contemplados en su actual modelo de operación. 

  Los objetivos 

  Los objetivos internos de una organización, se relacionan con el ser humano quien finalmente es su primer elemento, con el tiempo -bajo dos aspectos: el concepto sobre futuro y los cambios,- y con el rol y la ética de la organización. 

En cuanto al tiempo, el futuro que se construye obliga a pensar que los miembros de la comunidad universitaria somos sujetos y que la Universidad nos pertenece y la podemos hacer, asumiendo los cambios necesarios para alcanzarlo: posiblemente un colectivo debidamente escogido para acometer esa tarea haciendo uso de una metodología prospectiva adecuada, podría identificar el escenario tendencial de la Sede, y a partir de las potencialidades y problemáticas del texto y contexto en que se inscribe, construir los escenarios reactivos y proactivos con los programas y acciones estratégicos requeridos para la institución que queremos y soñamos todos, de acuerdo a una visión que haga mérito al carácter de la Sede como universidad pública, además del orden nacional y útil para la región y para la construcción de la Nación. 

 En los últimos años la Universidad se ha visto avocada a profundos cambios, algunos de ellos definitivamente preocupantes para la permanencia de la Universidad Pública como instrumento estratégico y fundamental para la construcción de la Nación. 

En relación con el cambio, deberán priorizarse las necesidades de fondo, y conocer la intención y naturaleza de los cambios, para no cometer el error de desmantelar fortalezas o de desaprovechar oportunidades, o de desatender lo fundamental: mientras la moda es un asunto de 2 a 3 años y los esquemas duran de 5 a 7 años, contrariamente los cambios estructurales son de una generación (25 años) y los ciclos estructurales llegan a 2 o 3 generaciones. 

El conjunto de planes de desarrollo de la UN y sus diferentes sedes, debe entregar una ruta coordinada que haga consistente cada visión con un único propósito general, responder a los nuevos paradigmas de la modernidad, y evitar fórmulas cortoplacistas que apunten a situaciones de coyuntura y desatiendan lo estratégico, para no tener que sufrir más tarde la falta de previsión y las consecuencias de los errores en las decisiones de planificación. 

 Sobre el Rol, es importante señalar que si esta cultura creó la Universidad y creó la Empresa, entonces Universidad y Empresa no son lo mismo. Y si se tratase de la Universidad del Estado, ésta, antes que pensar en términos de satisfacer los requerimientos de la Empresa y del Gobierno, debe priorizar su quehacer en bien de la sociedad, y como tal ocuparse de los grandes asuntos de la Nación, bajo la dirección de un académico, así se sacrifiquen en cierta medida algunos de los indicadores internacionales no relevantes por los de interés para la Nación, y los objetivos del corto plazo por los del largo plazo. 

Bajo esas extrañas miradas, el crecimiento de la población estudiantil universitaria para justificar el presupuesto y la orientación de recursos hacia actividades remuneradas, y para fortalecer los ingresos de la Universidad, en algunos casos, se ha logrado a costa de la calidad de la educación. 

En relación con la ética: en el trabajo académico del profesor frente al alumno y al empleado de la Universidad, su ética académica desempeña un papel importante y es un pilar fundamental en el que la actividad académica y cultural que la acompaña genera valores en los alumnos, los que a su turno se transmiten a toda la comunidad universitaria, para finalmente provocar una actitud positiva de la Institución como referente para la sociedad. 

  Los objetivos externos, apuntan a la región y a la sociedad. Y como quiera que toda organización debe tener claros sus objetivos internos y externos, para lograr con los primeros la eficiencia y con los segundos la eficacia, las falencias señaladas hacen poco viable el alcance de los objetivos misionales. Una de las dificultades a resolver que explica la desarticulación de la Universidad y los demás sectores, es la existencia de grupos académicos estériles. 

Mientras los objetivos externos van de cara al medio ambiente, en el que se comprenden el medio natural y la cultura con sus relaciones, es con los objetivos internos que la Universidad adquiere la capacidad de dinamizar sus propios recursos y logra hacerse una institución académicamente eficiente: de ahí la importancia del Sistema de Mejoramiento de la Gestión SIMEGE, de la propia U. N. 

 Es evidente que, para el logro de los objetivos externos, la Sede debe en primer lugar, articular la investigación a la docencia y a la extensión, y resolver la anarquía que se presenta en la actividad de extensión, además de prevenir las actividades insustanciales en ésta que no mantienen relación con la academia, porque nunca nutren a la Universidad ni representan el rol de la Institución como valuarte para la sociedad. 

Habrá que redefinir una política explícita con nuevos indicadores y nuevos criterios para asignación de recursos buscando evaluar la gestión y el control de las actividades La idea central de la extensión y de la investigación, como funciones que se complementan, es que se articulen a dos niveles: de un lado, con una estructura centralizada para el desarrollo de las políticas y el control de la actividad que le corresponde a cada una de ellas por separado, creando sinergia; y de forma descentralizada, dejando la parte operativa y financiera a nivel de cada Facultad (o Instituto si fuera el caso), buscando flexibilidad. 

  LA UNM Y SU DESARROLLO 

 El desarrollo de la Universidad implica crecimiento académico absoluto y sostenido, progreso científico y tecnológico, pero también la propagación social de ese crecimiento y ese progreso. Esto es, el desarrollo de la Universidad estará condicionado al de las fuerzas productivas de su entorno y al de la sociedad para la cual se debe aplicar. Por oposición a este concepto, el Subdesarrollo es un fenómeno en si mismo, que supone dominación desde afuera y desarticulación hacia adentro, como consecuencia de la dependencia tecnológica. Las diferentes reformas universitarias muestran momentos significativos en la historia de la Universidad Nacional de Colombia, entre ellos los siguientes: 

 • En la reforma Patiño, de la década de los 70, se reconoció la importancia de abatir el carácter profesionalizante de las carreras, y en consecuencia de la importancia de las disciplinas. Aquí surgen las facultades de ciencia para transversalizar convenientemente la academia y facilitar la construcción del conocimiento. 

 • En la reforma Mockus, de la década de los 90, se impulsaron las pedagogías intensivas, y se propendió por la evaluación, reestructuración, actualización y acreditación de los programas, buscando la calidad, la pertinencia y la excelencia académica; además la Universidad se lanza al escenario de los posgrados constituyendo comunidades académicas. 

 • Hoy en día se avanza en una reforma que permita la movilidad académica, haga de la Universidad una institución estratégica, utilice racionalmente los recursos, se actualice, flexibilice y responda como institución moderna dentro de parámetros internacionales, para acompañar la apertura y modernización del país, y ofrecer así una respuesta eficaz a los grandes problemas de la Nación. La Sede de Manizales encuentra en la nueva Facultad de Ciencias Exactas y Naturales enormes posibilidades, avanza decididamente en la certificación de sus programas, formula con cuidado sus nuevos posgrados y asume la tarea de construir colectivamente una visión que haga uso de las ventajas de la nueva reforma académica. 

En ese orden de ideas, la cualificación de su estructura organizacional le permitirá articularse no solamente a la región y a su sociedad, si no también transformarse en una sede con funciones fundamentales que hagan merito a la misión de la Universidad Nacional de Colombia participando como una Sede estratégica, y jalonando la construcción de una sociedad del conocimiento, democrática y participativa. 

 Un aspecto central a tener en cuenta, es el de investigación en el terreno de la Ciencia Pedagógica para establecer y definir las particularidades y peculiaridades de los métodos adecuados a los nuevos medios que ofrece el desarrollo tecnológico y a la necesidad de enfrentar la crisis de valores de nuestra sociedad, en un proceso de enseñanza-aprendizaje que debe incluir la investigación y la formación para el trabajo en grupo.

  Crecimiento absoluto y sostenido. 

 Es evidente que el problema del desarrollo no es el crecimiento cuantitativo, sino que la diferencia entre desarrollo y subdesarrollo se establece en modelos, en estilos o en estructuras de desarrollo. Esto invita a reflexionar sobre la estructura académica de la Sede, a partir de su papel en el desarrollo de cada sector económico y de la sociedad en el contexto regional. Queda claro que la Universidad de Caldas ha venido jalonando entre otros, el desarrollo académico relacionado con el sector primario, por lo menos en el área agropecuaria. 

El rol de la Sede como politécnico debe aprovechar esos espacios para impulsar la creación y el fortalecimiento de doctorados, potenciando desarrollos tecnológicos que aprovechen la oferta de nuestro medio natural y cultural, y que sean de alto valor agregado y profundo impacto ambiental; esto, para impulsar actividades sostenibles, compatibles con la cultura y ecológicamente sólidas, como parte de la propuesta relacionada con la integración entre la economía verde y la economía del conocimiento.

 La idea de un politécnico, para permitirle a la Sede desarrollar ventajas comparativas, requiere de una política complementaria de la Universidad de Caldas –especialmente en los pregrados- y del establecimiento de mecanismos de movilidad para profesores y alumnos, entre las sedes de la misma Universidad Nacional de Colombia, y entre esta y otras universidades del escenario internacional, para los programas de Maestría, Doctorado y Posdoctorado. 

Sin la acreditación internacional nuestros doctores no podrán posdoctorales. Un programa modulado buscando la formación de acuerdo a las mejores competencias de los grupos académicos fecundos de varias instituciones, como programa conjunto, garantiza la alta calidad, la competitividad internacional y el necesario acceso a una formación acreditada que facilite el nivel posdoctoral. Es que, en esa clase de grupos académicos no estériles, es donde se da y se requiere la interacción. 

  Progreso científico y tecnológico 

 Este concepto que implica la existencia de un acervo cultural soportado en incremento del capital científico y tecnológico disponible, como factor fundamental para mejorar la condición humana, debe reconocer la amenaza de que también la apropiación del patrimonio en CT&I con la intensión de privatizar sus beneficios, desencadena problemas sociales. De ahí la importancia de establecer las implicaciones que suponen afectar la autonomía universitaria y presupuestal de la Universidad Nacional de Colombia, para dar paso al modelo neoliberal en el sistema de educación superior, comprometiendo de paso la independencia tecnológica de la Nación. Se hace necesario resaltar que la Universidad, como Institución del Estado debe propender por la excelencia académica en todas sus funciones, para garantizar el cumplimiento del fin y la razón social que la explica. 

Y esta obligación de carácter cualitativo finalmente no puede conceder ni competir frente a los propósitos de cantidad. Lo anterior, para resaltar que la meta de esta Sede no puede ser la de crecer en el número de estudiantes. Por el contrario, su valoración se deberá lograr por el nivel de sus programas de maestría y doctorado, por la capacidad de sus laboratorios, y por la calidad y pertinencia de sus productos académicos. 

 Entre las metas a alcanzar, para afianzar en la comunidad académica la capacidad de interactuar, el acceso a la información y nivel de internacionalización y de visibilidad, es definitivo el bilingüismo, el alto nivel de formación académica y la continua producción escrita y colectiva, que sea realmente eficaz y por lo tanto reconocida por sus efectos académicamente productivos, en lo cual debe encontrarse una respuesta a la demanda social que se nos hace en virtud del carácter institucional. Esto para señalar que el objetivo de la labor académica no lo justifica ni puede ser el de una “fábrica personal de puntos” con propósitos exclusivamente salariales. 

  Propagación social del crecimiento y progreso 

 Esta condición enfrenta dos enfoques: el de la universidad para la competitividad y el de la universidad para la solidaridad. En cualquier caso, la Universidad Nacional de Colombia desde su fundación ha sido definida como una Universidad Nacional, Pública y del Estado, y como tal debe priorizar su misión pensando y proponiendo soluciones a los grandes problemas de la Nación, sin responder a intereses particulares y complementando las acciones propias del Estado, con acciones consustanciales a su naturaleza, caracterizadas por su pertinencia y calidad académica. 

 Es evidente que ciertos desarrollos investigativos importantes de la Sede se han traducido en actividades que retroalimentan la academia, tal cual ocurre, entre más casos, con la tecnología para el control de la erosión y manejo de aguas en laderas del ambiente tropical andino, pero lamentablemente otros, como el caso de las investigaciones en patrimonio arquitectónico y arquitectura republicana, que han surgido en medios históricamente más estériles en productividad académica, han palidecido conforme los investigadores se han ido pensionando. 

Desconcierta que alrededor de estos dos asuntos, y a pasar de haber existido un programa de construcción, el entonces Departamento de Arquitectura haya mantenido en épocas no muy lejanas una actitud despectiva respecto a la problemática de la vivienda popular y de las tecnologías constructivas propias de la región cafetera, y también que no haya podido asumir con responsabilidad dicho programa en su momento. 

 En los últimos tiempos, se abren nuevas posibilidades de desarrollo en Ingeniería, Urbanismo y Medio Ambiente, gracias al aporte de profesores de Ciencias, Ingeniería y algunas áreas de Arquitectura y Administración. Si se cualifican los servicios académicos y direcciona la formación de doctores, también se lograrán más desarrollos en las ciencias de la Administración. Indudablemente, ese desarrollo es ahora más factible gracias a la creación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.

  EPÍLOGO 

 Aplaudo este ejercicio de planeación al derecho, puesto que propone, además de construir racionalmente el futuro de la Sede a partir de la identificación de recursos, metas y estrategias, recurrir a procesos participativos e incluyentes que permitan una visión, en lo interno colectiva y en lo externo compartida, que responda a una misión y unos propósitos ajustados a las necesidades del país y la Nación, sin perder la visión local y regional, para contribuir así al mejor desarrollo de la razón social de la Universidad Nacional de Colombia. 

 Entre las propuestas que se señalan, podrían resultar fundamentales las que apuntan a desarrollar las competencias de la Sede como un politécnico de alto nivel, bajo la premisa de que su misión debe resultar compatible y complementaria, no solamente con los esfuerzos y ventajas que desarrollen en conjunto las diferentes sedes de la Universidad Nacional de Colombia, sino también la Universidad de Caldas, y en menor grado las otras universidades de la región y el país. 

 Deseo finalmente agradecer al Vicerrector de Sede, Doctor William Sarache Castro, el haber abierto este valioso espacio para proponer con ésta como Profesor Pensionado, al lado de diferentes propuestas de varios Profesores, algunos elementos posiblemente útiles para provocar algunas reflexiones en torno al futuro de la Sede; y también a los lectores de estas notas por la paciencia y sobre todo por la comprensión respecto a algunos enfoques y percepciones particulares, posiblemente discutibles y necesariamente sesgados, atributos que se explican por las limitaciones de quien escribe. 

  Manizales, Diciembre de 2008. *Profesor Especial Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales. 

Complemento: 

A propósito de los 70 años de la U.N. Sede Manizales. Por Gonzalo Duque-Escobar. Manizales, La Patria. Manizales, 2018.11.19.

Enlaces del Observatorio Astronómico de Manizales:

Albert Einstein

Astronomía en Colombia: procesos y regalías

Astronomía en América Precolombina.

Astronomía en la Edad Media y el Renacimiento

Cincuenta años de la llegada del hombre a la Luna.

 Clima: las heladas en Colombia.

Colombia Tropical ¿y el agua qué? 

Colombia: sismos de 1979.

Crisis Climática: y el calentamiento global ¿qué?

Cuando llegan las lluvias.

Cultura y Astronomía.

Cumanday, ¿el león dormido?

Dia Mundial del Medio Ambiente: El Universo.

Dinámicas del clima andino colombiano.

Eclipse de luna del jueves 15 de mayo de 2003. 

Eclipses solares de 2017. 

El bosón de Higgs. 

El camino a las estrellas.

 El inestable clima y la crisis del agua.

El gran telescopio James Webb.

El misterioso lado oscuro del universo. .

El remoto pasado de nuestro mundo.

El territorio caldense, ¿un constructo cultural? – UMBRA

El volcán y el desastre de Armero.

Elementos de Astrofísica y las Estrellas

Elementos de mecánica planetaria

Gestión del riesgo natural y el caso de Colombia.

Guía astronómica. 

FJ de Caldas y J Garavito Armero. .

Huracanes y terremotos: ¿y cómo está Colombia? 

Isaac Newton. 

La astronomía de los Muiscas a la Colonia.

La astronomía en Colombia: perfil histórico. 

La Comisión Colombiana del Espacio CCE.

La Cosmología de Stephen Hawking.

La Economía en la Era del Conocimiento

La encrucijada ambiental de Manizales.

La revolución nanotecnológica. 

Laderas del Trópico Andino: caso Manizales

Llega el invierno, ¿pero la vulnerabilidad qué?

 Manual de geología para ingenieros.

Mares y Océanos del Planeta Azul.

Mecánica Planetaria.

Misiones Galileo y Cassini a los Planetas Jovianos.

Modelo académico administrativo para el Planetario de Manizales.

Nobel de Física a tres astrónomos.

Observación del Cielo y Carta Celeste.

Observatorio de alta montaña para la astronomía de Colombia.

Otra prueba de la TGR: el agujero negro en M87. 

Primer alunizaje en la cara oculta de la Luna. 

Problema “ALEPH”: planteamiento y solución a un problema topográfico.

Protagonistas de la astronomía.

Riesgo sísmico: los terremotos.

Sol, clima y calentamiento global. 

Sol Lunas y Planetas del Sistema Solar.

Tránsito de Venus del 8/06/2004. 

Tránsito de Mercurio.

Tiempo y Calendarios.

Turismo espacial: ¿riesgos o beneficios?

Tres décadas del Hubble.

  • Videoteca del Museo Interactivo Samoga.


  • jueves, 4 de diciembre de 2008

    Evaluación de la Estabilidad del Talud del Campus El Cable.

    Por la Comisión Evaluadora: Gonzalo Duque Escobar

    Manizales, Diciembre 3 de 2008

    El Campus El Cable de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales, se localiza en la Carrera 23 Nº 70-10. Su planta física, cedida a nuestra institución por Ferrocarriles Nacionales y declarada Monumento Histórico Nacional, es una preciosa construcción de bahareque construida en 1922, inicialmente concebida para albergar la estación Terminal del Cable Aéreo entre Manizales y Mariquita. Allí funcionan los programas curriculares de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo.

    Observa el Arq. Miguel Ángel Aguilar, que la construcción exigió la conformación de un lleno en el costado occidental según se advierte en el muro de la Calle 70 del mismo costado, un hecho que también se logró comprobar con los apiques del estudio de suelos, efectuados para este caso.

    Los hechos

    En la noche del pasado viernes 14 de Noviembre, en Manizales se presentó una lluvia generalizada, con características torrenciales y de carácter local en el costado oriental de la ciudad, la cual generó varios deslizamientos en laderas y taludes de Manizales, y flujos de lodo en sus vaguadas vecinas. Esta situación afectó, entre otros, el sector sur del Campus El Cable con la ocurrencia de un pequeño deslizamiento del orden de la media decena de metros cúbicos, y fisuras que anuncian el inicio de un fallamiento del mismo sector en una cuantía que podría comprometer una masa que triplicaría el volumen anterior. La falla del suelo se desarrolló sobre un fragmento de ladera con banqueo en la pata, sin relleno ni sobrecarga, a lo largo de un estrato de ceniza volcánica y por debajo del suelo orgánico. La grieta del fallamiento que se inició, permitió advertir en el lugar la bondad de un muro de contención construido sobre el lindero del Campus El Cable, el que cierra la Carrera 23 A en frente del # 66-08. Y justo allí, el deslizamiento destruyó una pared de garaje, de corta altura, que sin serlo presumía de muro de contención.



    Figura 1. Ubicación del deslizamiento en el costado sur del Campus El Cable. Fuente: Arq. Gustavo Jiménez O.

    El día siguiente, uno de los vecinos colindantes con el talud en cuestión, el Sr. Javier López Quintero, quien es propietario de la vivienda de la Carrera 23 B # 65-53, ingresó al Campus y advirtió sobre la ocurrencia del fenómeno, señalando preocupación por su desarrollo y posibles consecuencias sobre las viviendas vecinas al pie del talud. La casa aludida muestra que, sin poseer muro de contención, fue construida efectuando un corte en la ladera estimado en 2,5 m de altura, el cual reduce su estabilidad. Entre el Sábado 15 y Lunes 16 (festivo), no se procede a tomar acciones que vayan más allá de la observación, ni medidas explícitas frente a la expectativa de estos hechos.

    El martes 18 de noviembre en horas de la mañana, los vecinos de las viviendas afectadas (ver al final) visitan al Dr. Gabriel Barreneche como autoridad de El Cable, y quien ha convocado al Profesor Julio Salamanca como Jefe de la Oficina de Control y Administración de Espacios. Desde allí se invita al Profesor Gonzalo Duque Escobar para observar y hacer un primer diagnóstico del problema. Se decide cerrar el suministro de agua y examinar el estado de las alcantarillas, y se efectúa una verificación de los daños ocasionados, factores de amenazas potenciales y medidas preventivas y correctivas procedentes.

    Enseguida se invita al Campus de El Cable al Vicerrector para informarle de la situación en el lugar de los hechos. Después de informado por los convocantes, se hizo una inspección de la zona afectada con los Profesores Eugenio Duque E y Miguel Ángel Aguilar, cuyo resultado fue delimitar y priorizar sectores en la zona afectada y potencialmente comprometida, además de estudiar la red hidráulica en el área, encontrando una cámara de la cafetería afectada por la sobrecarga ubicada desde antes.



    Figura 2. Se muestra con el óvalo rojo la zona de deslizamiento. Las curvas de nivel se han dibujado cada medio metro. Fuente: Top. Olga L. Tello.

    El martes 18 de noviembre en la tarde, con el concurso del Ing. Carlos E. Escobar Potes se instruyeron al Arq. Gustavo Jiménez Obando y al Oficial de la Oficina de Mantenimiento, sobre: ejes de prospección con lugares para ejecutar los sondeos de 10 m de profundidad, ubicación y características de las obras para manejo y evacuación de aguas, y necesidad de proceder rápido con el retiro de una sobrecarga inconveniente que permanecía desde 2003 en el escenario potencialmente comprometido.

    El mismo día a las personas que han intervenido, se les ha señalado que el deslizamiento detonado por la acumulación de aguas lluvias y saturación de la ladera, se causó por un modelado de la pata del talud efectuado por el vecino de ese sector donde se depositó la tierra; que la prioridad en materia de estudio es el talud contiguo ubicado al costado occidental del deslizamiento, por resultar más alto y por la presencia de una sobrecarga de piedras, dado que ese talud posee un sobre-empinamiento en la pata a causa del cajón que efectuó el constructor de la casa contigua, vecina de la Carrera 23 B.

    El miércoles 19 de noviembre, en el propio terreno y con el Arq. Gabriel Barreneche, se verificó el avance de las tareas por el Profesor Gonzalo Duque E como coordinador Ad Hoc, quién solicitó el favor de que día a día se tomaran fotografías de la zona afectada y de su entorno inmediato, para que se advirtiera el manejo de las aguas de infiltración, de conformidad con las instrucciones dadas al Arq. Gustavo Jiménez Obando quien quedó con la tarea de solicitar el levantamiento topográfico detallado.

    El Arq. Jiménez hizo con carácter urgente la solicitud del estudio topográfico este mismo día a las 9:46 a.m., a través de la Dirección de Laboratorios. Además, la Oficina de Mantenimiento, procedió a proteger la ladera de la infiltración y al retiro de la sobrecarga anunciada en la zona de estudio, e igualmente y como recurso redundante, a generar un registro cronológico de las tareas a su cargo en el terreno.

    Posteriormente, en una reunión celebrada el Viernes 21 de noviembre, el Profesor Julio Salamanca le encomienda al Ing. Carlos E. Escobar el estudio de suelos para ser efectuado a la mayor brevedad. Es importante señalar que a nivel nacional se reconoce al Profesor Escobar Potes por su experticia en la tecnología para el control de la erosión y el manejo de aguas en ambiente torrencial, desarrollada en Manizales y aplicable en el medio tropical andino.



    Fotografías 1 y 2. Imágenes del talud sur del Campus El Cable; a la Izq. Medida de protección para prevenir la infiltración de aguas lluvias; a la Der., muro de contención y deslizamiento, contiguos. Fuente. Arq. Gustavo Jiménez O.

    También y como consecuencia de las implicaciones de los modelados de las dos residencias colindantes, las que se han referido en ésta, el Profesor Julio Salamanca ha estado investigando la condición de los linderos del lugar: aunque los de las casas muestren una situación diferente, por razones de antigüedad, además de la geometría de los linderos las modificaciones por modelado que se hicieron desde 1922 al terreno, prevalecen en derecho sobre las de las viviendas aludidas. Para efectos de estabilidad los modelados de los colindantes, por ser construcciones de fecha sensiblemente más reciente, fueron las causantes del perjuicio observado en la estabilidad de la ladera.

    Estudio de la estabilidad

    Frente a la pregunta, dado que hubo un deslizamiento parcial del talud del Cable, ¿existe la posibilidad de que se presente otro evento en el lugar? Y en caso afirmativo, ¿en qué caso se daría el evento, qué podría ocurrir y cómo se podría mitigar el riesgo?, se hacen las siguientes consideraciones:



    Figura 3. Se muestra el perfil del terreno, así: en negro, línea superior del terreno y por debajo un lleno; en verde una capa de suelo orgánico del terreno primitivo y en café un manto profundo de arena; entre la arena y el suelo orgánico varias capas de ceniza volcánica y lapilli. Fuente: Est. Ing. Civil Julián David Meza.

    El estudio de suelos invita a considerar la presencia de varias capas de suelo con diferente resistencia y una condición en la cual la geometría del terreno resulta desfavorable; ésta es la del perfil que se muestra en la Figura 3, para la cual la altura H, al incluir los 2,5 m del banqueo, alcanza 8,5 m; y el desplazamiento horizontal que define el talud, 12 m entre el banqueo y la sobrecarga.

    PARAMETROS DE SUELO

    Estrato ..... γ(KN/M3).... C(KN/M2) .... Φ

    RELLENO ..... 16,7 .... 23,54 .... 33,37
    ORGÁNICO .... 20,0 .... 12,0 .... 15,00
    CENIZA ..... 16,7 .... 19,6 .... 32,6

    Tabla 1. Parámetros de resistencia de las primeras tres capas de suelo, ubicadas sobre el manto de arena. Fuente, Ing. Carlos E. Escobar P.


    Efecto de la sobrecarga.

    La citada sobrecarga fue un arrume de piedra proveniente de la restauración de El Cable. La sobrecarga distribuida en un área de 6m por 6m, cuya cuantía se estimó en 2 ton/m2, por considerarse factor de inestabilidad del talud debió ser retirada. Ahora, en respuesta a la pregunta: ¿qué efecto genera una sobrecarga como la que existió en frente de la cafería del Cable desde hace más de cinco años?, puede decirse que, además del efecto de carga directa y de deformación del piso por consolidación, también produce esfuerzos sobre la pared del talud en la vecindad de la vivienda, cuya magnitud se puede evaluar, así:

    Si ubicamos un punto de la pared del banqueo a 7,5 m por debajo de la sobrecarga, los esfuerzos principales, mayor y menor, dados por la expresión: sen ), valdrán 0.35 y 0.003 ton/m respectivamente. El esfuerzo principal mayor, de baja cuantía en este caso, estará en la dirección de la línea que une el punto de pared con la sobrecarga.

    Es evidente que dicha sobrecarga afecta negativamente la estabilidad, mientras las raíces de los árboles la favorecen. Ahora, las superficies de falla podrían ser de variada geometría, y entre estas, las circulares y las planares. Para falla circular, en los análisis de estabilidad para esta ladera con sismo, lluvia y sobrecarga, se tiene un factor de seguridad de 0.9; y sin sismo, lluvia y sobrecarga, de 1.4.



    Figura 4. Talud inestable a falla circular (Izq.) y talud estable a falla planar (Der.). Los F.S. que consideran lluvia y sismo, son los más desfavorables o bajos en cada caso y. Fuente. Est. Ing. Civil Diana Cano O.

    Al haber quitado la sobrecarga, para el cálculo de la estabilidad se deben considerar los efectos de la lluvia y el sismo, lo que se traduce en la necesidad de evaluar la estabilidad con suelo saturado y con una fuerza desestabilizadora, equivalente al 25% de la gravedad para el caso de Manizales. De conformidad con lo anterior, la evaluación de la estabilidad se puede calificar con la magnitud del Factor de Seguridad, así:

    Falla Circular
    NAF ...SISMO ...FS ... Calificación de la estabilidad
    NO ... NO ... 1,64 ... Muy Estable
    SI ... NO ... 1,36 ... Suficientemente Estable
    SI ... SI ... 0,82 ...Inestable
    NO ... SI ... 0,99 ...Crítico

    Falla Planar
    NAF ...SISMO... FS ... Calificación de la estabilidad
    NO ... NO ... 3,07 ... Demasiado Estable
    SI ... NO ... 2,38 ... Demasiado Estable
    SI ... SI ... 1,39 ... Suficientemente Estable
    NO ... SI ... 1,80 ... Muy Estable

    Tabla 2. Factores de seguridad para suelo saturado y seco, y en caso de sismo y sin sismo. Se recomienda alcanzar valores no inferiores a 1,2 para este caso. Fuente, Ing. Carlos E. Escobar P.

    De la Tabla 2, se puede deducir que en el perfil analizado, sin sobrecarga es menos probable la ocurrencia de una falla planar, y difícil su ocurrencia aún en condiciones adversas de estabilidad, como las de lluvia y sismo. No obstante, el mismo talud podría presentar falla circular en caso de sismo fuerte, máxime si este se presenta cuando las condiciones del agua subterránea resulten ser adversas.

    Alternativa de solución

    Necesariamente los valores de los Factores de Seguridad F.S., deben satisfacer cuantías diferentes que se establecen en función del uso y la naturaleza de los espacios comprometidos. Para el de una institución pública con altas concentraciones de personas, el F.S. debe ser 1,4 por lo menos. En nuestro caso, el de un centro educativo con el compromiso de las viviendas abajo de la ladera, podría considerarse un F. S. nunca inferior a 1,2 y preferiblemente de hasta 1,3.

    Es importante señalar que en este caso, la lluvia apenas fue el detonante y no la causa real del evento, el que podría asociarse al banqueo y al lleno; y que las condiciones que propiciaron la infiltración y saturación en el sector, fueron los factores contribuyentes.

    En los análisis de estabilidad, al ejecutar un modelado del terreno equivalente a un banqueo de 2 m en la parte alta del terreno, en virtud del retiro de una importante masa de suelo, el factor de seguridad del talud seco y con sismo alcanza a incrementarse hasta 1.3, y del talud saturado y con sismo, hasta 1.1.

    En consecuencia, si se captan las aguas lluvias y se drena el talud, sin efectuar ese corte, en caso de un sismo intenso se presentaría la posibilidad de falla. Y para que esto no ocurra, después de hacer el manejo de las aguas superficiales e infiltradas, una de las opciones es la de reducirle la carga al talud eliminando material del lleno, es decir, modelando la superficie en la parte alta del talud de tal forma que la geometría de la nueva ladera, ya de menor altura, pueda garantizar la deriva de las escorrentías hacia canales superficiales colectores de agua, por construir.

    De otro lado, en la zona fallada se podría construir un muro de pata similar al existente en la Carrera 23 A, para recibir y reconformar el talud que ha fallado.

    Para mejorar la estabilidad, también se recomienda retirar especies hidrófogas como el urapán, y en su defecto plantar árboles de menor envergadura, no hidrófogos y con un patrón del orden de los 2,5 m, buscando que sus raíces contribuyan a la estabilidad y que en superficie no se provoque la infiltración. En este caso, a causa de las hojas y otros residuos sólidos, el sistema de captación de aguas lluvias de la terraza y en los nuevos canales, requerirá mantenimiento y recolección de basuras. Como complemento, se sugiere reparar la cámara de aguas lluvias del costado SE de la cafetería y sellar con arcilla la grieta del talud.

    No se incluyen los diseños del modelado del talud, de las obras de captación, de los filtros subsuperficiales, ni del muro. Se recomienda al Profesor Carlos Enrique Escobar P. para la elaboración de dichos diseños, bajo el presupuesto de dotar el talud del modelo físico analizado, alcanzando un F.S. de 1,3.


    Con toda consideración, por la Comisión,


    Gonzalo Duque Escobar
    Coordinador de la Comisión

    La Comisión
    Eugenio Duque Escobar
    Julio Salamanca Pinzón
    Miguel Ángel Aguilar G.
    Gabriel Barreneche Ramos
    Gustavo Jiménez Obando
    Gonzalo Duque Escobar

    Los Colaboradores
    Carlos Enrique Escobar Potes
    Olga Lucía Tello C
    Julián David Mesa S
    Diana Cano O
    Jorge Duván Cuervo
    Octavio Villegas LL

    Enlaces:
    RIESGO EN LA ZONA ANDINA TROPICAL POR LADERAS INESTABLES
    TÚNEL MANIZALES
    MANUAL DE GEOLOGÍA PARA INGENIEROS
    MECÁNICA DE LOS SUELOS

    Palabras claves:
    INGENIERÍA, GEOMECÁNICA, GEOTECNIA, DESLIZAMIENTO, MOVIMIENTO EN MASA, RIESGO, AMENAZA, VULNERABILIDAD, LADERA, TALUD.

    lunes, 1 de diciembre de 2008

    Colombia geoestratégica

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    Por Gonzalo Duque Escobar*

    Frente a la premisa: goza Colombia de una posición geográfica favorecida por su localización al ubicarse en la esquina noroccidental de Sudamérica, puede señalarse que efectivamente nuestro territorio articula las Américas y cuenta con salida a los mayores océanos de la economía mundial. El otro punto complementario que surge al reflexionar sobre esto, es lo que Colombia puede hacer para transformar la ventaja comparativa asociada a su posición geoestratégica, en una ventaja competitiva de cara al Siglo XXI.

    Como punto de partida creo conveniente un enfoque del General (r) Manuel José Bonet L, expresado hace meses en claustros universitarios de Manizales, para invitar a una mirada a los mares de la patria, sobre la historia de civilizaciones e imperios, diciendo que la grandeza de unos y otros se dio cuando entraron al dominio de los mares; y para ilustrarlo señalaba lo que ocurrió en la antigüedad con fenicios, griegos y romanos sobre el Mediterráneo, durante la Revolución Industrial con Inglaterra en el Atlántico, y desde el Siglo XX con Estados Unidos en el escenario transoceánico. Agregaría, a esto que los mayores escenarios del empleo en el mundo urbano de hoy, coinciden con los grandes puertos, y justo allí encontramos megalópolis.

    Mientras el 90% de las mercancías del planeta se desplaza por mares, Colombia sin una infraestructura adecuada ni visión marítima, trata de resolver su “anemia económica” derivada de una industria localizada en regiones mediterráneas marginadas de los mercados, sin vías competitivas ni puertos profundos para articularse a las rutas interoceánicas donde se imponen las embarcaciones por encima de 75 mil toneladas que escapan a Panamá: la cuenca del Pacífico triplica en extensión a la del Atlántico y también la supera en población y en la magnitud de la economía de las naciones que la habitan, pero exige fletes varias veces inferiores por contenedor/milla, como las que ofrecerían los portacontenedores tipo Suez de 12 mil TEU.

    El territorio nacional que comprende las tierras continentales e insulares y los fondos oceánicos entre sus fronteras, y que alcanza el dominio del espacio donde se hace viable el uso de una órbita geoestacionaria, también ofrece sobre los océanos Pacífico y Atlántico posibilidades para sendos puertos profundos con los cuales el eje Urabá-Tribugá resulta ser un potencial puente terrestre, capaz de competirle, en la ruta interoceánica Asia-Europa, al puente seco de los ferrocarriles costa a costa de Norteamérica.

    De cara a los mercados internacionales, las manufacturas de Colombia solamente buscan las rutas por el norte, advirtiendo que, con valor agregado, no logramos acceder la cuenca del Pacífico, y sobre todo que incurrimos en sobre-costos por no hacer uso de Urabá y del Magdalena: en lo primero, basta comparar con el largo camino a Cartagena las distancias más cortas a Urabá, desde Cali y desde Medellín, que en su orden se reducen de 1.100 a 790 km y de 700 a 370 km, y que deben aprovecharse en ferrocarril. En lo segundo, porque el flete tonelada/Km entre Honda y Cartagena, cuesta en tractomula 12 centavos de dólar, mientras por ferrocarril entre 3 y 4, y por agua menos de 2 utilizando botes para 80 contenedores, autopropulsados o remolcados y de bajo calado.

    El Río Magdalena ofrece la posibilidad de sacar mercancías al Atlántico desde Bogotá, que con Cundinamarca genera el 25% del PIB nacional, con una reducción del 40% en los fletes, lo que podría incrementar las exportaciones del país en por lo menos esa misma proporción, de conformidad con las consideraciones presentadas en la investigación 'Destrabando las arterias' del Banco Interamericano de Desarrollo BID, al evaluar el impacto de los costos de transporte en el comercio de América Latina y el Caribe.

    Manizales, noviembre 12 de 2008.
    *Profesor Especial Universidad Nacional de Colombia.

    Fuente: Artículo para la Revista Semana, EDICIÓN ESPECIAL "Lo Mejor De Colombia"; Noviembre de 2008.

    Imagen: Colombia y sus Límites, en: www.cco.gov.co

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    jueves, 20 de noviembre de 2008

    MANIZALES FRENTE A UN DESAFÍO AMBIENTAL


    Por Gonzalo Duque-Escobar*

    Hemos asistido a uno de los desastres más severos de la capital caldense, relacionado con los fenómenos hidrometeorológicos de mediados de noviembre de 2008. Y esto preocupa porque se trata de una ciudad ejemplar en materia de prevención de desastres, donde se ha desarrollado una tecnología para el manejo de aguas y control de la erosión, además de un notable y exitoso sistema de monitoreo para anticipar la evacuación de pobladores en zonas críticas advirtiendo la probable ocurrencia de eventos geodinámicos causados por las lluvias de las temporadas invernales.

    Ahora que se da inicio a la reconstrucción de los escenarios afectados, para actuar sobre las causas reales, es importante señalar que la lluvia torrencial solo ha sido el detonante de tales eventos, que la alta susceptibilidad del suelo en el perímetro urbano a los deslizamientos ha sido el principal factor contribuyente, y que la causa real y estructural de semejante desastre pasa por el modelo ambiental urbano y compromete seriamente a la sociedad en su conjunto.

    A modo de reflexión, los deslizamientos causados por las lluvias y los flujos de lodo que les sucedieron, en virtud de las graves consecuencias sociales y económicas que han llevado a declarar en alerta roja a Manizales, invitan a examinar dos temas como son el clima y los bosques, donde gravitan causas antrópicas y se infieren acciones de los entes planificadores y ambientales, para procurar un modelo urbano que, antes que presionar el medio circundante, opte por la densificación del espacio ya ocupado.

    Asuntos del clima

    El desastre ambiental observado en Manizales ha ocurrido como consecuencia de las intensas lluvias de esta temporada, a pesar de que actualmente en el Pacífico tropical prevalecen condiciones casi neutras de interacción de la atmósfera y el mar, las que probablemente prevalecerán hasta inicios del año 2009, dado que los episodios de El Niño o La Niña suelen darse de marzo a mayo.

    El calentamiento global, advertido en el deshielo de los nevados colombianos, y que podría alcanzar a 2º C en la zona andina y a 3º C en las regiones costeras colombianas y de la amazonía y oronoquia, durante las próximas décadas, probablemente se estaría expresando con la ocurrencia de lluvias torrenciales y de seguro lo hará con ellas en los próximos lustros.

    El clima en toda la zona andina de Colombia es bimodal: las lluvias se inician en Marzo 21 y Septiembre 22 con los equinoccios, y los veranos en Junio 21 y Diciembre 22 con los solsticios. Pero ambas temporadas, la seca y la húmeda, están condicionadas por la temperatura del Pacífico ecuatorial y por lo tanto por los fenómenos recurrentes y no periódicos de enfriamiento (La Niña) y calentamiento (El Niño), en este océano. En las últimas décadas se ha observado una mayor frecuencia de fases cálidas, la que alcanza a entre una o dos veces por década.

    Para el caso de Colombia, durante los años de El Niño cuando las temporadas veraniegas son en promedio más secas, arrecian los incendios forestales pero también las depresiones tropicales y los huracanes en el Caribe, alterando con lluvias intensas las temporadas secas de Julio y de Enero. Y una reaparición del fenómeno de La Niña, proceso inverso al de El Niño, hace que de la temporada veraniega y de sequía se pase a una en que las lluvias y deslizamientos sean el común denominador, lo que se refleja en aumentos inusitados de los caudales de los ríos e inundaciones en las zonas bajas mal drenadas.

    El rol de los bosques

    Es que los bosques, además de retener las aguas lluvias para prevenir el descontrol hídrico, también descargan las nubes y mitigan el descontrol pluviométrico.

    Pero lo preocupante ahora, es que en los medios urbanos se empieza a padecer los efectos de la deforestación de los medios rurales y periurbanos. Por el “efecto de pavimento” asociado a los potreros que se conforman en las vecindades de las quebradas se hacen breves los tiempos de concentración de las escorrentías. Y tras los enormes caudales y la erosión de los causes, resulta inminente la conformación de los flujos de lodo y las inundaciones que complementan la desgracia.

    En general, la preservación del medio ambiente, invita a intensificar las políticas y los planes forestales, para blindar de paso los efectos sobre el recurso hídrico y la erosión, y en especial para mitigar el riesgo de sequías prolongadas y lluvias más intensas. Lo nuevo es que esto deberá incluir el efecto sobre el hábitat urbano, para no mencionar que la combinación de lluvias torrenciales y procesos de erosión hídrica, afectan también el recurso ictiológico, desde el medio fluvial hasta el marino.

    De un lado, con los bosques se garantiza la existencia de las aguas subterráneas y por lo tanto la de los manantiales que le dan estabilidad al caudal de los ríos; sin ellos las corrientes de agua se desbandan en invierno y se secan en verano. Y también con los bosques las lluvias resultan más moderadas y bien distribuidas, dada la condensación de la humedad atmosférica en su ámbito, fruto de la descarga de las nubes que se advierte en el ambiente húmedo de los musgos y en el fresco del aire bajo el follaje. Pero lamentablemente las precipitaciones resultan más copiosas, puesto que ya no existen bosques que puedan condensar la humedad incorporada en las masas de aire que durante el día avanzan desde los valles hacia la montaña.

    Epílogo

    Sabemos que las laderas de la empinada morfología tropical andina en el territorio vecino a la ciudad de Manizales, por su juventud geológica, al estar afectadas por un intenso ambiente tectónico y expuestas a los fuertes contrastes del clima: en estado natural son altamente inestables; y por lo tanto, que su estado de equilibrio crítico es altamente susceptible de desmejorarse con las talas y los modelados.

    Por lo tanto, salvo que se recurra a prácticas con tecnologías que recuperen la estabilidad de largo plazo de las laderas, en el escenario construido y también su periferia inmediata y mediata, los importantes esfuerzos que se han venido haciendo para hacer de la ciudad un escenario ambientalmente viable, como la tecnología desarrollada en Corpocaldas y el Padem, serán infructuosos.

    Y de cara al futuro, al estimar que el crecimiento urbano previsto en los próximos 25 años para Manizales, es de tan solo unos 50 mil habitantes- lo que significa que mantendremos el conveniente carácter de una ciudad intermedia y conurbada interactuando con las capitales del Eje Cafetero-, podremos pensar, antes que en cantidad, en calidad de vida, y optar desde ahora por un modelo urbano denso o compacto, más compatible con el medio ecosistémico y con la cultura; y de no persistir en los complejos urbanos cerrados de la periferia citadina que además presionan con su extensión el medio natural, por un modelo mucho más humano.

    Manizales, 20 de Noviembre de 2008.

    * Profesor Especial Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.

    Fuente de la imagen: http://img98.imageshack.us/img98/8771/manizales31nx6re6.jpg

    lunes, 17 de noviembre de 2008

    MANIZALES EN ALERTA ROJA POR DESLIZAMIENTOS Y FLUJOS DE LODO.



    Por Gonzalo Duque Escobar

    Lluvias de intensidad histórica con un evento del viernes 14 de noviembre que superó los 100 mm, consecuencia de un régimen climático cada vez más extremo, han afectado de forma severa a Manizales al generar deslizamientos y flujos de lodo, con graves consecuencias e importantes pérdidas económicas que obligaron al alcalde de Manizales, Juan Manuel Llano Uribe, a declarar alerta roja en esa ciudad para enfrentar el colapso debido a las emergencias presentadas.


    Además de una víctima mortal y de por lo menos 120 familias evacuadas, se ha enfrentado el restablecimiento del servicio regular de agua en una parte importante de la ciudad y atendido el cierre de vías, entre ellas la salida para Bogotá que continúa cerrada.

    A pesar de los importantes avances de la ciudad en materia de seguridad ambiental, los desequilibrios de suelos no consolidados sobre una topografía con altas pendientes, suelen causarse por deforestación de cauces y laderas del ambiente periurbano y por el modelado de algunas zonas de alta pendiente, donde avanzan los procesos de expansión urbana presionando el ecosistema; esto se ha traducido en un progresivo deterioro de las condiciones ambientales de zonas periurbanas, lo que incrementa la potencial amenaza para varios sectores en sus entornos, dado que los requerimientos geotécnicos relacionados con la estabilidad no siempre se extienden a dichos lugares y apenas se aplican a las zonas construidas.

    Es importante señalar que no todas las víctimas directas de la ocurrencia de estos desastres son pobladores de sectores deprimidos donde existen otros "riesgos prioritarios" relacionados con necesidades básicas, puesto que esta vez varios sectores afectados han sido zonas residenciales de estratos altos de Manizales, lo que pone en evidencia que existe una baja percepción del riesgo causado por esta problemática ambiental menos compleja que la de los sectores informales.

    Manizales cuenta con una red de 11 estaciones meteorológicas ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad para el monitoreo de las lluvias, gracias a un convenio entre la Oficina Municipal para la Prevención y Atención de Desastres OMPAD y el IDEA de la Universidad Nacional de Colombia, en el que se aplican desarrollos de Corpocaldas que hacen viable anticipar la probable ocurrencia de deslizamientos en zonas críticas de la ciudad causados por lluvias intensas; pero en adelante, este monitoreo deberá incorporar la prevención de flujos de lodo en áreas que deberán ser incorporadas como escenarios propensos a ellos, hasta que no se construyan las obras de mitigación requeridas. Según el experto Isben Chitita C quien ha identificado las magnitudes de incertidumbre que afectan las estimaciones de parámetros hidrológicos locales, los 70 mm pueden ser superados al menos una vez cada tres años en Manizales.

    Pero también se deberá involucrar la cultura ciudadana en el adecuado manejo de las zonas de ladera y zonas verdes y del drenaje natural, como las vecinas a los complejos residenciales cerrados de la periferia urbana, para prevenir las consecuencias asociadas a los desastres ambientales que hoy se expresan en Manizales en la pérdida de vidas humanas y de la propiedad, además de otras pérdidas económicas significativas relacionadas con la alteración de las funciones urbanas.

    Crédito a la imagen: Ana Maria Grisales - INGEREDES.

    lunes, 10 de noviembre de 2008

    El Machin: la mayor amenaza volcanica de Colombia



    Dados los acontecimientos del segundo fin de semana de noviembre de 2008: después de varios enjambres de sismos y de observar actividad fumarólica y evidencias de emisión de cenizas en el Machín, creo importante sacar estas 3 notas de hace días relacionadas con la mayor amenaza volcánica de Colombia.


    Imágen del diario El Tiempo



    NOTAS SOBRE LA ACTUALIDAD DE LA AMENAZA VOLCÁNICA DEL MACHÍN


    Gonzalo Duque Escobar


    Esta frase extraida del interesante escrito sobre la mayor amenaza volcánica de Colombia: el Volcán Machín, de la Fundación Ecológica Cosmos, recibido en junio 9 y que se anexa, es adecuada, en cierto modo cierta y digna de comentarse ampliamente; dice:


    "Estamos pues en mora de que se tomen medidas efectivas para prepararnos y prevenir un desastre. Es cierto que no hay manera de saber cuándo ocurrirá pero sí sabemos que ocurrirá y dónde."


    Su problema estaría en que no creo se podría señalar con exactitud y en el espacio lo qué ocurrirá en un momento dado, dado que también cada erupción futura en el Machín podría tener magnitudes e intensidades diferentes.


    Así y todo, creo el evento de trabajo, el que se debe y puede asumir para enfrentar dicha amenaza, la justifica, dado el notable potencial eruptivo del Machín, al tener menor altitud que otros volcanes como el Ruiz o el Huila, dado que existen otros factores inconvenientes que acentúan su amenaza. Así no existan glaciares en su cumbre, su altitud de 2750 msnm se traduce en mayor energía potencial a causa de la menor altura que se ofrece como resistencia para el ascenso del magma. Y en cuanto al riesgo, que no supera el del Galeras, el artículo hace importantes consideraciones: al respecto vale reflexionar sobre la inconveniente exclusión del riesgo asociado al Machín hecha en el Plan de Desarrollo del Quindío, con el irresponsable argumento de no afectar la actividad turística.


    Ahora, siendo el Machín un volcán de características muy explosivas y antecedentes eruptivos de gran magnitud, p.e. un evento holoceno de 5 km3 de volumen, probablemente el evento al que habrá que atender entre todos los posibles, exige actuar anticipadamente sobre el poblado de Cajamarca y sobre los pequeños asentamientos de su vecindad, como El Toche, con mayor intensidad, haciendo del lugar un objeto de planificación con enfoque preventivo y participativo, y por lo tanto actuando con la propia comunidad como sujeto de ella, para definir en conjunto el nivel de riesgo que se desea y puede asumir. Cosa similar debe hacerse en el Cerrobravo, otro volcán de catastróficas erupciones pasadas y vecino a Letras, Puerto Brasil y Delgaditas, así sus manifestaciones actuales no resulten equiparables y el probable vulcanismo futuro relacionado con una actividad poscaldérica, parezca continuar muy atenuado según se advierte de los depósitos y morfología de sus últimos eventos.


    Para el efecto, en zonas de riesgo volcánico y durante los períodos de calma se deben tomar acciones de planificación anticipada para la debida ocupación del territorio, mientras en las temporadas de crisis deben propiciarse acciones previas propias de una fase de emergencia, y en ambas existen componentes educativos complementarios. El mapa de amenazas volcánicas de Machín y su estación de monitoreo básico ya existen; también existe un valioso y capacitado grupo humano con recursos que deben mantenerse y sobretodo mejorarse, en el Observatorio Vulcanológico de Manizales adscrito al Ingeominas.


    Invito a entrar en http://www.galeon.com/cts-economia/riesgo-volcanico.pdf


    Manizales, Octubre 12 de 2008.




    -------


    EL VOLCÁN MACHÍN



    Néstor Ocampo Giraldo *


    DESCONOCIDO Y PELIGROSO


    Es sorprendente. El volcán Machín, volcán activo considerado de máxima peligrosidad en Colombia, es casi desconocido. Antes del año 2000 nadie hablaba de él, no aparecía en los libros de geografía, no se mencionaba en los Planes de Prevención y Atención de Desastres, ni se le consideraba en los Planes de Ordenamiento Territorial o en los Planes de Desarrollo. Ni siquiera aparecía en la Internet. Lo que no se nombra no existe y eso es lo que ocurría con el volcán Machín, la amenaza volcánica más grave en Colombia.


    Eso empezó a cambiar cuando la Fundación Ecológica Cosmos, de Calarcá, se puso en la tarea de 'hacer existir al Volcán Machín'. La iniciativa surgió de una charla en la que algunos de sus integrantes cayeron en la cuenta de que conocían la existencia del volcán hacía muchos años pero que nunca oían hablar de él. Por eso el 2 de Enero de 2000 iniciaron una campaña de visitas al volcán invitando a periodistas de diversos medios, profesores universitarios y de colegios, estudiantes, miembros de cuerpos de socorro, y cuanta persona se interesara en ir a conocer 'el volcán que no existe'.


    Las visitas aún se realizan regularmente porque no es fácil para una sociedad asimilar lo que significa un volcán y menos cuando hay personas que se empeñan en ocultar su existencia. Como sucedió años atrás cuando un Secretario de Gobierno del Departamento del Quindío señaló de terroristas a quienes estábamos divulgando información sobre le Machín. Por fortuna pudimos contar con el apoyo de Marta Lucía Calvache, vulcanóloga de INGEOMINAS, quien durante tres días se reunió con autoridades y ofreció conferencias y rueda de prensa para dejar bien claro, en el Quindío por lo menos, que el volcán sí existe y que lo irresponsable es no hablar de él. Los 'enemigos de la existencia del volcán' argumentan que divulgar la información causaría temor en la gente, bajaría el precio de las tierras, ahuyentaría inversiones estratégicas en la región y que nadie querría venir a establecer sus negocios o a vivir aquí. Esta es la manera de pensar de quienes han reducido todas las dimensiones de lo humano a lo meramente económico; para ellos las personas no interesan, lo único importante es su capital, su propiedad, sus negocios. El sufrimiento, la infelicidad o la ruina de miles de personas no significan nada para ellos. La existencia del volcán obliga a que desde ahora se tomen medidas para que la ocurrencia de una erupción cause los menores daños posibles a nuestra sociedad.


    UBICACIÓN


    El Cerro Machín, Alto de Machín o el Hoyo, como se le denomina popularmente, se encuentra en la ladera oriental de la Cordillera Central a una distancia, en línea recta, de 7 Km. al nororiente de Cajamarca, 17 Km. al noroccidente de Ibagué y 32 Km. al suroriente de Armenia. Se puede llegar allí, por carretera, desde Ibagué (El Boquerón), Cajamarca y Salento. El acceso es fácil, se llega en carro hasta dentro del cráter del volcán, allí hay varias fincas y viven ocho familias.


    Es suficiente tomar un mapa para ver que se encuentra en pleno corazón de Colombia, en el centro del llamado 'triángulo de oro' (hipotético triangulo, con vértices en Bogotá, Medellín y Cali) donde se concentra la mayor parte de la población y de la infraestructura económica del país. Y es fácil prever que la ocurrencia de una erupción sería la más grande catástrofe que hayamos conocido, se estima que afectaría, directamente, a más de un millón de personas.


    CARACTERÍSTICAS


    No todos los volcanes son iguales y este es de lo más singular. Es un volcán activo y altamente explosivo. Es el de menor altura en Colombia (2.750 m.s.n.m.); se confunde con la topografía del sector debido a que el centro del cráter está ocupado por varios domos con actividad fumarólica, y es 'tan grande que no se ve', pues el diámetro del cráter es de 2,4 Km. Estas características lo hacen prácticamente invisible para quienes no lo conocen pues no corresponde con la imagen común que tenemos de un volcán.


    Es bueno aclarar que se considera como un volcán activo aquel que ha tenido, al menos, una erupción en los últimos 10.000 años. Existe registro geológico de seis erupciones, en El Machín, en los últimos 5.000 años, que 'se han caracterizado por producir columnas eruptivas de varias decenas de kilómetros de altura que depositaron capas de ceniza de varias decenas de centímetros en zonas como Armenia, flujos piroclásticos de centenares de metros de espesor que rellenaron los valles de los ríos que drenan el volcán y flujos de lodo volcánico (también llamados 'lahares') que alcanzaron a llegar hasta el río Magdalena formando enormes abanicos aluviales en las zonas de Chicoral, Espinal, Guamo y Saldaña'. La última erupción ocurrió hace, aproximadamente, 850 años y de ello quedó memoria en una leyenda indígena de la región. Un cálculo fácil indica que, en términos geológicos, estamos cerca de una nueva erupción, podría suceder en cualquier momento. Otras manifestaciones de la actividad volcánica son: la presencia de fumarolas, microsismisidad permanente, aguas termales dentro y en las cercanías del cráter, geoformas del edificio volcánico bien conservadas y mayor presencia de gas Radón en el sector.


    Las primeras referencias a la existencia del volcán Machín se deben al geólogo alemán Friedlaender (1927) quien fue informado de su existencia por el Hermano Amable quien lo descubrió. Desde un principio el volcán fue catalogado como un volcán-somma o pliniano que es el nombre técnico que se da a los volcanes explosivos, precisamente los de mayor peligrosidad por la dimensión y características de sus erupciones. De este mismo tipo han sido el Krakatoa, el Vezymianny, el Vesubio, o el Mont Saint Helen. El registro de anteriores erupciones indica que siempre han sido explosivas, muy fuertes, y han cubierto de material un territorio amplio en los departamentos de Tolima, Quindío, Risaralda, Valle del Cauca y Cundinamarca.


    EL VOLCÁN Y EL PASO DE 'LA LÍNEA'


    La cercanía del volcán Machín a la carretera que une al centro con el occidente del país, por el paso de 'La Línea', es otro aspecto que nos depara sorpresas. En documento editado por INGEOMINAS en el año de 1999 (EL VOLCÁN CERRO MACHÍN, LA PREVENCIÓN DE DESASTRES Y EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL) se puede leer lo siguiente:


    'La políticas de ordenamiento territorial deberían tener en cuenta la actividad del volcán Machín en temas como densidad de población y localización de obras de infraestructura estratégica para el país, tales como la comunicación entre el centro (Región Andina) y el occidente (el Pacífico).'


    En el año 2005 se iniciaron las obras del túnel de 'La Línea' y en el Estudio de Impacto Ambiental, elaborado por la firma Gómez Cajiao y Asociados, ni siquiera se nombra al volcán Machín como posible amenaza para el mismo, ni siquiera como algo de importancia en el contexto de la obra. Y el gobierno ha insistido en hacer allí el túnel, a pesar de las oportunas recomendaciones de INGEOMINAS. Esto es inadmisible por varias razones.


    En primer lugar porque con la modernización de la carretera y la construcción del túnel se incrementarán las actividades económicas en la región y, en consecuencia, aumentará la población en Ibagué, Cajamarca, Calarcá, Armenia y a todo lo largo del eje de la vía. En otras palabras, estamos invitando a decenas de miles de personas más a vivir en una zona de grave amenaza volcánica y eso contradice el buen criterio de prevenir los desastres.


    En segundo lugar porque al insistirse en el paso de la cordillera por ese lugar se cometen varios errores. Uno de los problemas más conocidos del desarrollo territorial de Colombia es la excesiva concentración de la población y de la infraestructura económica en una reducida parte del territorio nacional (el antes mencionado 'triangulo de oro') mientras que el resto permanece casi despoblado y en completo atraso. Se pudo pensar (aún es necesario hacerlo) en un paso por otro lugar que abra nuevas regiones a la población y a la actividad económica. El paso por 'La Línea' sigue siendo el único paso útil de la Cordillera Central para las exportaciones e importaciones del país. En caso de una erupción esa carretera se perdería por lustros, posiblemente por décadas, y el famoso túnel de 'La Línea' no quedaría sirviendo más que para criar murciélagos; el país quedaría partido en dos, sin comunicación entre el centro del país y Buenaventura con consecuencias desastrosas para la economía nacional. El desastre sería doble. De un lado el millón de personas afectadas directamente y por el otro el país entero con su economía quebrada.


    ACTIVIDAD VOLCÁNICA


    El Volcán Machín ha adquirido notoriedad en los últimos días debido a la inusual actividad sísmica que se presenta en el edificio volcánico y sus alrededores. Esto se está registrando desde finales del año 1998 pero se ha incrementado dramáticamente en los últimos meses. En diciembre de 2007 ocurrieron 381 pequeños temblores, en Enero de 2008 fueron 492, en Febrero 162, en marzo 80, en Abril 747 y en Mayo 437. Buena parte de esos microsismos tiene su origen en ruptura o quiebre de estructuras geológicas al interior del volcán y eso es lo preocupante. Hay otros indicios de actividad volcánica como aumento actividad fumarólica, cambios en las emanaciones de gas Radón y posibles deformaciones en uno de los domos que obstruye el cráter del volcán.


    Estamos pues en mora de que se tomen medidas efectivas para prepararnos y prevenir un desastre. Es cierto que no hay manera de saber cuándo ocurrirá pero sí sabemos que ocurrirá y dónde. El pasado 21 de enero se creó una comisión especial, al más alto nivel del Estado, para tratar el tema y ya se han visto algunas acciones como la instrucción impartida por el Ministerio de Educación sobre la necesidad dar a conocer la existencia del volcán dentro del currículo educativo; reuniones que se han convocado para la elaboración de un 'Plan de contingencia' (debería ser de 'Prevención y contingencia') para el caso de una erupción, en el Quindío, y también se ha incrementado el monitoreo del volcán (aún es insuficiente) para conocer más sobre lo que allí está sucediendo y poder avisar con tiempo la ocurrencia de una erupción.


    Ya se habla del volcán y eso en un avance, pero no olvidemos que los procesos sociales de asimilación de un aspecto tan problemático de nuestra realidad es algo que toma mucho tiempo, demora muchos años. Y aún falta mucho por hacer.


    Calarcá, Junio 9 de 2008.


    * FUNDACIÓN ECOLÓGICA COSMOS, RED CIUDADAN@S POR CALARCÁ, VEEDURÍA CIUDADANA AL TÚNEL DE LA LÍNEA



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    La amenaza volcánica y la gestión del riesgo, en la planeación y ordenamiento del territorio de Colombia.

    Por Gonzalo Duque-Escobar

    Luego de los sucesos del Galeras, se da la noticia sobre las preocupantes señales de actividad del volcán Cerro Machín, vecino a Cajamarca, sobre el cual nuestros científicos por intermedio del Ingeominas han hecho estudios y Mapas de amenaza volcánica concluyendo sobre un riesgo significativo dado que la actividad futura de este volcán podría afectar intensamente, durante meses o años, una extensa región de las hoyas centrales del Cauca y Magdalena, entre Ibagué y Armenia.

    Esta seria amenaza se infiere de este edificio volcánico por el gran potencial explosivo asociado a la química particular que anuncia sus lavas, y por la magnitud, extensión y tipo de eventos que muestran sus aparatosas erupciones. Al respecto me permito señalar dos consideraciones para el riesgo volcánico: una para la previsión a corto plazo, que se relaciona con el proceso magmático, y es la del Monitoreo volcánico y la definición del Modelo eruptivo. Y otra, la previsión general que se materializa en Mapas de amenaza para estudiar el riesgo, y que se ocupa del conocimiento de la Historia y prehistoria eruptivas, y de la Evolución e historia estructural del volcán.

    Esta loable y muy difícil labor, la han desarrollado oportunamente los científicos del Ingeominas en varios volcanes como el Galeras, el Huila, el Ruiz y el Cerro Machín, entre otros, pero en los planes de desarrollo y ordenamiento territorial no se contempla nada. Entonces el problema aparece ahora en el terreno de la previsión general; dado que en Colombia no se han aplicado los Mapas de amenaza volcánica durante los Períodos de calma, para proceder con los planes de ocupación del suelo y de exposición al riesgo; y porque la utilidad de los Mapas de amenaza volcánica la hemos restringido únicamente al manejo de los Períodos de crisis, para desarrollar los planes de defensa civil y de administración de recursos que se demandan en la respectiva emergencia, pero ya hemos visto las dificultades que presentan las órdenes de evacuación con los sucesos de la erupción del galeras el 17 de enero de 2008, y las posible ocurrencia de eventos de carácter sorpresivo como el que cobró la vida de varios científicos en el Galeras el 14 de enero de 1993.

    Me temo que con esa visión de corto plazo y la baja propensión a las acciones estructurales para la gestión del riesgo, estemos desaprovechando el esfuerzo de muchas instituciones del país empleado en el conjunto de los valiosos instrumentos de prevención, como son, además de los Mapas de amenaza, la educación básica, el monitoreo volcánico, los planes de emergencia, las medidas de defensa civil y la organización comunitaria; todos estos tienen que entrar al terreno de la previsión general.

    Para el efecto, los políticos, los planificadores y la autoridad ambiental que no se están anticipando a las situaciones de riesgo previstas con la responsabilidad y gravedad que estas demandan, deben volver sobre los planes de desarrollo del orden nacional y departamental, donde la gestión del riesgo volcánico no aparece.

    Que también sirva esta advertencia, porque además el peso de semejante responsabilidad está quedando en los que sí han cumplido, entre ellos: los vulcanólogos colombianos del Ingeominas, y las instituciones de socorro, salvamento y defensa civil.


    Fuentes:

    www.geocities.com/gonzaloduquee_00/riesgo-volcanico.htm
    www.galeon.com/cts-economia/exodo-huila.pdf
    www.geocities.com/gonzaloduquee_00/armero.htm
    www.geocities.com/manualgeo_06/

    Manizales, 01 febrero de 2008.

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