lunes, 16 de noviembre de 2015

VOLCÁN NEVADO DEL RUIZ: FLUJOS DE LODO CUATERNARIOS


Observaciones preliminares sobre flujos de lodo cuaternarios relacionados con la actividad del Volcán Nevado del Ruiz en la región de Armero-Guayabal-Mariquita (departamento del Tolima, Colombia) .
Fuente: http://www.bdigital.unal.edu.co/31455/
Mojica, Jairo and Brieva, Jorge and Villarroel, Carlos and Colmenares, Fabio and Moreno, Manuel (2012) Observaciones preliminares sobre flujos de lodo cuaternarios relacionados con la actividad del volcán nevado del ruiz en la región de armero-guayabal-mariquita (departamento del tolima, colombia). Geología Colombiana – An International Journal on Geosciences; Vol. 14 (1985); 141-164 Geología Colombiana; Vol. 14 (1985); 141-164 2357-3767 0072-0992 .
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Resumen
Con motivo de las erupciones ocurridas el 13 de noviembre de 1985 en el Volcán Nevado del Ruiz y los destrozos causados por los consecuentes “flujos de lodo” (en realidad flujos de escombros, o ”debris flows”) a lo largo de los cauces de los Ríos Lagunilla y Gualí, se emprendió un estudio regional para evaluar el riesgo geológico de las partes bajas del extremo nororiental del Departamento del Tolima (mitad occidental de la zona meridional del Valle Medio del Rio Magdalena). Los diferentes perfiles estratigráficos investigados señalan que los valles de los Rios Lagunilla y Recio,  así como las planicies de Mariquita y Guayabal, constituyen conos de deyección (abanicos] formados en mayor proporción por efecto de flujos de lodo transportados por los ríos que descienden directamente del Volcán Nevado del Ruiz (Lagunilla, Recio y Gualí).Dichos flujos de lodo representan eventos catastróficos generados por repentinos desprendimientos y/ o fusión parcial de los glaciares de la vertiente oriental de la Cordillera Central, en el área correspondiente al Parque Nacional de los Nevados que incluye los Volcanes del Ruíz, Santa Isabel, El Cisne, Quindío y Tolima.Los resultados obtenidos del estudio de las propiedades generales de los sedimentos acumulados el 13 de Noviembre de 1985 en Armero y Mariquita han permitido identificar con certeza flujos anteriores que se caracterizan por: a) Su relativa alta cohesión, que da origen al desarrollo de taludes verticales. b) La mezcla caótica de materiales poligénicos de muy diversos tamaños. c) La combinación frecuente de clastos angulares (casi siempre predominantes) y subredondeados a redondeados . d) La pobre expresión de las estructuras primarias internas. Además de los flujos de lodo, en las columnas estratigráficas aparecen con frecuencia importantes espesores de sedimentos grises y deleznables, areno-conglomeráticos, depositados por aguas fluviales de mediana energía; se tienen también delgadas capas piroclásticas (ceniza y lapilli) que atestiguan anteriores explosiones de los volcanes de la Cordillera Central, no datadas hasta el momento.
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With reference to the eruption of the Nevado del Ruiz Volcano on November 13, 1985, and the destruction caused by subsequent mudflows (debris flows s.e.) along the length of the banks of the Lagunilla and Gualí Rivers, a regional study has been undertaken in order to evaluate the geological risk for the lower parts of the extreme NE (NE end) of the Departamento del Tolima, Colombia (in the western half of the southern end of the Middle Magdalena Valley). The present study of the stratigraphic sections indicates that the Lagunilla and Recio river valleys, as well as the flatlands of Mariquita and Guayabal, are constituted by accumulations of succesive alluvial fans, which were formed, for the most part, as a result of mudflows along the riverbeds which descend directly from the Nevado del Ruiz volcano (Lagunilla, Recio and Gualí).Such mudflows represent catastrophic events generated by sudden slides and/or partial melting of the glaciers of the eastern slope of the Central Cordillera, in the area corresponding to the National Park of the Nevados which includes the Ruiz, Cisne, Santa Isabel, Quindío and Tolima volcanoes.The present study of the general sedimentological properties of the sediments accumulates on November 13, 1985 in Armero and Mariquita has allowed a clear identification of older mudflows in the region. These flows share the following characteristics: the chaotic mixture of polygenic materials of varied sizes; the frequent combination of angular clasts (almost always predominant) with subrounded to rounded clasts; and, finaly the poor expressión of their primary internal structures.In the stratigraphic columns there appear not only the mudflows, but frequently also important banks of gray sandy-conglomeratic sediments, which thin pyroclastic beds, constituted by ashes and lapilli, which testify the previous explosions of the volcanoes of this sector of the Central Cordillera. At the present time, these pyroclastic beds have not been dated.
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Infolge von Schlammströmen entlang der Flüsse Lagunilla und Gualí am. 13.11.85 wurden die Städte Armero (vollständig) Mariquita und Honda (teilweise) zerstört, Anlässlich dieses Ereignisses hat man subregional Untersuchungen durchgeführt um das damit verbundene geologishe Risiko im nordöstlichen Teil des Departamento Tolima festzustellen.Die bearbeiteten stratigraphischen Profile weisen darauf hin, dass die Täler der Lagunilla und Recio Flüsse, sowie die Ebenen von Mariquita und Guayabal Schuttkegel darstellen, welche zum grossen Teil durch Schlammströme entlang der Flusse mit direkter Verbindung mit dem Ruiz Vulkan entstanden sind.Die genannten Schlammströme stellen Katastrophenartige Ereignisse dar, die auf Grund rascher Abstürze und/oder partieller Abschmelzung der Gletscher im östlichen Hang der Zentral Kordillere im Gebiet des “Parque Nacional de los Nevados”, wo die Vulkane Ruíz, Santa Isabel, El Cisne, Quindío und Tolima liegen, entstanden.Die Untersuchung der allgemeinen Markmale der am 13.11.85 in Armero und Mariquita abgelagerten Sedimente diente einer zuverlässigen Identifizierung von älteren Sachlammströmen. Diese sind gekennzeichnet durch:a) Relativ hohe Bindung der Komponenten, wodurch die Entwicklung vertikaler Wande verursacht wird.b) Inhomogene Mischungen von polymiktischen Materialien ganz unterschiedlicher Grösse.c) Die häufige Kombination eckiger (im allgemeinen), und abgerundeter Gerolle.d) Schlecht erkennbare intern-sinsedimentäre Strukturen.In den stratigraphischen Profilen findet man auch Abfolgen von mächtigen, gräulichen, lockeren, sandig bis konglomeratischen Sedimenten, die im wasserreichen Milieu abgesetzt wurden; geringmächtige pyroklastishe Schichten sind ebenfalls vorhanden, welche von älteren,undatierten Ausbrüchen der Vulkane im Bereich der Zentral-Kordillere zeugen.
MAPAS del documento:
1- Mapa del Area del Complejo Ruiz Tolima y Magdalena Centro (2)
3- V del Ruiz - Flujos de lodo de 1950 y lahar de 1985, en Armero
4- V del Ruiz - Lahares de 1595 y 1845, en Armero (2)
2- Geologia del Area del  Complejo Ruiz - Tolima y Magdalena Centro (2)
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A LA MEMORIA DE ARMERO, 30 AÑOS DESPUÉS DE LA TRAGEDIA

Armero Tolima 30 años - El Heraldo - Colombia
Armero 30 años:Imagen de El Heraldo
Por Gonzalo Duque-Escobar *
Una vez más estas notas para conmemorar una dolorosa fecha como la destrucción de Armero, con la intención de hacer una lectura de la coyuntura previa a la erupción del Ruiz del 13 de noviembre de 1985, de la que se deriven lecciones a partir de las experiencias científicas en torno a un desastre que según mi convicción pudo ser por lo menos mitigado, a pesar de que para entonces el Estado no contaba con políticas ambientales ni de planificación ligadas a la dimensión de los riesgos, y que nuestra sociedad tampoco había desarrollado esa cultura que demanda la apropiación del territorio buscando su adaptación a las amenazas naturales. Si bien ese es el fundamento de la hipótesis que he presentado, a mi juicio existieron otros factores contribuyentes, cuya intervención pudo desmovilizar o neutralizar de forma oportuna los precarios activos del Estado dispuestos para prevenir la tragedia.
Aunque la Undro meses antes había recomendado el monitoreo del volcán, la elaboración de un mapa de riesgos y la implementación de planes de evacuación, a pesar de conocer los antecedentes del Ruiz asociados a las erupciones de 1595 y 1845, que cobraron vidas de pobladores asentados en el mismo lugar donde se fundaría Armero (1895), aunque se contaba con dos horas después de iniciada la erupción del 13 de noviembre de 1985 para que un poblado como Armero fuera evacuado hacia las zonas más altas contiguas, de conformidad con lo que señalaba el mapa de amenazas concluido en octubre  del mismo año, a sus pobladores que no fueron preparados previamente, tampoco se les notificó debida y oportunamente para ponerse a salvo.
Por fortuna, tras estas décadas de dificultades y errores cometidos, en los que varios de nuestros compañeros han perdido la vida en actividades científicas al servicio de la comunidad, tanto en el Galeras como en el Ruiz, también las comunidades que habitamos las áreas volcánicas hemos aprendido, tenemos vigilancia de los tres segmentos volcánicos gracias a los observatorios de Pasto, Popayán y Manizales, y existe una institucionalidad en el país para la atención de riesgo volcánico, aunque falta avanzar en procesos de apropiación social del territorio y de planeación participativa para que la gestión sea integral. Como evidencia, lo ocurrido en el Huila con la erupción de  2007, cuando se previene una tragedia por flujos de lodo volcánico comparables a los del Ruiz (1985) cuando varios miles de habitantes de poblados indígenas como Belalcázar, Inzá y Tesalia, instruidos sobre la amenaza, e informados a tiempo de la ocurrencia del fenómeno, evacuan por sus propios medios.
Antes de la tragedia, la U.N., además de las actividades desplegadas por las otras sedes, tuvo varios frentes en Manizales: el monitoreo de aguas termales, inicialmente con el propósitos de evaluar del potencial geotérmico, y tras presentarse la coyuntura volcánica con el objeto de desarrollar una metodología de muestreo de fluidos de cara al monitoreo para el pronóstico del proceso volcánico; igualmente, el apoyo al levantamiento geofísico para evaluar el potencial geotérmico del Complejo Volcánico emprendido por Chec desde finales de los años 70; y ya a partir de la reactivación del volcán, la socialización de la amenaza volcánica emprendiendo labores de capacitación a los entes de socorro, en especial a la Cruz Roja, y la implementación de acciones y estrategias de gestión para convocar esfuerzos requeridos en la atención de la grave coyuntura volcánica.
Y después de la dolorosa tragedia, además de participar en las actividades de vigilancia durante la fase pos-eruptiva, primero a cargo del Comité de Estudios Vulcanológicos que se había creado luego de la erupción freática del 11 de septiembre de 1985, y cuando asume el Observatorio Vulcanológico la vigilancia volcánica bajo la dirección científica del Geofísico Hans J. Meyer quien venía colaborando con el Comité, se dio el acompañamiento a las comunidades afectadas en Guayabal y Chinchiná, en el marco de las actividades del CINEP a cargo de la Dra. Rosario Saavedra. Adicionalmente, en estas tres décadas también la institución a nivel local ha contribuido de forma continua con la producción de documentos relacionados con la gestión del riesgo volcánico, material que puede consultarse en  Volcanes…

NOTA: Lo consignado en los mapas oficiales sobre lahares del V.N. del Ruiz, que se originan en la parte alta del edificio volcánico, señala que por el Poniente dichas riadas encontrarían el Cauca a 62 Km; hacia el norte y nororiente por el Gualí, los flujos encontrarían el Magdalena a 97 km; hacia el Oriente del volcán habría flujos por las cuencas de los ríos Azufrado y Lagunilla, pero los que avanzarían desde el cráter Arenas por el río Lagunilla alcanzando el antiguo Armero, encontrarían el río Magdalena a 79 km; y por el suroriente del edificio volcánico, sobre la cuenca del río Recio, la trayectoria de estos eventos hasta el río Magdalena, sería aproximadamente de 88 Km. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

El Desastre de Armero a los 30 años de la Erupción del Ruiz

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volcan nevado del ruiz

Por GONZALO DUQUE – ESCOBAR *
HIPÓTESIS PARA EL PREFACIO

Una vez más estas notas para conmemorar una dolorosa fecha como la destrucción de Armero, con la intención de hacer una lectura de la coyuntura previa a la erupción del Ruiz del 13 de noviembre de 1985, de la que se deriven lecciones a partir de las experiencias científicas en torno a un desastre que según mi convicción pudo ser por lo menos mitigado, a pesar de que para entonces el Estado no contaba con políticas ambientales ni de planificación ligadas a la dimensión de los riesgos, y que nuestra sociedad tampoco había desarrollado esa cultura que demanda la apropiación del territorio buscando su adaptación a las amenazas naturales.
Al estar desprovistos de instrumentos que proveyeran la capacidad efectiva de intervenir, se dejó a su suerte a decenas de miles de pobladores expuestos y en sumo grado vulnerables, sobre un escenario severamente amenazado por una erupción claramente anunciada, y donde las acciones locales y nacionales de los diferentes actores sociales, resultaron asimétricas, fraccionadas e insuficientes.
Si bien ese es el fundamento de la hipótesis que presento, a mi juicio existieron otros factores contribuyentes, cuya intervención pudo desmovilizar o neutralizar de forma oportuna los precarios activos del Estado dispuestos para prevenir la tragedia.
Entre ellos, las ideas que me asaltan, discutibles si se quiere por quedar en el plano de las impresiones, es que pudieron más los intereses locales de quienes preocupados por la economía, reclamaban la “desgalerización” de la ciudad – término ahora aplicado en Pasto frente a las crisis del volcán Galeras-, y la irresponsabilidad de funcionarios claves justificándose en flacas y tardías acciones que desatendieron las oportunas recomendaciones de calificados expertos de UNDRO, para terminar calificando de apocalíptico el clamor de notables líderes locales, entre otros factores que finalmente restringieron al ámbito académico las inequívocas señales del volcán, tales como la cenizada del 11 de septiembre de 1985, además de la información obtenida de la historia eruptiva del volcán y del mapa preliminar de amenazas elaborado un mes antes de los acontecimientos, entre otras tareas así provinieran de un grupo inexperto del que hicimos parte al lado de varios compañeros que hoy faltan, tras haber entregado su vida en acciones científicas al servicio de la sociedad.
En dicha historia, la del volcán, el insigne investigador Jesús Emilio Ramírez S.J. en su obra Historia de los Terremotos de Colombia (1983), describía las erupciones del Ruiz de 1595 y 1845, dando cuenta de sendos flujos de lodo que se esparcen en el valle de salida del Lagunilla, hechos que coincidirán con lo acaecido en 1985, sólo que para entonces no existía la población de Armero, la que fuera fundada en 1895.
Los trabajos de Darrel Herd (1974), sobre vulcanismo y glaciación del complejo volcánico sumados a los de Franco Barberi para la investigación del proyecto geotérmico del cual participé, definitivamente le daban cimientos a las proyecciones del riesgo derivadas del reconocimiento histórico del Padre Ramírez.
Si bien el motivo que nos congrega en cada efemérides es reflexionar para construir como colectivo, mi aporte partirá de lo que ya he consignado hace diez años para similar propósito, en “Las lecciones del volcán del Ruiz a los 20 años del desastre de Armero” (2005), de nuevas reflexiones hechas a partir de la lectura de los desastres naturales que continúan surgiendo en la geografía de nuestro convulsionado país, además de las experiencias ya vividas con la coyuntura volcánica en los dramáticos sucesos de 1985, e incluso las acumuladas desde el año 1979 cuando participaba de las investigaciones del potencial geotérmico del complejo volcánico Ruiz Tolima.
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EL ALBA DE LA COYUNTURA
 cráter arenas del volcán nevado del ruiz
Cráter Arenas del Volcán Nevado del Ruiz. Ingeominas
Para empezar, un poco de historia sobre los antecedentes, correspondiente a un primer período de esas inequívocas señales entregadas por el volcán, el de los meses previos a la erupción freática del 11 de septiembre de 1985, y en especial a la erupción magmática del 13 de noviembre de 1985.
La reactivación del Volcán Nevado del Ruiz se anuncia desde el 22 de diciembre de 1984 con ruidos y sismos locales, olores a azufre y manchas amarillas en la nieve, y las primeras advertencias llegan a Ingeominas iniciando 1985 con las recomendaciones de John Tomblin como responsable de la entonces Oficina de las Naciones Unidas para el Socorro en Caso de Desastres -UNDRO-, invitado para el caso a Colombia. Dos meses después se publica la noticia en el diario local La Patria, donde se dan a conocer los hechos, advirtiendo que la actividad de las fumarolas no era motivo de alarma.
El 23 de marzo de 1985 realizamos un seminario abierto y concurrido en el Aula Máxima de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales, en el que se informa sobre una reactivación del Volcán, sus erupciones históricas y los riesgos, y los posibles eventos esperados frente a una erupción.
Todo esto se consigna en el Boletín de Vías y Transportes Nº53, donde se publica el resultado de una labor científica previa adelantada en el volcán por nuestro grupo de trabajo, compuesto por expertos voluntarios, profesores de las universidades Nacional y de Caldas, y miembros del Departamento de Geotermia de la Central Hidroeléctrica de Caldas CHEC, labor cuyo propósito era mapear el cráter activo, describir la actividad fumarólica, generar una información adecuada para dar respuesta a las crecientes inquietudes de la comunidad y sugerir lo que fuera del caso.
En mayo se recibe la visita del científico Minard Hall como delegado de UNDRO, quien reclama de nuevo la atención a las anteriores recomendaciones de dicha organización, expresa su preocupación por la persistente actividad del Ruiz, y de paso señala la necesidad de acometer una gestión para la atención oportuna del riesgo priorizando las zonas habitadas, tras mostrarnos en el lugar el potencial de flujos de lodo del edificio volcánico, asociado a la presencia de los glaciares y materiales de arrastre disponibles.
En julio, cuando ya se empieza a percibir el olor a azufre en Manizales, luego de intentar infructuosamente durante los meses precedentes obtener unos sismógrafos para iniciar el monitoreo del Volcán, y de haber recurrido al Cuerpo Suizo de Socorro para conseguirlos por otra vía gracias a una gestión iniciada por Hans Meyer, se establece Ingeominas aportando los cuatro sismógrafos y justificando su tardanza en la dificultad que tuvo para conseguir las piezas de repuesto; el hecho en sí y la precaria justificación permiten mostrar la importancia que se le daba al asunto en Bogotá.
En agosto llega el científico Bruno Martinelli como respuesta del Cuerpo Suizo de Socorro a una solicitud del Gobernador de Caldas y del Alcalde de Manizales, tras un mes de preparativos en el cual se decidió desarrollar la tecnología buscando adaptar los sismógrafos para operar en ambientes a temperaturas bajo cero grados, lo que suponía hacer uso de la electrónica militar. Indudablemente estos meses perdidos al lado de la inexperiencia que nos asistía, será una de las causas más relevantes en el trágico desenlace de los acontecimientos.
Para información de ustedes, varios de los que actuábamos éramos de algún modo parte del equipo organizado desde 1979 por Ariel César Echeverri, con la misión de investigar el potencial geotérmico del Ruiz; la mayoría ingenieros con 500 horas de instrucción en Geofísica entre los años 1983 y 1984 impartida por eminentes profesores de las escuelas italianas de Nápoles y Pisa, y dos entre los miembros del grupo, con estudios en Geotermia. Del equipo hacíamos parte entre otros, Néstor García Parra QEPD, la geóloga Marta Lucía Calvache y Bernardo Salazar Arango como miembros del Departamento de Geotermia de la CHEC, además del grupo de geoquímica de aguas termales de la Universidad Nacional liderado por la Profesora Adela Londoño Carvajal.
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LUCES Y SOMBRAS DE LA TRAGEDIA
 Eventos del ruiz - erupción de 1985
 Extensión espacial de los eventos del V. N. del Ruiz en 1985. Fuente:  www.tulane.edu
Estando presto a salir Bruno Martinelli para Suiza quien un mes antes había cambiado un volcán de África, el Niragongo, por el Ruiz, este geofísico de enorme dimensión humana debió esperar para la evaluación de la información sismológica recogida en los entornos del antiguo refugio del Ruiz donde se hospedaba, porque al medio día de ese 11 de septiembre se produce una erupción freática en el cráter Arenas, cuyas cenizas llegan a Manizales para despejar las dudas de los más escépticos.
Confieso que si bien desde 1979 estábamos investigando el tema de los volcanes, el evento nos llevó a esa extraña dimensión que señala Lévi Strauss en Tristes Trópicos, porque frente a semejante fenómeno estábamos como quien cree saber de un extraño lugar porque colecciona sus imágenes, al que no ha viajado para sentir su compleja naturaleza y experimentar su carácter.
Esta erupción temprana y desconocida que se hace sentir en la ciudad y genera pequeños flujos de lodo que cierran la vía a Murillo, le da la connotación suprarregional al riesgo, y sobre todo detona la ya aplazada confección del mapa de amenazas del Ruiz. De lo ocurrido en ella, a finales de ese mes el equipo de Ingeominas pudo establecer, no sólo la velocidad del pequeño flujo de lodo, sino también la certeza de su ocurrencia en caso de una erupción mayor, dato importante para estimar el tiempo disponible para evacuar a Armero.
Igualmente Ingeominas informa de un represamiento del Lagunillas en la vereda El Cirpe, consecuencia de actividades mineras, un elemento aislado pero fundamental porque vinculará al imaginario de esos pobladores la amenaza temida con la suerte de Armero, así la magnitud de tal represamiento con tan solo 200.000 m3 no compitiera en tamaño y alcance espacial con los voluminosos lahares históricos.
Tras el evento, se crea el Comité de Estudios Vulcanológicos de la Comunidad Caldense, bajo la coordinación de Pablo Medina Jaramillo con la secretaría científica de José Fernando Escobar Escobar como coordinador de Ficducal, fundación que reunía a las cinco universidades de Manizales y cuyas actas juiciosamente recolectadas dan testimonio de las actividades y esfuerzos de diferentes instituciones y autoridades de la ciudad, buscando darle buen trámite a una preocupante crisis que no encontraba el eco esperado en el gobierno nacional. Como ilustración: cuatro meses antes de la catástrofe aparece la famosa carta de la Jefe de la Oficina de Relaciones Internacionales del Ministerio de Educación, ofreciendo su mediación al gobernador de Caldas para que se le solicite por ese conducto a la Unesco “evitar que el volcán del Ruiz se reactive”.
A finales de septiembre, además del histórico debate del parlamentario caldense Hernando Arango Monedero, calificado de apocalíptico en una respuesta del Ministerio que justifica con un pálido balance sus acciones insustanciales, el citado Comité que también recibe las advertencias de UNDRO sobre la posible ocurrencia de flujos de lodo por el río Chinchiná, entre otros eventos de menor relevancia para Manizales, conoce del Censo efectuado por Corpocaldas a lo largo del drenaje de sus tributarios, y revisa una carta del Gobernador de Caldas para solicitarle al gobierno central acciones para atender la problemática. En ese estado de cosas, recuerdo haber solicitado incluir en ella tareas de preparación para la comunidad expuesta en las zonas de alto riesgo y llamar la atención al gobierno para proveer lo que se requiriera para atender los evacuados, incluyendo entre ellos los que moran dentro de un radio de 10 Km y los pobladores de Armero, además de los censados.
Para entonces, los temidos tremores del volcán identificados finalmente por Martinelli y reportados ahora por el equipo de sismología, a juicio de éste resultaban preocupantes; la columna de vapor alcanzaba alturas sostenidas que superaban los 10 km, y se implementaban estrategias informativas que hacían uso del manual de UNDRO para el debido manejo de las emergencias volcánicas. Además, la ya visible exacerbación de la actividad fumarólica era interpretada por nuestro grupo de geoquímica, como evidencia de que se empezaban a generar los efectos decisivos previstos por W. Giggembach sobre el tapón del cráter Arenas, y con ellos una posible reducción en la presión del sistema que conduciría a la erupción.
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EL ESTADO DE LA PREVISIÓN
 Ruiz Volcano - Volcanic Risk Map 1985
Versión preliminar del mapa de amenazas. Ingeominas  y U. de C.
Entrado octubre, aunque en tan corto tiempo son notables los avances alcanzados en la confección del mapa de riesgos encomendado al equipo de geólogos de Ingeominas y de la Universidad de Caldas, y por la implementación del modelo metodológico y teórico propuesto por el Neo Zelandés W. Giggembach, útil para la evaluación de la dinámica pre-eruptiva en función de la volatilidad variable de los componentes gaseosos de los fluidos volcánicos – según su composición dependiese de carbono, azufre o cloro -, entre otros logros, también faltaba monitorear la topografía del edificio volcánico para advertir las posibles deformaciones causadas por incrementos en el campo de esfuerzos de darse el ascenso del magma.
Entonces se concretan gestiones en el Comité para satisfacer las deficiencias e incertidumbres sobre un proceso urgido de complementos instrumentales y conceptuales, como son traer hasta Manizales a Franco Barberi desde Italia, a Rodolfo Van der Laat desde Costa Rica y a Minard Hall desde Ecuador. Esto se logra, al igual que la traída de Darrel Herd del Servicio Geológicio de EE UU, quien en concurrida conferencia en el Teatro 8 de Junio de la Universidad de Caldas desestima la ocurrencia de un desastre en caso de erupción, a pesar de haber señalado en el Comité la importancia de las tareas que hacíamos en virtud del riesgo existente.
Iniciando la segunda semana de octubre, aparece la versión preliminar del Mapa de Riesgos Potenciales del Volcán Nevado del Ruiz, donde además de consignarse la historia del Volcán se señalan las amenazas, entre las que se incluyen: riadas gasopiroclásticas a alta temperatura de alguna severidad con una probabilidad de 2/3 y alcance hasta los 20 km; flujos de lodo de hasta medio centenar de metros de potencia dependiendo del nivel de riesgo de las zonas, asignándoles una probabilidad del 100% en caso de erupción importante, riadas que alcanzaban en dicha cartografía todas las zonas que efectivamente se bañaron de lahares, entre ellas Armero; y también caída de cenizas con igual probabilidad extendiéndose solamente sobre una zona orientada hacia el noreste del cráter, y que por lo tanto excluía de caída de estos piroclastos transportados por el aire a sectores del occidente, omisión para la que sugerimos considerar esa posibilidad por el cambio de la dirección de los vientos regionales entre el verano y el invierno relacionado con la dinámica del clima bimodal andino, lo que se comprobaba con las cenizas del 11 de septiembre anterior y las que alcanzaron a Cartago en 1595.
Aunque hubo discrepancias sobre las características de los flujos piroclásticos, relacionadas no solamente con la distribución y alcance de los eventos, sino también con la inclusión de una erupción dirigida de ángulo bajo o blast, inclusión soportada en un depósito asociado a una erupción de alta energía que se observa sobre el talud de la vía a Murillo, por ser a nuestro juicio un evento poco probable que ameritaría otro tipo de manejo, siempre se consideró probable una erupción de entre 1 y 2 km3, con una columna eruptiva vertical y no de colapso, dado el coeficiente explosivo de nivel moderado bajo del magma andesítico del Ruiz, a diferencia de lo que puede esperarse de uno dacítico de nivel moderado alto como el de Cerro Bravo o el Huila, donde la columna eruptiva típica es de colapso, y por lo tanto con nubes ardientes de mayor alcance.
Entre tanto mientras las labores del monitoreo rudimentario continuaban, seguíamos confiados en que a falta de un sistema telemétrico el volcán se anunciaría a distancia y en que uno de nuestros miembros que permanecía en el lugar: el Ingeniero Bernardo Salazar Arango, exponiendo su vida para observar los sismógrafos allá, informaría en tiempo real por radio sobre cualquier evento de carácter sorpresivo: ambos, volcán y hombre, cumplieron a cabalidad, pero la última señal no fue suficientemente interpretada, como tampoco las que ya había dado el volcán anticipadamente desde horas de la tarde.
Hasta aquí la corta extensión espacial y temporal del monitoreo sismológico y geoquímico, donde gravitaba la falta de observaciones de otras variables físicas, como las deformaciones que dependían de medidas geodésicas no implementadas, y de unas observaciones morfológicas, que al no ser sistemáticas a causa de las dificultades y condiciones ambientales, resultaban insuficientes: todo este acerbo impedía generar una línea base para el volcán, necesaria como instrumento para un diagnóstico adecuado y con suficiente aproximación, para calificar el grado de anormalidad de los fenómenos observados.
Recuerdo cómo un día antes de la erupción, el grupo de geotermia descendió una vez más y por última vez al fondo del cráter Arenas, para tomar otra muestra de los gases intentando capturarlos en las fumarolas antes de que emergieran y entraran en contacto con la humedad del aire, para malograrse. En esta riesgosa expedición que incluía la tarea adicional de observar las eventuales dinámicas morfológicas, no se reportaron cambios significativos del cráter.
Pero al día siguiente, el de la erupción del 13, siendo las 7:30 PM cuando procedíamos a dar inicio al análisis geoquímico en el Laboratorio de la Universidad Nacional, observábamos las muestras obtenidas, con un aspecto turbio inquietante, asunto éste que sumado a los eventos preeruptivos del día, permite calificar la imposibilidad que teníamos de aventurar un pronóstico.
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NOCHE DE MUERTE Y DESTRUCCIÓN
 armero tolima y el lahar del 13 de noviembre de 1985
Armero 1985. armeroguayabal-tolima.gov.co
Y a los pocos días de haber concluido la elaboración del mapa de amenazas, a pesar de la caída de cenizas que desde horas de la tarde afectaba a Armero, de las llamadas al cuerpo de bomberos de la “Ciudad blanca” efectuada desde uno de los municipios cordilleranos, de haberse informado el inicio de la erupción por la doble vía que se esperaba: la del volcán y la del hombre, los flujos de lodo estimados después en 100 millones de metros cúbicos, que descendieron raudos desde los glaciares del volcán nevado por las dos vertientes cordilleranas, avanzaron arrasándolo todo hasta alcanzar los poblados ubicados en los valles de salida de los ríos, pero la población no fue evacuada.
Por la vertiente del Cauca las riadas de lodo tardaron más de una hora hasta río Claro y parte de Chinchiná, y por la del Magdalena unas dos horas hasta Armero, transitando por la cuenca del Lagunillas, y dos horas hasta las partes bajas de Mariquita primero, para seguir luego a Honda por el Gualí. En Armero los lahares, masas donde participaron agua y sólidos casi por mitades, cubrieron con 2 m de lodos unos 30 km2 del valle, en varias direcciones incluida la del río Sabandija por el norte, ajena a este drenaje.
Y como me he preguntado ahora: ¿por qué antes del 13 de noviembre no se produjo ninguna acción ante la advertencia expresa de que en caso de una erupción, Armero sería borrado por una avalancha? – esto de conformidad con lo que el mapa oficial mostraba desde su primera versión de inicios de octubre, así fuese preliminar -.
Posiblemente el trabajo que emprendimos a la fecha fue tomado como un simple ejercicio académico, o también la sistemática preocupación por la información que se daba en la prensa, dudosamente calificada de alarmista, terminó con sus voces por apagar las luces de sensibles periodistas, y por desmantelar una estrategia que pudo contribuir a la necesaria apropiación social del territorio para lograr la prevención del desastre.
Calificados expertos de varios países, después de recopilar la información sobre los antecedentes y analizar los hechos, coincidieron en denominar lo ocurrido como “una catástrofe anunciada”, mientras aquí unos y otros rompían sus vestiduras amparados en la imposibilidad de predecir el comportamiento de un volcán, para decir que la suerte padecida por unos 25.000 colombianos fue culpa de la indómita naturaleza y olvidando de paso que los desastres no son naturales, así lo sean los eventos que los generan.
La erupción de 1595, tiene como antecedentes de importancia para estimar la duración de las fases preeruptivas del Ruiz, que la identificación del volcán por los conquistadores, se hizo varias decenas de años antes del paroxismo: hacia 1540 en crónicas desde Anserma y Cartago y hacia 1553 en un mapa desde Victoria Caldas y Mariquita.
En comparación con los eventos históricos del Ruiz acaecidos en 1595 y 1845, la segunda entre las tres erupciones históricas parece haber generado los mayores flujos de lodo, y la de 1985 no solo fue la de los lahares más modestos sino también la erupción de menor magnitud por volumen de lava erupcionado. Si por volumen la erupción del 19 de febrero de 1845, con unos dos km3 acumulados y vertidos tras 250 años de calma volcánica, pudo duplicar el volumen erupcionado en 1595, para la actual erupción después de 140 años de calma, el volcán podría disponer de al menos 1 km3 de magma, dado que lo se ha vertido ha sido solo una fracción de dicha unidad.
Respecto a la erupción de 1845, esto: la gran extensión de la fase de calma que le antecede, el tipo y característica de la erupción, al tratarse de un evento de mayor volumen, pero orientado y sin columna vertical notable, sumado a que el volcán no se anuncia con una actividad preeruptiva visible a distancia desde principios del siglo XIX, son hechos que permitirían inferir un taponamiento del cráter por aquella época, situación que no ocurre ahora donde el conducto del cráter Arenas funciona adecuadamente según lo ocurrido en el Ruiz desde 1985.
En cuanto a los ambientes glaciares, mientras las dos primeras erupciones citadas se dieron durante una pequeña glaciación ocurrida entre 1550 y 1850, con picos fríos en 1650, 1770 y 1850, lo que se explica por una baja actividad solar, habrá que tener en cuenta el actual deshielo, donde los 29 km del manto de hielo del PNNN existente en 1979 se han reducido casi cuatro veces, como consecuencia del calentamiento global, fenómeno global donde inciden factores antrópicos (emisión de gases de invernadero y deforestación) y causas naturales (el incremento actual de la actividad solar).
Además, si bien la erupción de 1985 fue calificada de subpliniana o de nivel 3, al haber cobrado unas 25.000 víctimas mortales queda la lección para no subestimar estos eventos, dado que la del Ruiz (1985) con apenas 1/10 de km3 de magma vertido hasta ahora, por el número de vidas cobradas se ubica en el tercer lugar entre los desastres volcánicos más catastróficos del siglo XX, después del Tambora (1915) con 56.000 y del Krakatoa (1883) con 36.400 víctimas.
Esto es, hace 30 años a pesar del compromiso de la comunidad científica que asumió tareas, del esfuerzo de la Cruz Roja y de la Defensa Civil locales en materia de prevención, queda pendiente pagar un saldo que únicamente se liquida sin volver a repetir la tragedia de Armero. Y lo digo porque antes de la erupción del 13 de noviembre de 1985, previo al paroxismo de las 9:20 de la noche hora local, desde las 3:05 de la tarde hubo emisiones de ceniza, y antes del anochecer a modo de señal premonitoria la arena volcánica y fragmentos de pómez caían sobre al poblado tolimense, en un ambiente enrarecido por un extraño olor azufrado.
Todo, porque allí como en otros lugares se carecía de una instrucción precisa, de unos medios mínimos y de unos procesos previos de preparación adecuados, para que la población evacuara frente a un evento sorpresivo, el que también daba tiempo al menos para mitigar la desgracia. Esto es, la insuficiencia de la información gravitó, ya que no resultó suficiente la historia y que el mapa no se socializó; también faltaron las instrucciones y el protocolo para evacuar, señalando el por qué, cuándo, cómo y a dónde ir, por lo menos, e incluso, los simulacros del caso como parte de la información intangible.
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EPÍLOGO
 Armero antes y después del desatre
Armero, antes y después del desastre, en UN-Periódico
 Luego de los sucesos de Armero, cuando se dan las frecuentes noticias sobre las crisis en los volcanes Galeras, Huila y Cerro Machín, además de las del Ruiz, no dejamos de preocuparnos a pesar de saber que nuestros científicos de Ingeominas están altamente capacitados, que se hayan hecho estudios sobre el riesgo, y que se tienen mapas de amenaza y un eficiente sistema de monitoreo.
Esto porque a pesar de la existencia de un Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres que ha hecho grandes esfuerzos, se ha consolidado y reestructurado, siempre quedan como preguntas: ¿por qué las personas no evacuan y qué falta en términos tangibles e intangibles?
Como evidencia de lo primero, antes del terremoto del Quindío, el Comité Local de Emergencias del pequeño municipio de Pijao, epicentro del sismo, no sólo se reunía periódicamente y producía sus actas, sino que contaba con presupuesto y tomaba sus propias decisiones, tal cual lo hizo el 25 de enero de 1999 y días siguientes, a pesar de quedar incomunicado el poblado y desarticulada su comunidad del contexto regional y nacional.
También, porque lo de haber “galerizado a Armero”, posiblemente habría salvado a muchos armeritas de la hecatombe, del mismo modo que lo han hecho las comunidades indígenas de Belalcazar, Inza, Tesalia y otros asentamientos menores de Huila y Cauca en Abril de 2007, cuando tras las erupciones del Volcán Nevado del Huila se generaron lahares que llegaron al Magdalena, arrasando a su paso cultivos, vías y puentes por el cañón del río Páez, donde unos 5.000 habitantes rivereños expuestos a las avalanchas, previamente habían evacuado a zonas seguras.
La “galerización”, término extraño para entonces y para quienes no saben del Galeras, refuerza la dialéctica del discurso como herramienta estratégica para entender la problemática que existe en Pasto, donde se repite lo que se hizo en Manizales cuando se desdibujó una estrategia comunicativa, con expresiones como “aquí todos éramos vulcanólogos” cuya perversa intensión era detener el proceso de aprendizaje popular, en beneficio del mercado.
La dimensión social, política, cultural y económica de los desastres en Colombia, podría darnos esas respuestas que espero no se resuelvan con nuevos acontecimientos como los que se han vivido fruto de la imprevisión, por no comprender la naturaleza socioambiental de los conflictos en la construcción social del territorio, como lo ha sido el del proceso que explica el desastre de Armero.
Con las leyes de la Cultura, del nuevo Sistema Ambiental y de la Reforma Urbana, y en particular con la nueva Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, la LOOT, que pasa del enfoque municipal al de regiones y asociaciones de municipios, contemplando aspectos estructurales como la gestión integral del riesgo y el manejo responsable del medio ambiente, hoy se contempla la dimensión de los desastres y se consagra el derecho de la participación ciudadana; pero urge implementar la gestión del riesgo, primero, asegurando las acciones misionales de institutos como el Ingeominas y las de complemento de las autoridades ambientales; segundo, avanzando con los procesos de ordenamiento del territorio previendo los usos conflictivos del suelo; y tercero, fortaleciendo los procesos pedagógicos de apropiación social soportados en la participación comunitaria y de la sociedad civil.
Al respecto, mientras la Previsión a corto plazo que se relaciona con los procesos geodinámicos y afines, incluye las tareas de observación sistemática de variables físicas y el desarrollo de modelos, tal cual lo hace ahora el Observatorio Vulcanológico de Manizales, para la Previsión general que se materializa en mapas de amenaza para estudiar los riesgos naturales y asegurar el uso sostenible del suelo, en materia de cartografía y de acciones de las autoridades territoriales, aún encontramos profundas deficiencias, al igual que en los procesos del ordenamiento del territorio por no ser concebidos con enfoques del orden socioambiental.
Esta loable y muy difícil labor para el caso de los volcanes activos, la han desarrollado oportunamente los científicos de Ingeominas en los tres segmentos de los Andes colombianos; pero en los planes de desarrollo y ordenamiento territorial, y de ordenamiento ambiental de cuencas, sabemos hoy se obliga a contemplar la dimensión regional y a aplicar los mapas de amenaza durante los extensos períodos de calma sísmica y volcánica, para proceder con una ocupación no conflictiva del suelo en términos de exposición a la amenaza y mitigación de riesgos de esta naturaleza.
Me temo que con una visión de corto plazo y la baja propensión a las acciones estructurales señaladas, estaremos desaprovechando el esfuerzo de muchas instituciones del país, como la de nuestros observatorios vulcanológicos y sismológicos que han perdido algunos de sus miembros, comprometiendo la suerte de la Nación y exponiendo a varias comunidades vulnerables de Colombia en lugares donde el riesgo no resulta racionalmente mitigable.
Manizales, Noviembre 11 de 2015.
* Profesor de la Maestría en Enseñanza de las Ciencias Físicas y Naturales. U.N. de Colombia.  http://godues.webs.com
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Nota: Este documento preparado para la conmemoración del trigésimo aniversario de la mayor tragedia socio-ambiental de la historia de Colombia, incluye algunos ajustes a la publicación inicial de 2005 y a Las Lecciones del Ruiz a los 25 Años del Desastre de Armero. Su lectura se hará en el Contexto de CT&S, el miércoles 11 de Noviembre. Fuente del original: Duque Escobar, Gonzalo (2010), en https://godues.wordpress.com/2010/11/08/
Imagen de portada: Fotografía del Volcán Nevado del Ruiz, por Jaime Duque Escobar http://en.scientificcommons.org
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Documento de la Facultad de Ciencias Físicas y Naturales. U.N. de Colombia Sede Manizales.
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BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA:
A la memoria de Armero, 30 años después… https://godues.wordpress.com/2015/11/13/
Aspectos geofísicos de los Andes de Colombia
Ciencia, tecnología y ruralidad en el POT de Caldas
Desafíos del Complejo Volcánico Ruiz – Tolima
Intimidades del Ruiz para un examen de la amenaza volcánica
Eje Cafetero: elementos para una visión prospectiva
La amenaza volcánica de Cerro Bravo
Manual de Geología para ingenieros  http://www.bdigital.unal.edu.co/1572/
Riesgo en zonas de montaña por laderas inestables y amenaza volcánica
Sismos y volcanes en el Eje Cafetero: Caso Manizaleshttp://www.bdigital.unal.edu.co/6544/187/gonzaloduqueescobar.201220.pdf
Temas Verdes para la Ecorregión Cafetera   https://godues.wordpress.com/2015/06/21/
UMBRA: la Ecorregión Cafetera en los Mundos de Samoga http://www.bdigital.unal.edu.co/50853/
IMÁGENES DE COMPLEMENTO:
mapa-amenazas-volcan-ruiz-1986
Mapa de Amenazas Volcánicas del V. N. del Ruiz. Gonzalo Duque Escobar (1986). Enhttp://www.bdigital.unal.edu.co/1572/
V del Ruiz - Lahares de 1595, 1845 y 1985, en Armero (Tolima)
Lahares asociados al V. N. del Ruiz, de 1595, 1845 y 1985, en Armero. Mojica, Jairo and Brieva, Jorge and Villarroel, Carlos and Colmenares, Fabio and Moreno, Manuel (2012). Imagen adaptada.  http://www.bdigital.unal.edu.co/31455/
Volcano Ruiz- Risk Map, Ingeominas (1985 www.nap.edu)
Mapa simplificado de Riesgo Volcánico del Ruiz, (Según Versión de Ingeominas, Oct de 1985) — Committee on Natural Disasters; Division of Natural Hazard Mitigation; Commission on Engineering and Technical Systems; Division on Engineering and Physical Sciences; National Research Council. In: http://www.nap.edu

viernes, 30 de octubre de 2015

El modelo de ocupación urbano – territorial de Manizales

manizales-1916-arquitectura-un-modelo-urbano
Gonzalo Duque-Escobar *
Resumen: Urge un nuevo modelo de desarrollo urbano y de ocupación del territorio para Manizales; primero, para corregir un uso conflictivo del suelo y expansionista del territorio, que al favorecer la especulación con la plusvalía urbana y concentrar la inversión en infraestructura social y productiva, además del deterioro ambiental causa la fragmentación espacial y social de la ciudad; y segundo, porque a la luz de la planificación moderna, pensado en ciudades innovadoras y competitivas, no se contempla a fondo la integración urbana para generar sinergias territoriales y complementar la economía en el marco de la Ciudad Región, como estrategia para prevenir el ocaso de estas ciudades intermedias del Eje Cafetero, fruto de la creciente competencia metropolitana sobre el Eje Cali – Medellín.
En el marco de los objetivos socioambientales y económicos de un desarrollo urbano sostenible, Manizales debe tomar en consideración los elementos naturales y paisajísticos del territorio, y la estructura vial y de servicios públicos determinando el  perímetro urbano y las áreas de expansión de la ciudad, sin exceder el alcance de aquellos. Pero el reto del Ordenamiento del Territorio es lograr la coherencia de la plataforma físico –espacial, al integrar las políticas sectoriales en los distintos niveles territoriales entre sí, con un desarrollo equilibrado que consulte el interés general.
El POT elaborado por la autoridad municipal de Manizales, como una ciudad intermedia con 394 mil habitantes de los cuales 28 mil son rurales, además de sus tres componentes básicos: el general, el urbano y el rural, de las áreas de reserva y protección ambiental, de conservación de los recursos naturales, y de defensa del paisaje y del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico de la ciudad, debió incluir los objetivos y estrategias territoriales de largo y mediano plazo y el contenido estructural, no sólo del sistemas de comunicación entre el área urbana y rural, sino también para la conectividad regional.
Para garantizar su sustentabilidad, el modelo de ocupación de Manizales, debe apuntale a dos objetivos: en lo interno, a fortalecer las políticas de redensificación y renovación urbana, previniendo los procesos de expulsión de los habitantes más pobres hacia la periferia, haciendo menos viable el transporte público colectivo; y en lo externo, a la conurbación del territorio empezando por su área metropolitana para luego conformar la ciudad región con Pereira, buscando generar sinergias territoriales y económicas en lugar de competir entre sí para no palidecer frente a las crecientes dinámicas metropolitanas de Cali y Medellín.
Respecto a la expansión de la ciudad, el crecimiento de la zona urbana avanzando sobre Villamaría, La Aurora, La Linda y Monte León, con tasas que superan el crecimiento demográfico, permiten advertir no sólo que Manizales se ha expandido más allá de sus necesidades, sino también que se está  incorporando suelo de transición para facilitar unas dinámicas territoriales en favor de un mercado que especula con la plusvalía urbana, al promover asentamientos que demandan grandes inversiones públicas en nueva infraestructura para la conectividad motorizada y de servicios básicos para los nuevos asentamientos, destruyendo así la posibilidad de construir un medio ambiente urbano más humano, más amable y más verde.
Lo anterior, dado que el modelo de ocupación del territorio ha favorecido la proliferación de guetos urbanos en la periferia de la ciudad, a costa del desarrollo ambiental económico y social de Manizales, unos constituidos por unidades residenciales cerradas para la clase pudiente, en los que se aísla y protege, y otros en zonas periurbanas potencialmente inestables, donde la pobreza e inequidad en materia de infraestructura y acceso a servicios sociales y culturales, deterioran y degradan las condiciones de vida y alimentan los factores que perturban la seguridad en el sistema urbano.
No podemos persistir en el actual modelo de ciudad insolidaria, excluyente y sin opciones de vida para los pobres, que debilita el papel del Estado al limitar la movilidad urbana y el acceso a los servicios de la ciudad, modelo en el que a la fragmentación espacial y social que privilegia el asistencialismo y clientelismo, concentra la inversión en infraestructura social y productiva, incrementa las tensiones, rompe el tejido social, pauperiza el medio urbano y ubica a los menos favorecidos entre las fronteras de la ilegalidad y la delincuencia.
Y en cuanto a la conurbación con Pereira, si la primera acción consiste en articular las áreas metropolitanas de ambas capitales cafeteras, el paso previo necesario para la trascendental decisión en materia de planificación, consiste en estructurar la subregión Centro-Sur, abordando temas estratégicos para sus comarcas y las formas de organización posibles. Los temas sustantivos para resolver dicha integración, son el agua, las cuencas, la movilidad, los servicios públicos, la inversión en infraestructura social y productiva, y la vocación de los entes territoriales, la gestión integral del riesgo y el manejo responsable del medio ambiente.
Dado lo anterior, para conformar la ciudad región, conforme las dinámicas del territorio han conurbado el territorio, un tema vital para el POT a la luz de la planificación moderna, pensado en ciudades innovadoras y competitivas, debe ser el fortalecimiento de la relación entre movilidad y economía, implementando un sistema integrado de transporte entre las áreas metropolitanas de ambas ciudades y creando acuerdos económicos, para consolidar un mercado de un millón de habitantes, 51% pertenecientes al área metropolitana de Pereira y 39% al de Manizales.
Para la ciudad región juegan a favor la variante Tesalia que desviará el tráfico pesado por el lado de San José de Risaralda, la presencia de poblados intermedios como Chinchiná, Santa Rosa de Cabal, Marsella y Palestina, y dos aeropuertos que se complementan: Aerocafé con posibilidades de vuelos interoceánicos para acceder al Asia, Europa y Oceanía haciendo viable el Paisaje Cultural Cafetero, y Matecaña con una alta frecuencia de vuelos diurnos y nocturnos que no tiene Manizales.
Mientras la urgencia de las megalópolis es volverse internacionalmente competitivas y manejar problemas de escala, y la de los poblados menores articularse a un centro urbano de mayor nivel de importancia desarrollando una competencia específica, la de las ciudades intermedias como Pereira y Manizales debe ser conurbarse para conformar una ciudad región integrando sus economías. Dicha integración obliga para dos ciudades intermedias del mismo tamaño como estas, a esa clase de decisiones en lugar de competir, para no palidecer al estar ubicadas a menos de una hora de distancia entre sí, y posteriormente a menos de tres de Cali y de Medellín.
Manizales, 12 de Agosto de 2015.
Imagen: Manizales 1916. L.J. Giraldo y J.A. Cardona. Escuela de arquitectura U. N. de Colombia, en: https://godues.wordpress.com/2013/10/10/manizales-en-1916/
Ponencia presentada a nombre de la SMP-UN al colectivo de Alianza Verde de Caldas, en el Recinto del Honorable Concejo de Manizales el día 12 de agosto de 2015. Act. en 2025.
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Bibliografía y documentos relacionados:
  1. Acuerdo Climático: avance necesario pero insuficienteGonzalo Duque Escobar. [Ref.: La Silla Vacía. Bogotá, 2018.12.20.]

  2. Acuerdo sectorial ganadero. Duque Escobar, Gonzalo. 2019-05-06. Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) – Manizales.

  3. Adaptación al cambio climático para Manizales. Duque Escobar, Gonzalo. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 2011-12-04. Act. 2022.

  4. Adaptación del PCC al Cambio Climático. Por: Gonzalo Duque-Escobar Documento del Observatorio para la Sostenibilidad del Patrimonio en Paisajes OPP, In:  Cátedra UNESCO de la U.N. de Colombia Sede Manizales. Febrero 1 de 2025. 

  5. Agenda para el Territorio Conurbado Otún-ChinchináPor: Gonzalo Duque-Escobar (2023); Documento del Museo Samoga.

  6. Agua como bien público. Duque Escobar, Gonzalo (2017) In: Semana Ambiental de Manizales, Teatro Fundadores, de Manizales.

  7. Agua, Ordenamiento Territorial y Desastres. Duque Escobar, Gonzalo. Universidad Nacional de Colombia. [Ref.: La Patria, Manizales, 12/12/2011]

  8. Agua y Clima: El cuidado de la casa común. Por Gonzalo Duque-Escobar. Boletín Ambiental N° 135 de 2017. Idea U.N. de Colombia, Sede Manizales.

  9. Amenaza para la reserva de Río Blanco en Manizales. Duque Escobar, Gonzalo. IDEA de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. Manizales, Agosto 28 de 2018.

  10. Anotaciones al perfil socioambiental de Manizales. Por: Gonzalo Duque-Escobar; (2024) Profesor de la U.N. de Colombia, Socio de la SMP de Manizales, y Miembro de la Red de Veedurías Ambientales de Caldas.

  11. Bosques para la Estabilidad del Medio Ambiente. Gonzalo Duque Escobar. Boletín Ambiental N°61. Instituto de Estudios Ambientales IDEA U.N. de Colombia. 2007. Act. 2021.

  12. Caldas: asuntos socioambientales. Gonzalo Duque Escobar. Documento para la Audiencia de Rendición de Cuentas Corpocaldas del 10-04-2025. 

  13. Calentamiento global en Colombia. Duque Escobar, Gonzalo (2011) In: El Día Mundial del Medio Ambiente. Junio 6 de 2011, Instituto Universitario de Caldas.

  14. Cambio Climático: acciones-desafíos y el caso de Colombia. Por: Gonzalo Duque Escobar, Documento para ACOPI- Cauca. Manizales, 19-10-2023.

  15. Cambio climático e incendios forestales. Por: Gonzalo Duque- Escobar. Manizales, La Patria, agosto 26 de 2024.

  16. Cambio Climático en Caldas – Colombia. Gonzalo Duque- Escobar. Junio 3 de 2020. Instituto de Estudios Ambientales IDEA – Museo Interactivo Samoga, U.N. de Colombia.

  17. Cambio Climático en Colombia: La Amenaza. Antecedentes. Gonzalo Duque Escobar y Ricardo Álvarez León, 2022. Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia, y Fundación Nuevos Horizontes, Manizales.

  18. Cambio climático y gestión ambiental en Caldas. Gonzalo Duque-Escobar, 2018. Universidad Nacional de Colombia.

  19. Cambio Climático y Pasivos Ambientales del Modelo Urbano – Caso Manizales. Gonzalo Duque-Escobar. Universidad Nacional de Colombia [Ref.: La Patria, Manizales. 24 04 2017 (Act 2021).

  20. Cambio climático y sustentabilidad del territorio. Duque Escobar, Gonzalo. Observatorio Astronómico de Manizales (OAM) Manizales, 2019-10-07.

  21. Clima, deforestación y corrupción. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Desde el OAM, Ed. Circular RAC 608. Manizales, Mayo 2 de 2011 (Act 2021)

  22. Clima en Colombia y seguridad hídrica. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia, para el Plan Departamental de Agua del gobierno de Caldas. Manizales, abril 30 de 2024.

  23. Clima extremo, desastres y refugiados. Duque Escobar, Gonzalo (2016) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria, Manizales, Colombia.

  24. Clima: las heladas en Colombia. Gonzalo Duque-Escobar (2020). Museo Interactivo Samoga. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. Documento original en Razón Pública.

  25. Colombia: agro y nueva ruralidad. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Documento del Museo Interactivo Samoga. Manizales, mayo 20 de 2023.

  26. Colombia anfibia y los acuatorios del Magdalena. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento Catedra UNESCO U.N. 2024 Manizales, febrero 26 de 2024.

  27. Colombia, en el Día Mundial de la Biodiversidad. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Manizales, mayo 22 de 2010. Act. 2022.

  28. Colombia en el Día Mundial de la Conservación del Suelo. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento del Museo Samoga. Manizales, julio 7 de 2023.

  29. Colombia en el día de la Pachamama. Duque-Escobar, Gonzalo (Universidad Nacional de Colombia, 2021-04-22).

  30. Colombia: retos y desafíos del cambio climático. Gonzalo Duque Escobar. Director del Observatorio Astronómico de Manizales. In: U.N. Periódico. Agosto 1 de 2022.

  31. Colombia: riesgos geodinámicos y hábitat. Gonzalo Duque Escobar. Febrero 19 de 2018, Escuela de Arquitectura y Urbanismo – U. N. de Colombia.

  32. Cultura del agua en los ríos urbanos. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Especial para la Revista Eje 21. Manizales. Noviembre 2 de 2020.

  33. Daño en reserva forestal que protege a Manizales. Por Gonzalo Duque Escobar. In: Razón Pública. Bogotá, Septiembre10 de 2018.

  34. De los Parques Naturales al SIMAP – Manizales. Gonzalo Duque-Escobar, Profesor de la Universidad Nacional de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales. Septiembre 20 de 2021.

  35. Dios perdona, la naturaleza no. Entrevista a Gonzalo Duque Escobar en Caracol Radio, sobre tragedia en Manizales. Bogotá, 20-04-2017.

  36. Ecorregión y bioturismo. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Boletín Ambiental 163 del Instituto de Estudios Ambientales -IDEA- Sede Manizales. Enero 20 de 2020.

  37. El agua debe preservarse como un patrimonio de interés común. Entrevista a Gonzalo Duque-Escobar, por Irina Juliao Rossi. En Agencia de Noticias UN; marzo de 2016.

  38. El bosque Camino de la Palma: un pulmón urbano. Gonzalo Duque-Escobar; Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Col. Manizales, julio 17 de 2025.

  39. El Estado y la función del suelo urbano en Manizales. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.  La Patria. 09.01.

  40. El inestable clima y la crisis del agua. Gonzalo Duque-Escobar: Profesor Universidad Nacional de Colombia y Miembro del CROT de Caldas. Manizales, 2016.

  41. El modelo de ocupación urbano – territorial de Manizales. Duque Escobar, Gonzalo (2015) Ponencia presentada a nombre de la SMP-UN, In: Encuentro Colectivo Alianza Verde, Concejo de Manizales.

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  43. Foro Ciudadano Ambiental 2023 y POT del Río Chinchiná. Por la Veeduría Ambiental de Manizales “VECINA“, Gonzalo Duque-Escobar. Programa Corpocaldas. Lugar, U. Autónoma de Manizales; 24-02-2023.

  44. Fragmentación urbana y clima en Colombia. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Referencia: Instituto de Estudios Urbanos. U.N. de Colombia, febrero 13 de 2022.

  45. Ganadería y agricultura regenerativas. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Profesor la Universidad Nacional de Colombia, Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía. Enero 15 de 2024.

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  47. Gestión del riesgo por inestabilidad de terrenos en Manizales: Conclusiones y Recomendaciones. Duque Escobar, Gonzalo (2008) Documento de trabajo. Manizales, Caldas, Colombia.

  48. Gobernanza forestal para la ecorregión andina”. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Revista Civismo Nº 464. SMP Manizales.

  49. Hablemos de Ordenamiento Territorial y Sociedad Civil. Gonzalo Duque Escobar, Ponencia para presentar en la Universidad Autónoma de Manizales el 13 de marzo de 2025. 

  50. Hacia la sustentabilidad urbana. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia; Manizales, 2023-08-02.

  51. Incendios forestales y clima en Colombia. Gonzalo Duque-Escobar. Documento del Museo Samoga de la U.N. de Colombia; 2 de junio de 2025.

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  53. Ingenierías, medio ambiente y humanidades. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Documento del Museo Interactivo Samoga; Manizales, junio 20 de 2022.

  54. Invasiones y pasivos ambientales en Manizales. Gonzalo Duque-Escobar. Ponencia para el II Cabildo Abierto de la Comuna San José, del 27-04-2025.

  55. La adaptación de la ciudad al trópico andino. Gonzalo Duque-Escobar; Profesor de la Universidad Nacional de Colombia. Manizales, febrero 7 de 2022.

  56. La amenaza climática en la Ecorregión Cafetera. Por: Gonzalo Duque Escobar. Conferencia In: Semana Ambiental del Instituto Universitario de Caldas. Junio 7 de 2022.

  57. La Aurora. V.S. la Reserva de Río BlancoDuque Escobar, Gonzalo. Documento SMP-UN de trabajo para el Colectivo Subámonos al Bus del POT. 2017-06-14.

  58. La encrucijada ambiental de Manizales. Gonzalo Duque-Escobar (2017) Artículo para Razón Pública. Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, Colombia.

  59. La gestión ambiental del hábitat. Gonzalo Duque-Escobar; Universidad Nacional de Colombia. Manizales, enero 22 de 2022.

  60. La problemática ambiental. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, 1991.

  61. La sed de los cafetos. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales – Instituto de Estudios Ambientales – IDEA: Boletín Ambiental N°6. Octubre 3 de 1992 (Act. 2022).

  62. La sostenibilidad de Manizales: ¿qué ciudad queremos? Duque Escobar, Gonzalo (2011) La Patria.

  63. Las amenazas naturales en el Eje Cafetero. Por Gonzalo Duque Escobar. In: Revista Impronta de la ACH. Manizales, Febr. De 2024.

  64. Las huellas ecológica e hídrica. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Documento del Museo Samoga de la U.N. de Colombia. Manizales; May 21 de 2025.

  65. Lecciones de Río Blanco: más ecosistemas para enfrentar la crisis del agua. Por Gonzalo Duque-Escobar (2017). Profesor Universidad Nacional de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales.

  66. Los guetos urbanos o la ciudad amable. Gonzalo Duque Escobar (2010). Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria.2010-09-27.

  67. Llegó La Niña… ¿y entonces? Gonzalo Duque Escobar (17 ene 2019). Observatorio Astronómico de Manizales OAM. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

  68. Manizales, ciudad de laderas y paisajes del trópico andino. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento UN de Colombia – SMP Manizales. Manizales, noviembre 15 de 2023.

  69. Manizales: Ciudad de los Ecoparques. Duque Escobar, Gonzalo (2020) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 06.29.

  70. Manizales, ¿ciudad del agua? Duque Escobar, Gonzalo (2013) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 2013-01-07.

  71. Manizales del alma: y la plusvalía qué…Por: Gonzalo Duque Escobar; Documento del Museo Interactivo Samoga, 2022.

  72. Manizales: dimensión ambiental en el POT. Duque Escobar, Gonzalo. Doc. SMP Manizales. UN de Col, Corp. Aldea Global 28-11-2024.

  73. Manizales: Foro del Agua 2019. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Ponencia SMP Manizales & U.N. de Colombia. U.A. de Manizales. Jueves 15 de 2019.

  74. Manizales: intervención y uso del suelo urbano. Gonzalo Duque-Escobar. Documento U.N de Colombia – SMP Manizales. Nov 20 de 2019.

  75. Manizales: retos y desafíos al 2050. Por: Gonzalo Duque-Escobar; In: Revista Civismo N° 500. SMP Manizales, septiembre 20 de 2024.

  76. Manizales, un escenario de alta vulnerabilidad socioambiental. Por Gonzalo Duque Escobar. Ed. Circular RAC 632. Observatorio Astronómico de Manizales AOM – Red de Astronomía de Colombia RAC. November 7, 2011.

  77. Mas espacio y oportunidades para el ciudadano. Duque Escobar, Gonzalo 2018. Boletín Ambiental 151 del Idea U.N. de Colombia.

  78. Medio ambiente, mercado y Estado. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria, Manizales.

  79. Minería en Tolda Fría ¿y el agua qué? Gonzalo Duque-Escobar; Profesor de la Universidad Nacional de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales. Manizales, diciembre 1 de 2021.

  80. Misión de Sabios de Caldas: Encuesta. Duque-Escobar, Gonzalo 27-11-2020. Profesor U.N. de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales.

  81. Notas al margen sobre ordenamiento territorial y participación comunitaria. Duque Escobar, Gonzalo. Octubre de 2006. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

  82. Nuestras aguas subterráneas. Gonzalo Duque-Escobar; La Patria. Manizales, febrero 15 de 2016. Act. 2022.

  83. Nuestro frágil patrimonio hídrico. Duque Escobar, Gonzalo. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 2015.10.14.

  84. Nuestros Bosques de Niebla-Colombia, en el Día internacional de la Biodiversidad. Gonzalo Duque-Escobar Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia. Abril 3 de 2020.

  85. Ola de calor en la antesala de El Niño. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia. Manizales, julio 31 de 2023.

  86. ONG: desarrollo sostenible, gestión del riesgo y cambio climático. Por Gonzalo Duque-Escobar. In: Foro sobre Cambio Climático. Universidad de Manizales. Junio 5 de 2019.

  87. Ordenamiento metropolitano de la conurbación Centro-Sur. Gonzalo Duque-Escobar; Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia.  Manizales; 20-11-2023.

  88. Otra vez El Niño: ¿Cómo adaptarnos?  Duque Escobar, Gonzalo. Instituto de Estudios Ambientales IDEA. U.N. de Colombia – Sede Manizales. 2018-11-05.

  89. Paisaje y Región en la Tierra del Café. Duque Escobar, Gonzalo (2017 In: Congreso Regional de Mitigación al Calentamiento Global, Teatro 8 de Junio de la Universidad de Caldas.

  90. Perfil ambiental de Manizales y su territorio. Duque Escobar, Gonzalo. Agosto 7 de 2014. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales, Facultad de Ingeniería y Arquitectura.

  91. Plusvalía, desarrollo urbano y mercadoDuque Escobar, Gonzalo. Sep. 26 de 2016. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

  92. Plusvalía urbana para viabilizar el POT de Manizales. Duque Escobar, Gonzalo (2016) In: Foro-Debate: “Cargas y Beneficios en el Plan de Ordenamiento Territorial: pros y contras de la Plusvalía en Manizales”. Recinto del Honorable Concejo Municipal de Manizales.

  93. Por falta de bosques con el agua al cuelloPor: Gonzalo Duque-Escobar; Ed. Circular RAC 589.  (Act 2022). Documento del Observatorio Astronómico de Manizales OAM. 

  94. Por La Aurora, invocando el principio precautorioDuque Escobar, Gonzalo. In: Ponencia para el debate del Concejo de Manizales sobre el caso de la Reserva Forestal de Río Blanco. Junio 8 y 9 de 2017. Recinto del Honorable Concejo Municipal de Manizales.

  95. Preservación Ambiental e Hídrica dentro de la Declaratoria del PCC de ColombiaDuque Escobar, Gonzalo. IDEA U.N. de Colombia Manizales. Boletín Ambiental 181, del 26 de abril de 2021.

  96. ¿Privatizar la Plusvalía Urbana, siendo clave para paliar brechas del hábitat? Por Gonzalo Duque-Escobar; Profesor de la U.N. de Colombia y Socio de la SMP de Manizales.  Manizales, Julio 11 de 2022.

  97. Procesos para atender los desafíos socioambientales de Caldas. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, Manizales, marzo 24 de 2024.

  98. Reconversión o hecatombe cafetera. Gonzalo Duque Escobar La Patria; Manizales, noviembre 4 de 2024.

  99. Reflexiones en torno al sector forestal en el departamento de Caldas como alternativa de paz y desarrollo sostenible. Jorge Julián Vélez Upegui; Doralice Ortiz Ortiz; Gonzalo Duque Escobar. Boletín Ambiental 199 – IDEA- U.N. de Colombia Sede Manizales.

  100. Reflexiones sobre el POT de Manizales. Duque Escobar, Gonzalo (2016) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.  La Patria. 2016.01.4.

  101. ¿Regresión ambiental en la Reserva de Río Blanco? Duque Escobar, Gonzalo (2017) Documento de discusión. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. In: La Patria.

  102. Repensando las transformaciones del territorio en el marco del PCC. Por: Gonzalo Duque Escobar y Claudia Torres Arango. Profesores de los Contextos en Astronomía y CTS, en la Universidad Nacional de Colombia, y Socios de la SMP de Manizales. Manizales, Junio 25 de 2022.ç

  103. ¿Réquiem por la Reserva de Río Blanco en Manizales? Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento SMP Manizales-UN de Colombia. Manizales, Agosto 1 de 2020.

  104. Restaurar el equilibrio de la base natural del hábitat para un medio ambiente sanoGonzalo Duque-Escobar. Ed. Circular RAC 531. Observatorio Astronómico de Manizales OAM. September 4, 2009.

  105. Riesgos para el agua en la ecorregión cafetera de Colombia. Duque Escobar, Gonzalo (2018) Periódico. Bogotá. ISSN 16570987.

  106. Río Blanco, como área de interés ambiental de ManizalesPor Gonzalo Duque-Escobar. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. de 2018.

  107. Río Blanco, cuna de vida…Duque Escobar, Gonzalo. 2018. Ajustado 2020. Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. Observatorio Astronómico de Manizales (OAM).

  108. Río Blanco: el legado de Conrado Gómez Gómez. Duque Escobar, Gonzalo (2017) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.  La Patria.09.25.

  109. Río Blanco: ¿negligencia o encrucijada? Por Gonzalo Duque-Escobar, Profesor U.N. de Colombia. Manizales, marzo 8 de 2022.

  110. Ríos urbanos para ManizalesDuque Escobar, Gonzalo (2020) Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 2020.11.2.

  111. Sancancio como área de interés ambiental. Propuesta de la SMP de Manizales. Elaboró: *Gonzalo Duque-Escobar; Socio de la SMP de Manizales. Manizales, abril 27 de 2017. Act. 2023.

  112. Sancancio, como biocorredor ambiental y nodo ecoturístico.. Por: Gonzalo Duque-Escobar, Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia.  Manizales, junio 19 de 2023.

  113. Sequía y desprotección forestal en Colombia. Gonzalo Duque Escobar; Profesor Universidad Nacional de Colombia; Ing. Civil pon posgrados en Geofísica, Geotecnia y Economía. 22-04-2024.]

  114. Sin gestión del riesgo, el invierno volverá a hacer de las suyas. Por: Gonzalo Duque-Escobar, Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. 14-12-2011.

  115. Sobre la emergencia del agua potable que vive Manizales. Gonzalo Duque-Escobar. Profesor de la U.N. de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales. October 22, 2011.

  116. Sobre la fragilidad del hábitat humano. Gonzalo Duque-Escobar. Ed. Circular RAC 560. Observatorio Astronómico de Manizales OAM. U.N. de Colombia. April 23, 2010.

  117. Sobre la naturaleza antrópica del desastre. Entrevista a Gonzalo Duque-Escobar. En: Revista Semana. April 21, 2017. Bogotá.

  118. Sobre Río Blanco: los derechos y la reserva protectora. Duque Escobar, Gonzalo (2018-03-06) Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) – seccional Manizales.

  119. Sol, clima y calentamiento global. Duque Escobar, Gonzalo (2014) Universidad Nacional de Colombia. La Patria. Manizales.

  120. SOS por el agua para Manizales. Por Gonzalo Duque Escobar;  April 2 de 2025. Ponencia por el Colectivo Tacurrumbì, en el Concejo Municipal de Manizales.

  121. S.O.S por presión antrópica sobre el Río Grande. Gonzalo Duque-Escobar. Profesor de la U.N. de Colombia Sede Manizales. Manizales. Diciembre 14 de 2020.

  122. Sustentabilidad y decrecimiento económico. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Manizales, 1-10-2022. In: Revista Civismo 492 de la SMP de Manizales.

  123. Taller Temático sobre “El derecho a la Ciudad: Manizales, tres reflexiones. Por: Gonzalo Duque-Escobar* Manizales, febrero de 2022. Museo Samoga.

  124. Temas relacionados con el Área Metropolitana del Centro Sur de Caldas. Gonzalo Duque Escobar. Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia. 15 de 2023.

  125. Temas rurales para la ecorregión cafetera. Duque Escobar, Gonzalo (2011). Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales. La Patria. 2011.08.29.

  126. Tierra y Ruralidad en ColombiaPor Gonzalo Duque-Escobar- Documento del Contexto en CTS de la U.N. de Colombia Sede Manizales. Mayo 18 de 2020.

  127. Tierraviva y el caso de la Reserva de Río BlancoPor Gonzalo Duque Escobar. Coadyuvancia en el peritazgo relacionado con las obras de urbanismo en La Aurora. Manizales, Marzo 26 de 2019.

  128. Transición energética e hidrógeno de bajas emisiones. Por: Gonzalo Duque-Escobar; Profesor U.N. de Colombia, Miembro Correspondiente de la Academia Caldense de Historia, Socio Honorario de la SCIA, y Socio de la SMP de Manizales. Octubre 24 de 2022.

  129. Un pacto con la sociedad y la naturalezaGonzalo Duque-Escobar, Miembro SMP Manizales; Propuesta de la Federación Nacional de SMP. Mayo 21 de 2020.

  130. Un S.O.S. por la bambusa guaduaGonzalo Duque-Escobar; Universidad Nacional de Colombia. La Patria, Manizales, mayo 26 de 2014. 2022.

  131. Un SOS por los derechos de la Reserva de Río BlancoDocumento U.N. de Colombia – SMP Manizales para la coadyuvancia en defensa de los derechos bioculturales de la Reserva de Río Blanco. 2017 – Act. 2018.

  132. Urbanismo en La Aurora ¿Ecocidio en Río Blanco? Gonzalo Duque-Escobar. Profesor Universidad Nacional de Colombia y Miembro de la SMP de Manizales. Agosto 17 de 2020.

  133. Urge una gestión integral del páramo en el Eje Cafetero. Por: Gonzalo Duque-Escobar. Documento Universidad Nacional de Colombia & SMP Manizales. Manizales, Primero de enero de 2024.

  134. Urge una Emergencia Ambiental para salvar a Río BlancoGonzalo Duque Escobar. Elementos para la intervención frente al caso de la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco En: Alcaldía de Manizales. Noviembre 24 de 2020.

  135. Visión del aguacate hass. Por: Luz Mary Jaramillo Valencia, Albeiro Valencia Hincapié, Luis Alfredo Ramírez Mejía y Gonzalo Duque Escobar. Boletín elaborado en actividades de la Red Ambiental Caldas RAC. Manizales,31 01 2022.

  136. Vulnerabilidad de las laderas de Manizales. Duque Escobar, Gonzalo. May 12, 2017 Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales.

  137. Vulnerabilidad de Río Blanco frente a la expansión urbanaDuque Escobar, Gonzalo (2018) Documento UN-SMP Manizales. [Objeto de aprendizaje – Teaching Resource] U.N. de Colombia.

  138. ¿Y el agua en Colombia qué? Por: Gonzalo Duque Escobar, Profesor Universidad Nacional de Colombia, Socio de la SMP de Manizales y Miembro Honorario de la SCIA. Abril 25 de 2021.]

  139. Y el invierno… ¿Qué deja y para dónde va?. Por: Gonzalo Duque-Escobar, Documento del publicado en Razón Pública. Manizales, junio 21 de 2021.

  140. ¿Y la transición ecológica, qué?. Por: Gonzalo Duque-Escobar* Documento del Museo Interactivo Samoga. La Patria. Manizales, noviembre 6 de 2023.

* Gonzalo Duque Escobar, es Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía. Web: https://sites.google.com/unal.edu.co/godues1
Manizales, agosto 12 de 2015. Act 2025.
Manizales, agosto 12 de 2015. Act 2025.
Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia y  de la SMP de Manizales. Manizales, agosto 12 de 2015. Aju. 2025