lunes, 27 de mayo de 2013

Integración del mar de Balboa







Por Gonzalo Duque-Escobar *


Calificado como "el proyecto más ambicioso de Latinoamérica y una puerta de entrada al mercado de Asia y Oceanía" por el Presidente Santos, surge Alianza del Pacífico como un acuerdo que, además de contemplar el libre comercio entre Chile, México, Perú y Colombia, gradualmente desmontaría aranceles y, según el Presidente Peña Nieto de México, traería el bienestar al propender por el libre flujo de personas, servicios y capitales, en dicha región. El Presidente de Perú, Ollanta Humala, señaló: “el gran reto es cerrar la brecha de desigualdad; no somos la región más pobre del mundo, pero somos la región más desigual”. Los Congresos de Chile y Colombia, ya aprobaron eliminar aranceles para el 90 por ciento de los productos. Sin duda alguna ese sería el potencial del acuerdo de lograrse una integración económica, pero orientada al incremento de una producción que complemente sectores estratégicos en función de ventajas comparativas, para buscar el desarrollo de la competitividad a parir de sinergias culturales, que permitan elevar el nivel de vida de estos pueblos relativamente similares en términos de desarrollo y que representan un mercado de 209 millones de personas con un Producto Interno Bruto PIB de dos billones de dólares, equivales al 35 por ciento de la población y al 35 por ciento del PIB de América Latina y el Caribe, región cuya población alcanza 589 millones de habitantes y donde se genera un PIB de 5,6 billones de dólares.


En el Financial Times, el columnista Samuel George de la Fundación Bertelsmann,  calificó el modelo de integración comercial, de capitales y de cooperación de estos cuatro países, políticamente estables, como "un referente para los países en desarrollo", pero  subraya atributos que lo diferencia del Mercado Común del Sur -Mercosur-, argumentando pesadez y lentitud de los países miembros, y desestimando que sólo Brasil cuenta con 196 millones de habitantes y un PIB de 2,2 billones de dólares y que el Mercosur, del que Colombia es sólo "país asociado", permite la libre circulación de los ciudadanos del bloque. Ahora, si la Cuenca del Pacífico, donde la nueva organización tiene ventajas de posición geoestratégica que no posee Brasil, es el nuevo escenario de la economía planetaria al  estar habitada por cerca de la mitad de la población del planeta y generar 2/3 de la economía mundial, ninguno de los países de la costa pacífica de Latinoamérica -salvo Panamá con el nuevo Canal, posee puertos dotados para barcos de más de 12 mil contenedores, ni genera carga contenedorizada suficiente, con destino a Asia-Oceanía.


Además, si bien los temas de la globalización comportan controversia por los desequilibrios en las negociaciones -de forma inequívoca por ampliar la brecha entre la economía urbana y la rural, y posiblemente entre las economías desarrolladas y emergentes- también en el caso de Colombia, mirar a los mares, aunque sea un suceso más que relevante, nuestra bicentenaria historia viene siendo mancillada por otro episodio tan nefasto como el de Panamá (1903), con San Andrés (2012), lo que pone en evidencia una Colombia con dos mares pero sin visión marítima. En primer lugar, porque mientras en el litoral del hemisferio norte aparecen puertos notables cada 200 km, en 2900 kilómetros de costa colombiana -1600 en el Caribe y 1300 en el Pacífico- apenas contamos con diez puertos, cinco destacados, pero profundas asimetrías de desarrollo portuario entre mares y una capacidad limitada para operar sólo en el escenario del Atlántico o en las costas del Pacífico americano. En mercancías diferentes a carbón y petróleo, mientras nuestras exportaciones con valor agregado van y vienen por el Atlántico, por el Pacífico operamos con Buenaventura moviendo importaciones. Y en segundo lugar, dado que para entrar al Pacífico tenemos un retraso de 100 años: en el contexto regional, mientras en Panamá avanza una nueva ruta que complementará la del Canal de 1914, buscando el tránsito de embarcaciones tipo Suez de 12 mil contenedores, que ofrecen fletes 5 veces menores que las del tipo Pánamax de 4 mil quinientos contenedores, Colombia considera haber "modernizado" a Cartagena y Buenaventura, al dragar dichos puertos para admitir embarcaciones tipo Pánamax, cuyos fletes no hacen rentable transitar el extenso Pacífico hasta Asia.


* Profesor Universidad Nacional de Colombia http://cts-economia.galeon.com/  [Ref: La Patria, Manizales, 2013-05-27]

Imagen: Barcos Clases Panamá de 4500 TEU y Suez de 12000 TEU. Adaptada de vinamaso.net


Relacionados:



COLOMBIA MIRA A LA CUENCA DEL PACÍFICO, en:
http://www.bdigital.unal.edu.co/4102/1/gonzaloduqueescobar.201151.pdf   

LA NAVEGACIÓN DEL MAGDALENA Y LA CONURBACIÓN HONDA - LA DORADA

MACROPROYECTOS PARA EL EJE CAFETERO, en:

MIS LIBROS DIGITALES, en:

SEIS DIÁLOGOS CON EL TERRITORIO, en:

SOBRE PUERTOS Y MARES EN COLOMBIA, en:

UN “FERROCARRIL VERDE” PARA ARTICULAR LOS MARES DE COLOMBIA, en:

UNA SALIDA AL MAR PARA EL OCCIDENTE COLOMBIANO, en:



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ENLACES:
Paisaje Cultural Cafetero PCC 2011-2016
Manual de geologia para ingenieros- U.N. de Colombia.
¿Por qué el Aeropuerto del Café?
¿Para dónde va el Magdalena?
El Ferrocarril Cafetero por el Norte del Tolima para la Intermodalidad de Colombia
Pacífico colombiano
UMBRA: la Ecorregión Cafetera en los Mundos de Samoga.
Guerra o Paz, y disfunciones socio-ambientales en Colombia.
Visión retrospectiva y prospectiva del desarrollo regional.
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lunes, 13 de mayo de 2013

Reconocido y notable gobernador

Por: Gonzalo Duque Escobar


Reconocido por la clase política del departamento, incluidos grupos de oposición de la pasada campaña electoral, gremios de Manizales y líderes cívicos, termina su labor inconclusa el gobernador de Caldas, Guido Echeverri Piedrahíta, elegido para el período 2012-2015, tras una sentencia del Consejo de Estado, la cual declaró la nulidad de los actos que lo eligieron argumentando que su esposa, Ana María Jaramillo, aunque ejerció como encargada la Secretaría de Hacienda en la Alcaldía de Manizales, durante el año previo a la elección, al asumir el cargo a cualquier título se configuró la inhabilidad, dado que la norma hace referencia al ejercicio y no a la titularidad del cargo.
Desesperanzadora y frustrante sentencia por sus consecuencias para la democracia, en virtud de la notable gestión del mandatario en pro de reconstruir la confianza en lo público, y para la administración del ente territorial, dada la naturaleza del hecho y circunstancias específicas de nuestro departamento, que por haber desatendido advertencias sobre el riesgo de embargos que lo harían inviable, debió entrar a Ley 550 para asegurar su futuro financiero, obligando al cumplimiento con la deuda pública y cuotas partes pensionales, garantizando los recursos de inversión y gastos de funcionamiento.
A modo de ejemplo, así como el alcalde de Manizales, ing. Jorge Eduardo Rojas, proveniente de un grupo político contrario y cuyo desempeño muestra aspectos importantes: en lo social, el "gobierno en la calle", en lo económico, "la urna de cristal" y en lo ambiental, la nueva Secretaría del Medio Ambiente, ha tenido la grandeza de reconocer la gestión coordinada y su aprecio por el gobernador, también la Sociedad de Mejoras Públicas como ONG esencialmente cívica, que consideró notable su desempeño en el primer año de gestión, además de señalar que el citado gobernante, al ejercer sus funciones con admirable dedicación, "se mostró como hombre probo, laborioso y respetuoso de las personas y del medio ambiente", calificó de negativo para Caldas el impacto político y de gobernabilidad de la declaratoria de nulidad de la elección, por cuanto "afectó los procesos cívicos de recuperación del capital social y de reconstrucción de la confianza en lo público".
Seguramente faltaron cosas importantes, como implementar procesos profundos en la Industria Licorera de Caldas, ente oficial emblemático con varias décadas de retraso tecnológico y para la cual la apuesta del gobernador Echeverri partió de un concurso de méritos que, por causas asociadas al complejo ambiente de la empresa, no fructificó; y posiblemente en Empocaldas aunque se implementó un Plan de Fortalecimiento Institucional para hacer viable esta empresa urgida de acciones estructurales, asegurándose que no fueran por la vía de la privatización para no dejar un servicio esencial para las comunidades rurales en manos del mercado.
Con amplio cumplimiento de las metas previstas en el plan de gobierno para la fracción corrida del período, en temas como mejoramiento de infraestructura en las escuelas rurales, fortalecimiento de comunidades de base, obras de saneamiento básico e inversión en turismo y vías terciarias y secundarias, se subrayan logros de relevancia en el tema socio-cultural: como la defensa del patrimonio inmaterial de Marmato, una reducción significativa del enorme déficit financiero de la Dirección Territorial de Salud, dotar al departamento de un Plan de Ciencia y Tecnología y asegurar los recursos de regalías, y avanzar en el Plan de Ordenamiento de la Cuenca del Chinchiná y en los planes de mitigación del riesgo donde las inversiones previstas por Corpocaldas pasan por Manizales, y el norte y oriente caldenses.
En materia de infraestructura, también: entregar los cimientos para el Aeropuerto del Café mediante la estructuración técnica de este proyecto vital para resolver nuestra condición mediterránea; presentar a la sociedad civil la Fase I de la nueva Transversal Cafetera impulsada por el exministro Germán Cardona como parte de las obras con las que el gobierno mitiga un retraso de 40 años en la infraestructura vial del país; posicionar estratégicamente al departamento mediante la inversión temprana en Miel II para participar del desarrollo hidroeléctrico del oriente; y entregar avances en el anillo Centro-Sur y lograr la extensión del cable aéreo a Villamaría, obras necesarias para la conurbación de la capital de Caldas.
Profesor UN. La Patria. Manizales, Lunes, Mayo 13, 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Intimidades del Ruiz para un examen de la amenaza volcánica (2013)

 http://eje21.com.co Revista Eje 21. Manizales, Colombia.




Imagen en: Vulcanismo; GDE.

La erupción del 13 de noviembre de 1985 apenas fue de  un volumen de una décima de  kilómetro cúbico, cuantía ínfima en comparación con los eventos históricos de 1595 y 1845 donde el volumen de magma alcanzó entre cerca de uno y dos kilómetros cúbicos, respectivamente.

En el contexto de la crisis del volcán Nevado del Ruiz que viene desde el pasado 13 de abril de 2013, tras reportar la ocurrencia de sismos volcánico-tectónicos, salida de gases y deformaciones, aunque el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales aclara que el nivel energético de la actividad sísmica resulta inferior a los alcanzados en las crisis posteriores a la erupción de 1985, vale la pena reflexionar sobre la amenaza volcánica, para revisar la gestión del riesgo en Caldas y Tolima a cargo de las autoridades territoriales.

Para empezar, la natural inquietud que despierta la noticia respaldadas por la ocurrencia de sismos sentidos en Manizales y poblaciones vecinas al volcán, hace palpable su diferencia con lo que ocurría durante la coyuntura pre eruptiva de 1985 cuando despertaba el “león dormido”, posiblemente gracias al reducido nivel de incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir ahora, a la experiencia acumulada por la comunidad científica, y al nivel de apropiación del conocimiento por parte de los actores sociales del territorio y su confianza en el Observatorio Vulcanológico de esta ciudad.

Cuando se reconoce que lo normal para un volcán no extinto donde alternan estados “Off y On” tras largos períodos de calma, al llegar los tiempos de actividad para el Ruiz lo normal es que se presenten crisis con este tipo de señales geofísicas y emisiones del cráter Arenas, tal cual ocurrió en 2002 y 2010. Se supone que estos ciclos característicos de cada volcán, finalmente responden a factores como la estructura interna cambiante y clase de magma, y a su ambiente geológico y evolución de los procesos vulcano-tectónicos, asuntos que en este caso se investigan y monitorean desde varios frentes para satisfacer la demanda científica al atender las amenazas geológicas y el desarrollo de la geotermia.

El Ruiz a pesar de haber entrado en estado “On” hace 28 años, no ha concluido esta fase. Al respecto, en un mapa de la conquista que muestra los primeros poblados del Magdalena Centro aparecen además de Mariquita (1551), escritos tal cual los nombres de “Vitoria” donde supuestamente quedaba la histórica población de Victoria (1553) y “Bolcán” adonde está  el Nevado del Ruiz. Así que habiéndose producido la erupción en 1595, también se infiere una actividad preeruptiva cuatro décadas antes del paroxismo, por la presencia de una columna que emerge entre los glaciares para anunciar a distancia un volcán en lo alto de la Cordillera Central.

Entonces, si lo normal del Ruiz como volcán activo es erupcionar, parece sensato esperar eventos cuyo alcance espacial se aproxime a las previsiones señaladas en su mapa de amenazas, dado que la erupción del 13 de noviembre de 1985 apenas alcanzó un volumen de una décima de  kilómetro cúbico, cuantía ínfima en comparación con los eventos históricos de 1595 y 1845 donde el volumen de magma alcanzó entre cerca de uno y dos kilómetros cúbicos, respectivamente. Pero esto con flujos de lodo mayores a los de 1985, para loscuales el riesgo actual ya no resulta tan determinante gracias a la preservación de los usos del suelo previniendo la ocupación conflictiva en el escenario de Armero ya desolado y a lo largo de las vaguadas de los ríos afectados en 1985.

De paso, se recuerda que en dicho año la magnitud de los flujos de lodo estimados en cien millones de metros cúbicos, se incrementó por los deshielos dada la fusión de glaciares ocasionada por riadas gasopiroclásticas y vertimiento de piroclastos: allí agua y sólidos participaron casi por partes iguales , para conformar flujos de lodo como los que arrasaron Armero, donde se vertieron sesenta millones de metros cúbicos sobre treinta kilómetros cuadrados. La emisión de cenizas que suele afectar las rutas aéreas, sólo alcanzan a tener otros impactos significativos en el caso de erupciones importantes por la turbiedad de las aguas y zonas de pastoreo en las cuencas que drenan desde el volcán por los costados en que la columna de ceniza resulta desplazada por la dirección del viento dominante.

Entre tanto, la comunidad que ha debido prepararse durante lustros, podrá guardar la calma para proceder con seguridad acatando las medidas de previsión frente a la amenaza volcánica, siguiendo las instrucciones de los Comités de Emergencia quienes interpretan las evaluaciones científicas de los miembros del Observatorio Vulcanológico, grupo humano del cual varios integrantes han perdidola vida en actividades al servicio de la comunidad, en el Ruiz y el Galeras.

De ahí la importancia de no bajar la guardia en tiempos de crisis, para ajustar la preparación de las comunidades expuestas a los diferentes eventos probables, y verificar la ocupación de las zonas de amenaza sobre los 10 primeros kilómetros del entorno del Ruiz y las vaguadas de los ríos Gualí, Azufrado, Lagunillas, Molinos, Rioclaro-Chinchiná y Recio, para ver si en el largo plazo persisten las medidas de defensa civil y ordenamiento del territorio, asuntos clave para la mitigación del riesgo  en el área de influencia del volcán. Y comoprueba de que el esfuerzo fructifica, en la erupción del Nevado del Huila de noviembre de 2008, se logró evacuar un centenar de personas expuestas a dos avalanchas que destruyeron por lo menos cinco puentes del río Páez.






Adaptado de documento similar de 2010 por el autor

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Sismos y volcanes en el Eje Cafetero: Caso Manizales

lunes, 29 de abril de 2013

Acciones frente al clima y el “desarrollo”


 


 

Por Gonzalo Duque Escobar *

 

Señala Ban Kin-moon, que el planeta está en peligro por el cambio climático y la explotación insostenible de recursos. En el fondo, sabemos que las fuerzas del mercado privilegian el crecimiento económico sobre los temas ambientales y sociales, lo que se revierte en  efecto negativo para la ecología del planeta a través del cambio gradual del clima, y también sobre sociedades vulnerables a eventos climáticos  extremos, como sequías e inundaciones consecuencia del calentamiento global, quienes deben soportar los crecientes costos ambientales en que se soporta el modelo de desarrollo y el confort de élites consumistas y rentas de países desarrollados. En dicho escenario la creciente urbanización con el transporte motorizado soportado en automóviles y las plantas termo-eléctricas e industrias basadas en el uso desmedido de combustibles fósiles, contribuyen al calentamiento global, y con él a la problemática de economías rurales del planeta.

 

En el caso de Colombia, donde agua, suelo y biota no son patrimonios, sino recursos, ciertas áreas sensibles ecológica y culturalmente vitales para algunas comunidades, legalmente terminan cediendo paso por la riqueza del subsuelo en beneficio de una empresa minera foránea o ilegal. Nuestra economía ayer soportada en el cultivo del café, ahora se fundamenta en minería extractiva y petróleo crudo, uno y otro: productos primarios de origen natural, escaso grado de transformación y sin valor agregado. Para el efecto, la Ley ambiental y las políticas ambientales se han acoplado más a los desafíos del mercado, que a los retos del desarrollo sostenible: en las áreas de alto valor por su biodiversidad, aunque ya se ha avanzado en la protección enfocada al tipo de compensación a que se obliga una industria extractiva, la actividad continúa gozando de reducidos gravámenes en Colombia.

 

Visto el cambio climático como un fenómeno gradual, a través de una investigación de la Academia de Ciencias de California, el Instituto Carnegie de Ciencias, la Institución Central Clima y la Universidad de California en Berkeley, se conoce la velocidad a la cual los ecosistemas tendrán que adaptarse durante los próximos 100 años. El estudio advierte sobre la amenaza para algunas especies animales y vegetales individuales, con baja tolerancia a las variaciones del clima, dado que los hábitats naturales se han fragmentado como consecuencia de la acción antrópica. Dicha investigación que se publica en Nature, estima las velocidades en metros por año del cambio climático durante el siglo para diferentes ecosistemas, así: en bosques de coníferas tropicales y subtropicales, 80 metros; en bosques templados de coníferas, pastizales y matorrales de montaña, 110 metros; en zonas más llanas, incluidos desiertos y matorrales áridos, 710 metros; en manglares, 950 metros; y en pastizales inundados y sabanas, 1.260 metros.

 

Y respecto a los eventos catastróficos asociados al cambio climático, el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, informa que las tormentas extremas son muy sensibles a los cambios de temperatura; y advierte que el número de huracanes como el Katrina, el más destructivo del 2005, podría no sólo duplicarse sino incrementarse gracias al calentamiento de los océanos. Los desajustes de la máquina atmosférica trasladando los costos ambientales del modelo económico a escenarios rurales, como el Cuerno de África con la muerte de seres humanos por hambre y falta de agua potable en 2011, los hemos advertido en Colombia con la tragedia de decenas de poblados rivereños y de la sabana, anegados por los eventos climáticos extremos durante las Niñas 2007/8 y 2010/11.

 

Todo esto invita a revisar políticas y estrategias, acometiendo acciones de largo plazo  acordes a las limitaciones de nuestro desarrollo, para avanzar en la adaptación al cambio climático y viabilizar el aprovechamiento de nuestros recursos estratégicos, implementando procesos ambientales y sociales responsables de cara al desarrollo sostenible de nuestros territorios. Esto, buscando entre otros objetivos: convertir las rentas de los recursos primarios en capacidades humanas, fortalecer el quehacer de las instituciones ambientales y la sociedad civil, ordenar las cuencas y blindar el patrimonio hídrico y la biodiversidad en áreas estratégicas, implementar la construcción de paisajes resilientes en los ecosistemas, proteger las comunidades rurales y artesanales de agresiones industriales, enclaves mineros y actividades extractivas ilegales, y fortalecer los procesos culturales endógenos.

 

 * Profesor Universidad Nacional de Colombia http://galeon.com/cts-economia [Ref. La Patria, Manizales, 2013-04-29] Imagen del 2010, en: http://www.tusemanario.com

 

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Agua, ordenamiento territorial y desastres. http://www.bdigital.unal.edu.co/5487/ 


Calentamiento global en Colombia.
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Las Cuatro Estaciones para reflexionar sobre cambio climático.
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Pobreza y ruralidad cafetera.
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lunes, 15 de abril de 2013

Salidas para la ciudad sitiada

La Patria/ Opinión/ Lunes, Abril 15, 2013

Por: Gonzalo Duque-Escobar *
Tras haber sido el epicentro económico y meridiano cultural de Colombia en los años 20, cien años después, Manizales, además de estar cada vez más aislada por aire y tierra, hoy su caficultura no pesa en el PIB de la nación, los "Infis" están descapitalizados, el departamento en Ley 550 y la ciudad con la deuda social de San José pendiente.
Además, preocupa que para apalancar proyectos estratégicos como Aerocafé y la vía al Magdalena, cuando las fuerzas electoral y económica de Caldas y Manizales no gravitan en Colombia, tampoco actuemos como región desde el Eje Cafetero para acometer acciones en pro de recursos de la nación, y fallemos en la concepción de los proyectos al limitar su alcance al contexto parroquial, desaprovechando la oportunidad de generar impactos soportados en nuestra ventaja como centro del Triángulo de Oro de Colombia, donde se genera el 64% del PIB y habita el 52% de los colombianos.
De la vía al Magdalena, no se tienen cifras concretas dado que sus estudios están en Fase I, mostrando tres alternativas que cruzarían la cordillera a unos 2.700 msnm; entre ellas la más sur con una carretera entre Manizales y Mariquita de 85 kilómetros, pasando por Falan y Palocabildo, vía lenta para una velocidad de 60 Km/h que se recorrería en una hora y 40 minutos. Mientras dicha alternativa margina al Fresno, las otras dos aíslan a Manizales. Para dar un costo final del proyecto habrá que definir cuál alternativa queremos, y entrar a las Fases II y III a desarrollarla.
Sería deseable una vía más rápida pasando por Manizales y Fresno -con ventajas para Caldas-, cercana a 80 km/h (pendiente máxima 6% caso Autopistas de la Montaña) con un túnel más bajo (y largo), integrando las alternativas del centro y del sur, para cruzar la cordillera con un paso en altitud tan competitivo como el de La Línea cuyo túnel está a 2.500 msnm. En la alternativa sur, al bajar dicho túnel se entraría a los granitos estables y cristalinos del Stock de Manizales, donde el costo por metro de túnel se reduce a la mitad del que ofrecerían las rocas metamórficas de los otros túneles.
La ventaja de una vía más baja y rápida, es avanzar en una verdadera opción alterna y complementaria a La Línea que reduciendo a una hora la distancia Manizales-Mariquita, haga competitivo el proyecto y viable una APP para financiarlo, al acortar la distancia entre Pereira y el altiplano a cuatro horas. Esto transformaría la nueva vía en obra fundamental para el Eje Cafetero, al desplazar el centro de gravedad regional desde el sur de Pereira hacia la conurbación Pereira-Manizales.
En cuanto a Aerocafé: los actuales aeropuertos del Eje Cafetero son para aviones de hasta 3.000 millas: fletes costosos y corto alcance; de ahí que en Cartago y Pereira, no se hayan generado ventajas para carga, vuelos internacionales o exportación de flores. Ahora que el proyecto "ha aterrizado" con una componente técnica que lo muestra viable, sigue una gestión que debe apuntarle a una pista de 3.600 m que facilite vuelos a bajo costo hasta mercados a 5.000 millas que hagan viable el Paisaje Cultural Cafetero, y encontrar aliados regionales para demandar recursos de la Nación.
La ruta parece ser, primero, no empezando con una pista de 1.400 m con servicio diurno y nocturno, asunto que puede ofrecer La Nubia equipada con un VOR/DME, sino con la pista de 2.600 m a un costo cercano a $1,2 billones, ofreciendo vuelos internacionales con una confiabilidad del 95%, y dejar el área lista para extender la pista a bajo costo hasta 3.600 m con un inversionista privado, dado que esa longitud hace viable económicamente el proyecto, porque mientras un Jumbo levanta 75 mil libras del José María Córdova y 83 mil de Eldorado, puede levantar 112 libras desde Palestina, y porque si en un círculo de 200 km trazado desde Aerocafé habitan cerca de 23 millones de habitantes, podríamos tener un aeropuerto de convergencias aéreas más eficiente que Eldorado, ya que con su menor altitud lo complementaría para vuelos a mercados lejanos.
* Profesor Universidad Nacional de Colombia [Ref: La Patria, Manizales, 2013-04-15] http://galeon.com/economiaytransportes
Imagen Aerpocafé: La Patria.
via2almagdalena1
Alternativas para la vía al Magdalena. Fuente La Patria.
Fuentes:
Publicaciones del autor en el Repositorio UN http://unal.metabiblioteca.org/view/person/Duque_Escobar=3AGonzalo=3A=3A.html

lunes, 1 de abril de 2013

Centro histórico como atractor urbano


 

 



 

Por Gonzalo Duque Escobar *

 

En mis cursos suelo reiterar que el centro histórico con su arquitectura republicana, epicentro de esas actividades comerciales mayoristas de ayer que ahora se han trasladado a las grandes superficies de mercado, es ese atractor urbano ubicado en la zona comercial de la ciudad, que debe valorarse por el valor intrínseco y estado de los viejos inmuebles de su patrimonio arquitectónico. En nuestro caso, dada la creciente degradación del lugar donde se materializa la historia y el espíritu manizaleño, gracias a la Fundación Centro Histórico de Manizales ha surgido desde la sociedad civil un proceso participativo, que propone diseñar e implementar una acción urgente para prevenir la consecuente pérdida de nuestra arquitectura republicana. Como punto de partida habrá que señalar, no sólo que los procesos de urbanización a nivel global son una de las tendencias de hoy, sino que en Colombia como país de ciudades, Manizales es una ciudad intermedia de pequeño tamaño con grandes posibilidades e indiscutible urgencia de conurbarse, para consolidar el área metropolitana y también la ciudad región en el Eje Cafetero, buscando no palidecer en las siguientes décadas.

 

Por la profunda degradación del centro histórico, la apacible, risueña y placentera Manizales de ayer, ha cedido paso a la frustración de sus ciudadanos: al lugar se le ha arrebatado la vida social a los moradores de los viejos inmuebles, al permitirse actividades que incrementan la amenaza de pérdida del patrimonio arquitectónico en que se soporta el carácter de esta ciudad refundada tras los incendios de los años veinte.

Al tiempo, las edificaciones y viviendas que colman la retícula ortogonal de la zona céntrica, ahora envejecidas y con normas residenciales caducas, se van embarullando en medio de reformas que rompen los continuos urbanos del siglo XX, para obtener locales destinados a actividades que resquebrajan la estética citadina, conforme se arruina su decorado y pierde el confort haciendo inhabitables las viviendas, al enfrentar a los inmuebles con la calle convertida en un caos donde florecen actividades informales que generan incomodidades al peatón y al residente, caso la 23 y la19, cuando no el efecto del smog generado por las rutas del transporte público de la 20 y la 21.

 

No obstante, la complejidad del problema obliga a reconocer que siempre las ciudades evolucionan, por lo que la zonificación urbana debe responder a los desafíos de cada época: cómo resolver los conflictos entre uso y aptitud del suelo, los asuntos de la movilidad y con ellos los de la economía urbana, mejorar el decorado y resolver los espacios sucios y malolientes, o reducir la polución del aire, si no es recurriendo a medidas ya probadas en tantas ciudades, como una peatonalización del espacio público en la 23, acompañada de políticas sociales y económicas conducentes a generar empleos dignos y actividades comerciales formales. Esta tarea resultado de un proceso de ordenamiento territorial participativo, concertado y amplio del centro histórico como fragmento del centro de Manizales, puede hacer viable en el mediano plazo un aislamiento de los vectores conflictivos, para blindar sus atractivos al separarlos de la circulación y de peligros ambientales, con el fin de recuperarle a cada elemento su función, convertir el conjunto en un “paseo” y volverlo un lugar homogéneo notable, objeto de exposición y vida cultural digna de la ciudad.

 

Como complemento, habrá que potenciar las actividades culturales del centro histórico mediante políticas de soporte a algunas actividades comerciales y de servicios, propicias para abatir en el lugar el tema de la informalidad y brindar una oferta calificada de opciones recreativas que llenen el tiempo de todos los manizaleños como sus usuarios. Aún más, en la periferia más inmediata pueden promoverse procesos de renovación urbana incluyentes, abriendo espacios habitacionales con unidades residenciales a la inmensa población de clase media y sectores populares, que en el tema laboral absorbería el centro histórico y no histórico de la ciudad, dado que los trabajadores y empleados urbanos -en especial los de las grandes urbes-, a menudo consideran más determinantes el precio y tiempo invertido en el transporte entre la vivienda y el lugar de trabajo, que las pesadas condiciones ambientales inherentes al oficio, por difíciles que sean.

 

*Profesor Universidad Nacional de Colombia  http://galeon.com/cts-economia [Ref. La Patria, Manizales, 2013-04-01]

Imagen: Manizales en metropolisgraphic.com (adaptada).

 

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·         Décadas de oro de la centenaria SMP.  http://www.bdigital.unal.edu.co/6805/

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·         Los guetos urbanos o la ciudad amable. http://www.bdigital.unal.edu.co/2064

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·         Movilidad y desarrollo en el eje urbano y periurbano de Manizales. http://www.bdigital.unal.edu.co/1667/ 

·         Un nuevo modelo urbano.  http://www.bdigital.unal.edu.co/9042/ 

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